Ley de Residencia PRO: restricciones a los migrantes y deportaciones expr閟

El gobierno busca capitalizar el discurso xen骹obo que prende en ciertos sectores con un DNU que endurezca la pol韙ica migratoria, cambiando regularizaci髇 por expulsi髇.

El gobierno de Mauricio Macri tiene muy claro el camino que pretende desandar en materia migratoria. No hay errores ni improvisaciones. M醩 bien, una continuidad ideol骻ica con los tiempos en los que el presidente era el jefe de Gobierno porte駉. El martes, orden a sus ministros que dise馻ran la reforma de la Ley de Migraciones, con un decreto que contemplar韆 agilizar las deportaciones sin control judicial ni defensa legal, restringir el ingreso de migrantes y habilitar la revisi髇 de todas las radicaciones otorgadas para quienes tienen antecedentes penales o condenas.

Ansioso por capitalizar la xenofobia que por estos d韆s reina en los medios concentrados y entre un amplio espectro de dirigentes, con el senador justicialista Miguel 羘gel Pichetto a la cabeza (揈l problema es que nosotros siempre funcionamos como ajuste social de Bolivia y ajuste delictivo de Per鷶, dijo), el presidente incluy el tema en la primera reuni髇 de Gabinete del a駉. Las medidas van en sinton韆 con el discurso del flamante presidente estadounidense Donald Trump, el amigo americano de Macri que anhela deportaciones masivas al norte del R韔 Bravo.

En rigor, el gobierno, que anuncia esta reforma como parte de sus pol韙icas de seguridad, ya multiplic en los primeros nueve meses de 2016 las expulsiones de migrantes: de los 1908 del a駉 anterior a 3258. Nada importa que la Argentina tenga el menor porcentaje de extranjeros de las 鷏timas d閏adas: cerca del 4,5% consignado en el 鷏timo censo. Una proporci髇 similar, el 6%, representa a los for醤eos en c醨celes argentinas. Son 4400 los extranjeros presos, apenas el 0,2% de los m醩 de 2 millones de migrantes que viven en el pa韘.

Inmigraci髇 (des)controlada

El Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) accedi al borrador del decreto que busca cambiar las leyes de Migraciones N 25.871 y de Nacionalidad N 346: ampl韆 las causas que permiten la detenci髇 y expulsi髇 de migrantes en situaci髇 irregular; habilita la revisi髇 de todas las radicaciones otorgadas para quienes tienen antecedentes penales o condenas, sin importar el tipo de delito o su situaci髇 procesal; modifica los tr醡ites de expulsi髇 para que sean inmediatas, sin control judicial ni una defensa legal adecuada; elimina la unidad familiar y el arraigo como condiciones que evitan la expulsi髇.

El director del 羠ea de Litigio y Defensa Legal del CELS, Diego Morales, explica a Tiempo que preocupa 搇a manera en que el gobierno propone el tema, prescindiendo de la discusi髇 institucional que se podr韆 dar en el Congreso, resumi閚dolo a una asociaci髇 entre migraci髇 y delito, sin informaci髇 que lo sustente. Esto va a generar un problema serio, porque la sola posibilidad de que un migrante se vea involucrado en una causa judicial puede habilitar su expulsi髇. Esta medida se extender韆 a quienes ya tienen la radicaci髇. Desde el CELS sostienen que la propuesta del PRO 揵usca cambiar el acceso a la nacionalidad argentina: en lugar de exigir que el solicitante acredite m醩 de dos a駉s de residencia, propone que el pedido sea evaluado por un juez federal una vez que se demuestre que esa residencia es 憀egal挃.

En pleno a駉 electoral, Macri echa mano a discursos cargados con dosis parejas de xenofobia. En su primera conferencia de prensa del a駉, afirm que 損or falta de acci髇 no podemos permitir que el crimen siga eligiendo a la Argentina como un lugar para venir a delinquir. No es la primera vez que lo hace. El antrop髄ogo especializado en migraciones y miembro activo de la Red de L韉eres Migrantes en Argentina, Pablo Mardones, recuerda las violentas jornadas en el Parque Indoamericano, en diciembre de 2010, cuando Macri se馻l a la 搃nmigraci髇 descontrolada como la causa de la violencia. "Se trat del primer discurso abiertamente xen骹obo de un alto funcionario, desde las declaraciones de Carlos Corach durante el gobierno de Menem, cuando se intent modificar las Ley de Migraciones", dice Mardones.

Una vez m醩, el 揷hivo expiatorio se hace carne en la figura de los migrantes pobres. 揕os gobiernos de derecha vienen impulsando pol韙icas restrictivas y acusan a la migraci髇 de los males sociales, sobre todo en un contexto recesivo. Denuncian la ultrademanda que hacen los migrantes de los servicios sociales b醩icos, como el sistema hospitalario y la educaci髇. Pero eso es falso. Seg鷑 datos del Instituto de Pol韙icas de Migraciones y Asilo (IPMA) de la Universidad de Tres de Febrero, 搇a proporci髇 de estudiantes extranjeros en escuelas argentinas es de apenas un 1,6% en la primaria y de, 1,9% en la secundaria.

Vigilar y expulsar

El cambio de paradigma apunta a la detenci髇 y la expulsi髇 en remplazo de la regularizaci髇. La Ley de Migraciones N 25.871, sancionada durante la presidencia de N閟tor Kirchner, tiene un fuerte esp韗itu integracionista y resalta el migrar como un derecho humano, en sinton韆 con la aparici髇 de la Unasur y los gobiernos populares de la Patria Grande. Y permiti la revocaci髇 de la llamada 搇ey Videla. Mardones marca que desde su arribo a la Casa Rosada 揾ay un esfuerzo manifiesto del macrismo para diferenciarse del gobierno anterior, y el tema migraciones es un punto central. La xenofobia ya mostr sus primeros brotes verdes en 2016. En los primeros nueve meses de gesti髇 se lleg a 3258 expulsiones (un 70% m醩 que el total de 2015).

El actual titular de la Direcci髇 Nacional de Migraciones es el abogado Horacio Garc韆, quien se desempe馻ba como subsecretario en el Ministerio de Justicia y Seguridad porte駉. En una reuni髇 con la Red Nacional de L韉eres Migrantes en marzo de 2016 杚ue puede verse en YouTube Garc韆 subray que las nuevas autoridades no eran 揷ucos ni miembros del Ku Klux Klan. Queremos producir todos juntos, pero ordenados.

Para diversas organizaciones sociales, el DNU que impulsa el Ejecutivo es una flagrante regresi髇. La situaci髇 de los migrantes ser aun m醩 fr醙il. A la precariedad laboral, el hostigamiento de las fuerzas de seguridad y las dificultades para lograr la inserci髇 escolar y el acceso al sistema de salud, se sumar la amenaza latente del sistema de justicia criminal. Ya el a駉 pasado el gobierno hab韆 impulsado un espacio de detenci髇 para 揷ombatir la irregularidad migratoria.

揟odo esto genera incertidumbre 朿ierra Diego Morales, del CELS. Se habilita a criminalizar y expulsar a cualquier sospechoso. Tememos que detr醩 de esta propuesta haya un nuevo mecanismo de expulsi髇 y control social y migratorio, por fuera de la ley.

Persecuci髇 en todas sus formas

La doctora Brenda Canelo, licenciada en Antropolog韆 Social, investigadora del Conicet y docente de la UBA, pas unas fiestas poco felices. En medio de las protestas por los recortes en el 醨ea cient韋ica, debi soportar un funesto ataque virtual por haber osado posar en una foto en las redes con un cartel que dec韆: 揘o al ajuste en Ciencia, Tecnolog韆 y Universidad. Investigo migraci髇, pol韙icas p鷅licas y acceso a derechos. Estos conceptos resultaron irritantes tanto para trolls financiados desde las usinas macristas como usuarios de Internet identificados con el gobierno que replicaron la imagen informando falsamente que era una 搈ilitante K que gana 50 lucas y hoy corta las calles contra Macri y vos no pod閟 circular. En di醠ogo con Tiempo, la especialista explica que el oficialismo 揺st consolidando, ampliando y profundizando el modelo de tratamiento de los inmigrantes que empez a desarrollar en la Ciudad en 2010, punto de quiebre en la pol韙ica migratoria que ven韆 desde el 2000, cuando a ra韟 del conflicto en el Parque Indoamericano, Macri y sus funcionarios culpabilizaron a la denominada inmigraci髇 descontrolada, que la vincularon con el narcotr醘ico y la delincuencia. 揇esde instancias oficiales se dieron discursos que pens醔amos que no se iban a volver a escuchar y menos a鷑 desde el poder, aunque evidentemente prend韆n en la sociedad, analiza Canelo, y precisa: 揂ntes Migraciones se dedicaba a facilitar la regularizaci髇, pero ahora, con la excusa de la regulaci髇 de la inmigraci髇 y para evitar la trata, se est醤 haciendo operativos de persecuci髇 a los inmigrantes intentando encontrar irregularidades.

Antecedentes

La ley Can (1902)

La Ley N 4144, redactada por el escritor Miguel Can, el c閘ebre autor de Juvenilia, fue sancionada durante la segunda presidencia del general Julio Argentino Roca. La normativa permit韆 expulsar a todo extranjero que 損erturbara el orden p鷅lico sin juicio previo, adem醩 de impedir la entrada al pa韘 a los extranjeros que tuvieran antecedentes. Se les aplic a obreros socialistas y anarquistas que promov韆n el avance de la justicia social. Permaneci vigente durante 56 a駉s y reci閚 fue derogada durante la presidencia de Arturo Frondizi.

"La invasi髇 silenciosa" (2000)

El 4 de abril del a駉 2000, la revista La Primera public una nota de tapa titulada 揕a invasi髇 silenciosa, que conten韆 un discurso abiertamente xen骹obo y discriminatorio. La nota del semanario editado por Daniel Hadad estaba plagada de inexactitudes para alimentar prejuicios contra los migrantes. El art韈ulo afirmaba: 揂 diferencia de la migraci髇 que so馻ron Sarmiento y Alberdi, no vienen de la capital de Europa. Llegan de Bolivia, Per y Paraguay. Hoy utilizan nuestros hospitales y escuelas, toman plazas y casas, ocupan veredas y quitan el trabajo a los argentinos.

"Repatriaciones" forzadas (1978)

En el a駉 1978, la dictadura argentina 搑epatri髷 a la fuerza a miles de migrantes de pa韘es lim韙rofes radicados en villas miseria de la Capital Federal. El brigadier Osvaldo Cacciatore, alentado por la premisa de 搇impiar Buenos Aires antes del comienzo del Mundial 78, fue el impulsor de la medida. En los noticieros de la 閜oca, c韓icamente envueltos en un relato armonioso y festivo, se destacaba 搇a alegr韆 de volver a casa que sent韆n las familias de bolivianos expulsados. Mir el video de c髆o lo registr la televisi髇 oficial: