Cuando las mujeres conquistaron la palabra

Las escritoras que desafiaron prejuicios sobre el g閚ero femenino y su lucha sigue vigente.

Virginia Woolf, Carson McCullers, Flannery O扖onnor, Katherine Mansfield y Sylvia Plath son algunas de las mujeres que m醩 sobresalieron en la narrativa de ficci髇 en lengua inglesa, en la primera mitad del siglo xx. Las uni el talento, la reflexi髇 sobre la condici髇 humana, la cr韙ica social y la muerte temprana. Fueron de las primeras en hablar sobre racismo, religi髇, feminismo y homosexualidad.  Aportaron no solo a la modernidad literaria, sino tambi閚 a la construcci髇 del rol de la mujer en la sociedad contempor醤ea.

En Latinoam閞ica, muchas se sumaron a esa forma de reflexionar su lugar, como las hermanas Victoria y Silvina Ocampo o Clarice Lispector, quienes tambi閚 ser abrieron paso en las letras de esta parte de la regi髇. A cuatro meses de haber marchado por segunda vez bajo la consigna 揘i una menos y a horas del Paro Nacional de Mujeres tras el asesinato de una joven marplatense, 縞u醠 es la actualidad de las obras literarias de estas autoras en relaci髇 con la mujer del siglo XXI, en un contexto donde la misoginia no ha sido derrotada.  揅reo que lo vigente en estas escritoras es la belleza del pensar, incluso, cuando lo que narran es algo oscur韘imo. Estas mujeres, Woolf, Plath, O'Connor, Mansfielfd, han encontrado una forma, un estilo tan personal que las vuelve siempre actuales.  hay que volver a ellas! O dejar que ellas vengan a nosotros, destaca la escritora y periodista, Silvia Hopenhayn.
Poco a poco, estas mujeres comenzaron a destacarse mediante su escritura y a convertirse en referente de muchas otras. Se alejaron de las costumbres que las invisibilizaban o que solo las circunscrib韆n, en el mejor de los casos, a preservar un linaje o apellido.Muchas veces, fueron etiquetadas como trasgresoras, cuando no de subversivas. 揂 veces a las escritoras se las coloca en el 醡bito de la subversi髇 por el temor a lo desconocido. La entrada de la otra mirada es un shock en este mundo que se supone estratificado. Lacan dec韆 que la mujer no existe porque est fuera del lenguaje. Despu閟 te das cuenta de que es as, los plurales son masculinos. Pero inmediatamente agrega que la mujer est fuera del lenguaje porque no sabe decir su voz. Me parece que no hemos hecho m醩 que decir con nuestras voces, como lo hicieron Virginia Woolf, Clarice Lispector, Silvina Ocampo, dijo Luisa Valenzuela cuando se la entrevist por su novela El ma馻na.
Un cuarto propio, de Virginia Woolf, es un ejemplo de pensar y narrar con voz propia. Se trat de un gran logro para el reconocimiento de la mujer en la vida art韘tica y creativa: una suerte de puntapi para establecerse como productora intelectual. Sirvi para problematizar otras cuestiones 杕ucho m醩 cuando se public El segundo sexo, de Simone de Beauvoir y repensar una sociedad con m醩 igualdad e inclusi髇. As, lograron un puente generacional que hoy contin鷄 inspirando luchas y conquistas de derechos, y sosteniendo un di醠ogo siempre vigente por medio de universos ficticios.
Es cierto que los mundos literarios de cada una de estas autoras son muy distintos, sin embargo se encuentran puntos en com鷑, como ciertas tem醫icas y modos narrativos que resultaron una buena forma de desarmar tab鷈s de la 閜oca y poner sobre el tapete de la opini髇 p鷅lica cuestiones sobre racismo, religi髇, misoginia y homosexualidad. Ellas tomaron la pluma y se lanzaron contra todo. 揔atherine Mansfield es una personalidad exc閚trica, movediza. Sus relatos son tremendamente delicados y con gran fuerza interior.

En el caso de Flannery O'Connor, la religi髇 atraviesa toda su obra, con toda la furia y la iron韆, mezcl醤dose con el racismo, agreg Hopenhayn. Y reflexion: 揕a buena literatura siempre ayuda a plantear una nueva forma de sociedad, ya sea en sus postulados ut髉icos como realistas, as como la buena lectura tambi閚 ayuda a una nueva forma de individuo, m醩 libre dentro del lenguaje, que es lo intr韓secamente humano.

McCullers y Plath se suman a este grupo de voces que tambi閚 desgarraron el silencio, exponiendo un mundo 韓timo y salvaje, a la vez que sincero y demoledor. Seguramente el concepto de g閚ero femenino o masculino no signifique una suerte de dictamen o est閠ica particular, pero 朿omo defiende la escritora argentina Gabriela Cabez髇 C醡ara 搈uchas m醩 mujeres comenzaron a escribir y publicar; y obviamente lo hicieron desde una perspectiva particular, diferente de la mirada hegem髇ica".

Fueron mujeres que marcaron y crearon con sus p醙inas una literatura en la que confesaron, reflexionaron y criticaron la sociedad moderna. Supieron explorar y denunciar una realidad que no todos se atrevieron a ver y, mucho menos, a decir. Ellas, con voces de tinta, lograron romper barreras lingsticas y temporales, superando el 醡bito local para alcanzar el universal, con una pluma 醙il y sincera. Y es que, al decir de Katherine Mansfield, primero fueron escritoras y luego mujeres.

Ellas, con voces de tinta
La inglesa Virginia Woolf (1882-1941), escritora e integrante del grupo intelectual Bloomsbury 杄n marzo se cumplieron 75 a駉s de su muerte comenz a destacarse con el mon髄ogo interior, tratando la conciencia humana en personajes en los que se contempla la transformaci髇 de lo cotidiano a trav閟 del arte, la ambig黣dad sexual y las variaciones de la vida misma. Por otra parte, con su famoso ensayo Un cuarto propio, iz la bandera de la identidad femenina en la creaci髇 art韘tica y literaria.  Muri a los 59 a駉s al suicidarse en el r韔 Ouse (Sussex, Inglaterra), debido a severos trastornos mentales que sufri desde su infancia.

Un a駉 antes de la muerte de Woolf, la norteamericana Carson McCullers (1917-1967), con solo 24 a駉s, logr publicar su primera novela, El coraz髇 es un cazador solitario que, r醦idamente, se convirti en una joya literaria para la cr韙ica especializada. Luego, lleg la colecci髇 de relatos y cuentos que mantuvieron su estatus de gran escritora, cuyos temas se centraron entre el adulterio, la homosexualidad y el racismo, adem醩 de explorar el esp韗itu de los marginados del sur de los Estados Unidos: aquellos que sufrieron m醩 intensamente las secuelas de la violencia contra los hombres de color, la esclavitud y la pobreza, luego de  la Guerra Civil. Tras luchar contra su adicci髇 al alcohol, muri a los 50 a駉s de un ataque al coraz髇, dejando inconclusa una autobiograf韆.

Quien tambi閚 escribi con una gran influencia sure馻 fue Flannery O'Connor (1925-1964), autora de dos novelas, 32 relatos y diversos ensayos y rese馻s. Falleci a los 39 a駉s enferma de Lupus, pero, a pesar de su juventud, fue otra de las autoras a quien se la compar con Faulkner y Katherine Anne Porter 朼 quienes admiraba y a Carson McCullers 朼 quien detestaba, seg鷑 cartas que se publicaron de la propia O'Connor. Se destac en el relato corto. La tem醫ica que propuso en su narrativa tuvo que ver con el folklore sure駉 norteamericano y con el intento de las personas por escapar a la gracia de Dios, ya que ella misma fue una cat髄ica devota. 揜edenci髇 y 揷ondena son conceptos que se hacen presentes en varios de sus personajes, sobre todo, en aquellos protagonistas que encarnan a falsos mes韆s.
En la l韓ea del relato breve, Katherine Mansfield (1888-1923) es una de las que m醩 desarroll este g閚ero. De origen neozeland閟, tambi閚 integr el famoso c韗culo de Bloomsbury junto a Virginia Woolf, Edward Morgan Forster; los pintores Dora Carrington, Vanessa Bell y Duncan Grant; los fil髎ofos Bertrand Russell y Ludwig Wittgenstein, entre otros. Ese fue tambi閚 un lugar de formaci髇 como escritora, entre las charlas de la elite londinense. V韈tima de la tuberculosis, continu escribiendo cuentos en los que predomina la melancol韆, la delicadeza y la sensibilidad por captar los estados de 醤imo, historias por las que, luego, fue comparada con una de las grandes influencias de la propia autora: el escritor ruso y maestro de los relatos breves, Ant髇 Ch閖ov.
En cuanto a poes韆, Sylvia Plath (1932-1963) fue una de las escritoras l韗icas m醩 importantes de los Estados Unidos. Si bien algunos la ubican a la sombra de su marido, el poeta laureado Ted Hughes, supo trascender con obras como El coloso; 羠boles en invierno, y, sobre todo, Ariel, cuyos poemas confesionales retrataron, fundamentalmente, angustias, obsesiones y reflexiones sobre la muerte, expresados de una forma instant醤ea, casi con el correr de la mano. Se dice que, para su 鷏timo libro, lleg a escribir un poema por d韆. Adem醩, public una 鷑ica novela con tono autobiogr醘ico con el seud髇imo de Victoria Lucas: La campana de cristal, donde narra experiencias sobre el amor, la desesperaci髇, la perfecci髇 y los intentos de suicidio. Finalmente, se quit la vida a los 30 a駉s, luego de una profunda depresi髇 tras separarse de Hughes. En 1982, se convirti en la primera poeta en ganar, de forma p髎tuma, un Premio Pulitzer por la edici髇 completa de sus poemas.

La buena literatura siempre ayuda a plantear una nueva forma de sociedad.