Love Parade andino, por Nicol醩 G. Recoaro

Pasaporte - Por Nicol醩 G. Recoaro, periodista.

El porro empez a pegar justo cuando en el acoplado del cami髇 sonaba 揚raise You. Las Yungas, Bolivia. Arrancaba el t髍rido febrero de 2002 y nosotros 杣n variopinto grupo de mochileros harapientos sin rumbo fijo y una glamorosa cholita pace馻 nos ahorr醔amos unos pesos viajando de prestados en el techo de un destartalado Volvo, que rozaba las cumbres de la Cordillera Real.
El b髄ido era una serpiente emplumada que avanzaba a los tirones por el que llaman el "Camino de la Muerte". Por esos a駉s, la v韆 m醩 peligrosa del planeta y sus desfiladeros devoraban vidas con fruici髇. Al conductor del Volvo nada lo apichonaba. Su 醙il mu馿ca lo ayudaba a ganarse el salario del miedo.

Nuestra deriva hab韆 arrancado en el peque駉 pueblo de Coroico y ten韆 destino final en la hoyada de La Paz, la antigua capital aymara del mundo. El viaje fue largo, casi eterno. Un d韆 hacinados en el acoplado repleto de pl醫anos maduros y cuerpos sudados. Recuerdo que desde mi grabadora de mano no dejaba de sonar "You've Come a Long Way, Baby", la desaforada 髉era prima del desaforado brit醤ico Fatboy Slim.

La cholita de largas trenzas, sobrio bomb韓 y prolijas polleras mov韆 la patita cada vez que el cassette ensayaba el eterno retorno de la cinta. De verdad, la se駉ra sab韆 c髆o moverse.
Entre picos nevados y selvas de altura, bailamos hasta casi morir, mientras el Volvo flirteaba con cornisas y barrancos. Fue nuestro Love Parade del subdesarrollo. Condimentado con picante andino.