Advierten que el nuevo sistema de control de padrones es vulnerable

"Le est醤 entregando la elecci髇 a un sistema que es inseguro", sostuvo la jueza Servini de Cubr韆. La justicia electoral reclama precisiones.


Maximiliano Luna

Hace tres semanas, en una reuni髇 plenaria del Consejo de la Magistratura, se aprob por mayor韆, con algunas abstenciones, la implementaci髇 de un convenio con la Universidad Tecnol骻ica Nacional (UTN) regional C髍doba para poner en marcha un nuevo software de gesti髇 electoral. La convalidaci髇 por parte de los consejeros del acuerdo con la UTN cordobesa no tuvo, inicialmente, demasiada repercusi髇. Ese convenio, a cuyo contenido tuvo acceso Tiempo, y en el que tiene una incidencia clave la C醡ara Nacional Electoral, implica una erogaci髇 por parte del Estado de 9.108.000 pesos, a pagar en 12 cuotas mensuales consecutivas de 759 mil pesos. Se trata de una cifra significativa para una contrataci髇 directa. No se evaluaron otras propuestas m醩 que la de la UTN mediterr醤ea, pero no es justamente la cuesti髇 econ髆ica la que est haciendo crecer una dura pol閙ica en torno al Sistema de Gesti髇 Electoral (SGE) elaborado por los ingenieros cordobeses. El coraz髇 del problema, reconocido en confianza por abogados, jueces y camaristas, es que el software de administraci髇 y actualizaci髇 centralizada de los padrones electorales no garantiza que los datos personales de los electores 杢odos los ciudadanos en condiciones de votar no sean manipulados, ni adulterados, ni modificados sus domicilios, para incidir en el resultado.

El primer reflejo p鷅lico de que se estaba gestando un clima de sospechas alrededor del nuevo software electoral, con acusaciones veladas, lo aport la periodista Natalia Aguiar, autora de un libro biogr醘ico sobre Ricardo Lorenzetti, El Se駉r de la Corte. "Lorenzetti logr firmar con la Universidad de C髍doba un millonario contrato para poder cambiar el software del Poder Judicial electoral, y esto le permitir韆 manipular los datos, subir o bajar votantes y dar vuelta una elecci髇", se馻l la periodista, en di醠ogo con Gustavo Sylvestre. Aguiar fue la protagonista inesperada de un episodio extra駉. Denunci que su libro, al salir de la imprenta, hab韆 sido retirado de las librer韆s sin explicaci髇 convincente. A los dos d韆s volvi a ser distribuido, sin que se profundizara demasiado sobre lo ocurrido.

Todo pod韆 haber quedado all. Pero los jueces federales de primera instancia con competencia electoral, sobre todo Mar韆 Romilda Servini de Cubr韆 杢itular del juzgado federal 1 de Capital Federal, comenzaron a reclamar precisiones, a hacer requerimientos y, finalmente, a convocar a los apoderados nacionales de todos los partidos pol韙icos para advertirles sobre los riesgos del nuevo software. Uno de los aspectos sensibles del SGE elaborado por la UTN es que prev la migraci髇 de todo el padr髇 nacional a una 鷑ica base de datos cuya operaci髇 pasar韆 a depender directa y exclusivamente de la C醡ara Nacional Electoral, integrada por los camaristas Santiago Corcuera (titular) y Alberto Dalla Via. As, Servini y el resto de los jueces electorales del pa韘 杣no por cada distrito se quedar韆n as sin una de las potestades que ten韆n hasta ahora: la de ordenar ellos, y no el tribunal de Alzada, el proceso de actualizaci髇, por ejemplo de fallecidos o cambios de domicilio, del padr髇 de cada provincia.

M醩 all de la pelea por competencias que en definitiva son espacios de poder, la pol閙ica por el SGE desnuda las desconfianzas que reinan en el ambiente judicial en torno a la confiabilidad e imparcialidad de la red inform醫ica que se emplea en el funcionamiento cotidiano. El incidente de la manipulaci髇 en el sorteo de la causa sobre la muerte del fiscal Alberto Nisman 杄l sistema se la hab韆 asignado al juez Sebasti醤 Casanello pero tras una intervenci髇 manual se la adjudicaron a Juli醤 Ercolini refleja la opacidad que reina en el 慸ata center del Poder Judicial (Lavalle 1240), donde funcionan los servidores de Tribunales y la base de datos con todos los expedientes de la Justicia nacional. Otro antecedente que indica riesgos de vulnerabilidad est dado en la cantidad de claves de acceso remoto a la red que fueron repartidas entre empleados del 醨ea. No se conocen registros con los nombres de quienes poseen esos accesos.

En di醠ogo con Tiempo, la propia Servini de Cubr韆 ratific su inquietud por la implementaci髇 del software desarrollado en C髍doba. "Le est醤 entregando la elecci髇 a un sistema que es inseguro. Adem醩 no est ni terminado ni probado. Elija el distrito electoral que quiera, si le quieren bajar electores, con este sistema se los bajan. Con un sistema as, 縞髆o s yo qui閚 tiene una clave (de acceso al sistema)? Los especialistas a quienes consult me dicen que no tiene ninguna seguridad", advirti la jueza. El convenio con la UTN tampoco genera confianaza entre algunos miembros del Consejo de la Magistratura. El diputado Rodolfo Tailhade (FpV) e integrante del Consejo acuerda en que "el software va a ser un peligro", sobre todo por la posible intervenci髇 de la Direcci髇 General de Tecnolog韆 del 髍gano que analiza la conducta de los jueces. "(Gabriel) Mehlman ya no es m醩 director, pero las cosas siguen exactamente igual ah", agreg. Se refer韆 a Gabriel Mehlman, un allegado a Lorenzetti, a quien se le abri un sumario tras el episodio del sorteo de la causa Nisman. Exdirector de tecnolog韆, Mehlman hoy est a cargo de la Unidad Ejecutora del Proyecto de Informatizaci髇 del PJN.