"El v韓culo con los cient韋icos es de cuasi imposible recomposici髇"

Entrevista a Dora Barrancos, soci髄oga, miembro del Directorio del Conicet

Dora Barrancos es soci髄oga desde hace casi 50 a駉s. Durante la 鷏tima dictadura c韛ico-militar debi exiliarse en Brasil, donde entr en contacto con el movimiento feminista y con pensadores como Michael Foucault. Al volver al pa韘 se desencant con el peronismo 杄n el que milit de joven y agreg a sus estudios un recorrido por la historia pol韙ica de la Argentina y un m醩ter en Educaci髇. Pero por sobre todas las formaciones y cargos acad閙icos, cuando se habla de Dora Barrancos tambi閚 se est hablando del Conicet, donde entr como investigadora en 1986 hasta llegar a investigadora principal. Desde mayo de 2010 es una de las directoras del Consejo Nacional de Investigaciones Cient韋icas y T閏nicas, en representaci髇 de las Ciencias Sociales y Humanas. Fue, como el resto de los miembros del , elegida por la comunidad cient韋ica. El 鷑ico cargo pol韙ico del Conicet es el del presidente.

Fue Barrancos quien promovi desde el Directorio, semanas atr醩, la difusi髇 de la intenci髇 del gobierno nacional de hacer un ajuste del 60% en el ingreso a la carrera de investigador, lo que deriv en la toma del Ministerio de Ciencia y Tecnolog韆, que termin en un fr醙il acuerdo con los casi 500 cient韋icos que quedaron afuera. El gobierno ofreci prorrogarles la beca un a駉 m醩, con la posibilidad de que ingresen a alg鷑 organismo p鷅lico a desarrollar sus trabajos. Pero as nadie entrar a la carrera de investigador, que tendr el menor n鷐ero de ingresantes en diez a駉s. Barrancos alerta que el conflicto persistir todo el a駉, y dice que podr韆 haberse evitado con 200 millones de pesos. La relaci髇 entre Bara馻o y la comunidad cient韋ica, agrega, "ya es un v韓culo cuasi imposible".

朒abiendo pasado unos d韆s de este endeble acuerdo, 縬u reflexi髇 le merece toda la situaci髇?

朎s muy compleja. Podr韆 haber tenido otra resoluci髇; ha habido ah un obcecamiento, porque con 200 millones se resolv韆 antes, mucho m醩 f醕il. En cambio, es muy azarosa la posibilidad de resoluci髇 de acuerdo a los t閞minos del arreglo que se ha hecho. No s c髆o van a hacer las universidades, que ser韆n el gran sector empleador, para absorber a esos candidatos ingresantes, si no los contaban en sus presupuestos. Igual que organismos como la CNEA o el INTA, donde la planta no llega a 30 personas. No tienen capacidad para absorber m醩 all de 40 investigadores, siendo generosa. Es m醩, hist髍icamente la planta de investigaci髇 del INTA era muy buen acompa馻da y ayudada por la incorporaci髇 que hac韆 el Conicet. Ahora es al rev閟. 縉o era m醩 sensato pasarle el recurso directo al Conicet?

柨Ninguno de esos casi 500 entrar a la carrera de investigador, para la que se postularon y tuvieron una evaluaci髇 favorable?

朚e temo que toda esta situaci髇 efectivamente vaya a dar en esa conclusi髇. Lo pedido originalmente por el Ministerio en su presupuesto ten韆 una previsi髇 que c髆odamente daba sin ning鷑 problema para el ingreso de 900 cient韋icos. Pero luego, del pasaje de Jefatura de Gabinete al Congreso, a ese monto original le recortaron 4000 millones de pesos, de los que devolvieron 1000 millones. Si yo finalmente acepto que me saquen los 3000 millones, quiere decir que estoy en condiciones muy debilitadas para sostener esto y convencer a los propios.

柨C髆o cree que qued la relaci髇 entre el ministro y los cient韋icos? 

朅hora se ha complicado hasta una situaci髇 abismal, ya de un v韓culo cuasi imposible de convivencialidad, de cuasi imposible recomposici髇. Las cuestiones han ido demasiado lejos.

柨Cree que va a volver el conflicto dentro de un a駉?

朎s que el conflicto sigue y va a permanecer abierto, lamentablemente. Mi pron髎tico es muy duro. No creo que se pueda cerrar en el curso del a駉. Y va a haber un encadenamiento de acontecimientos. Los postulantes en 2017-2018 a la carrera de investigador se van a encontrar con esta masa de no entrantes de este a駉. Esto no fue contemplado. Por eso es desolador que gente que deber韆 haber tenido una inteligibilidad de los acontecimientos, no la tuviera a tiempo. Es impactante.

柨Qu opina de las declaraciones de Alejandro Ceccatto, el presidente del Conicet, luego replicadas por Marcos Pe馻, acerca de que los 900 ingresos del a駉 pasado no estaban presupuestados?

朒a sido muy infeliz y lamentable una declaraci髇 de ese tipo. Es no conocer las propias reglas, que est obligado a conocer muy bien. Cuando se馻la que no hubo criterio... Los criterios son muy rigurosos, estaban absolutamente pactados los 942 ingresos, con su presupuesto respectivo. Y se hizo con todo el rigor que tiene este proceso en el que trabajan cientos de evaluadores.

朎n el Ministerio se habla de una nueva tendencia, la "ciencia empresarial", con preponderancia de ciertas 醨eas que ser韆n m醩 "potables" para el mercado.

朙amento much韘imo el desquicio del concepto. No hay ciencia impoluta. "Ciencia empresarial" sugiere una incontinencia lingstica. Y adem醩, el empresariado argentino es completamente renuente a arriesgar en materia cient韋ica y tecnol骻ica. La ciencia es una inversi髇 a largo plazo, y los empresarios argentinos son cortoplacistas. No van a correr riesgos, son tan miopes que ni siquiera van a apostar por la ciencia aunque les d r閐ito a sus propios intereses.

朎n pleno auge del conflicto y la toma, en ciertos medios y redes sociales se estigmatiz a los investigadores del Conicet, sobre todo a los de Ciencias Sociales.

朠rimero: el invento no fue espont醤eo. Sabemos que se actu concatenando la paga de actores a trav閟 de las redes. Segundo: las ciencias sociales han hecho contribuciones notables estos 鷏timos a駉s en el pa韘: se ocuparon de las pobrezas, de la marginaci髇. Han renovado numeros韘imos t髉icos y sujetos, como las mujeres y la igualdad de g閚ero. Incluso hubo intervenci髇 de una investigadora del Conicet en el nuevo C骴igo Civil. Por otro lado, en esos ataques an髇imos se cuestionaron ciertas tem醫icas. 緾髆o no vamos a indagar al f鷗bol en las investigaciones? Si es el 70% de la cotidianidad en la Argentina. Estudiar desde el uso lingstico con el que interact鷄n no s髄o los varones, hasta sus marcos antropol骻icos y sociol骻icos, las configuraciones de adhesiones, la violencia. 緾髆o no indagarlo? Las ciencias sociales son fundamentales para el marco humano, a no ser que se quiera entrar en la barbarie fascista, y esas locuciones son de barbarie fascista.

El Directorio, preocupado por el recorte

El Directorio del Conicet est presidido por Alejandro Ceccatto, designado en ese cargo por el presidente de la Naci髇. Los ocho restantes miembros son elegidos de esta forma: cuatro por los propios cient韋icos, uno propuesto por el Consejo de Universidades, uno por las organizaciones representativas de la industria, otro por las del agro, y un 鷏timo designado por los organismos responsables de la ciencia y la tecnolog韆 de los gobiernos provinciales. As como Dora Barrancos proviene de las Ciencias Sociales y Humanas, Mirtha Mar韆 Flawi, Miguel 羘gel Laborde y Vicente Macagno son doctores en Ciencias Qu韒icas; Francisco Tamarit es licenciado en F韘ica; Santiago Sacerdote es ingeniero industrial; Carlos Jos Van Gelderen, m閐ico veterinario; y Tulio Del Bono, ingeniero electromec醤ico. El 21 de octubre, le enviaron una carta al presidente Macri para advertirle que el recorte implicar韆 搖na reducci髇 importante en las actividades del Conicet. Y el 鷏timo 15 de diciembre, en plena toma, volvieron a enviar un comunicado expresando "profunda preocupaci髇 por las decisiones que nos vemos obligados a tomar" a partir de un ajuste que tendr "consecuencias negativas en las pol韙icas p鷅licas de Ciencia y Tecnolog韆".

Repercusiones de un conflicto que no est cerrado

El conflicto en el Conicet no est cerrado. Por lo pronto, las becas posdoctorales que se prorrogaron vencen el 31 de diciembre del a駉 pr髕imo, cuando las autoridades deber醤 informar qu destino tendr醤 esos casi 500 cient韋icos que hab韆n sido evaluados y aprobados para entrar a la carrera de investigador, y que finalmente quedaron afuera. Varios de ellos viven en provincias, donde no quedaron conformes con la resoluci髇 adoptada por los grupos de cient韋icos de Capital y alrededores. Es as que ya comenzaron reuniones entre los diferentes distritos, por ejemplo entre los investigadores porte駉s y los de Conicet C髍doba, para analizar c髆o seguir. En las sedes de C髍doba, Mendoza, Mar del Plata y Rosario rechazaron el acuerdo decidido en la explanada del Ministerio, en Palermo, ocho d韆s atr醩. Esta semana se sum la tard韆 publicaci髇 de los becarios del Conicet (doctorales, posdoctorales y de finalizaci髇 de doctorado) y, tal como adelant semanas atr醩 Tiempo, el listado expuso un recorte del 16% respecto del a駉 anterior: 揚asamos de 3326 a 2796 becas, es decir, 530 menos, e incluso 154 becas menos que las anunciadas en junio, indicaron desde la agrupaci髇 J髒enes Cient韋icos Precarizados. 揕os trabajadores que no obtuvieron la beca no recibieron ninguna notificaci髇 formal, e incluso gran parte de ellos a鷑 no ha podido acceder a su dictamen. Se los expulsa, pero no se les dice por qu, dilat醤dose de este modo la posibilidad de pedir una reconsideraci髇, agregaron. En febrero tienen previsto volver a reunirse con las autoridades.