"No somos responsables". Por Carlos Heller

Columna de opini髇.

El paro de la CGT y el inicio del Foro Econ髆ico Mundial para Am閞ica Latina (conocido como el Davos Latinoamericano) evidencian el contraste entre los dos modelos de pa韘 que est醤 en debate. 

Por un lado, quienes desean una econom韆 con mayor empleo, mayor poder adquisitivo de las clases populares, mayores salarios, m醩 educaci髇 y salud: son los trabajadores y los sectores medios, las pymes, los comerciantes, en definitiva, los que se benefician con el desarrollo del mercado interno.

Por otro lado, quienes promueven la valorizaci髇 financiera, una reconversi髇 productiva que lleva a la reprimarizaci髇 de la producci髇, con salarios reales bajos y menor empleo, menores impuestos a las grandes rentas, menor gasto p鷅lico, todo ello en aras de generar una supuesta "competitividad".

La mayor韆 de los medios se empecinaron en destacar una frase del discurso de Mauricio Macri en el Foro: "Qu bueno que estemos todos ac trabajando", en alusi髇 al paro gremial de actividades (en esta oportunidad con gran apoyo de las pymes). Los presentes en el Foro pertenecen a una clase que no realiza paros, sino lockout patronales. M醩 all de la iron韆 de la frase, es un intento por desvirtuar el paro en un mundo neoliberal para el que, en su armado te髍ico, no existen las clases sociales, sino s髄o "actores econ髆icos". Esta tesis se comprueba en otra frase de Macri: "Queda claro que lo que comenz hace 15 meses en nuestro pa韘 es mucho m醩 profundo que un cambio econ髆ico. Es un cambio cultural". Un cambio cultural muy similar al que permiti implantar las pol韙icas de los noventa, y que primero intent imponer la dictadura c韛ico-militar en los setenta.

Lo discutido y escuchado en el Davos Latinoamericano no es m醩 que una colecci髇 de dogmas del neoliberalismo: flexibilizaci髇 laboral, loas a la liberalizaci髇 y desregulaci髇 total. Estas condiciones, que generan mayor volatilidad, y por lo tanto mayor riesgo, fueron no obstante aplaudidas por las primeras l韓eas de los organismos financieros internacionales y las calificadoras de riesgo. 

Una comprobaci髇 inapelable del compromiso del gobierno con estos principios, en especial con la primac韆 de la valorizaci髇 financiera, se encuentra en otra frase de Macri en el Foro. Coment que el objetivo de las medidas tomadas por su gobierno fue posibilitar "que aquellos que vengan a invertir en nuestro pa韘 sepan que se pueden llevar el dinero cuando lo decidan". Una definici髇 que pone al inversor y sus intereses como la esencia del funcionamiento econ髆ico. Proyectos estatales, necesidades sociales y desarrollo productivo en segundo o 鷏timo plano respecto de las decisiones de los capitales financieros.

Una l韓ea de acci髇 que destaca Carlos Pagni (La Naci髇, 07.04.17) cuando expresa respecto a Macri: "Su administraci髇 se basa en restituir al inversor privado en el centro de la escena", para luego enfatizar: "Pero su tarea m醩 desafiante es reducir los costos. Entre ellos, el laboral. Sobre este horizonte se recorta el v韓culo con los distintos sectores del gremialismo."

En este enfoque, muchos funcionarios y grandes empresarios criticaron el paro porque significaba un d韆 menos de producci髇, lo cual es una gran falacia: el resultado productivo no es tan simple, es una sumatoria de factores en los cuales inciden principalmente las pol韙icas econ髆icas del gobierno. Y contra esas pol韙icas econ髆icas se expres enf醫icamente el paro.

El gobierno observa especialmente al Foro Econ髆ico Mundial como un entorno en el cual conseguir inversiones. Una visi髇 bastante opinable. Seg鷑 Alejandro Werner, economista jefe para el Hemisferio Occidental del FMI: "La inversi髇 tardar m醩 tiempo en reaccionar de lo que anticip el gobierno. Somos menos optimistas que el gobierno en cuanto a la rapidez en la que llegar la inversi髇 privada. Son procesos lentos."

縎er por esta falta de reacci髇 que las promesas hechas en el Foro en materia laboral fueron decepcionantes? Seg鷑 una encuesta de Deloitte, los empresarios presentes en el evento estimaron que sus compa耥as incorporar醤 m醩 de 7000 trabajadores durante los pr髕imos 12 meses, un 5% de su dotaci髇 actual. Una expectativa que no mueve el amper韒etro de la ocupaci髇. Esta nimiedad es lo que ofreci el Foro en la materia.

La econom韆 no arranca

Para el ministro de Hacienda, Nicol醩 Dujovne, "el mercado laboral sigue bien y los salarios se siguen recuperando". A partir de estas discutibles aseveraciones, sostuvo que no hay una ca韉a general del consumo.

Sin embargo, los datos se empecinan en contradecirlo. La consultora CCR inform que el consumo masivo cay en febrero un 5,7% con relaci髇 al mismo mes de 2016. En los canales de hipermercados, supermercados y cercan韆 (en los que cayeron todas las categor韆s de productos excepto golosinas), se evidenci una contracci髇 del 6,1%, mientras que los autoservicios y almacenes retrocedieron un 5,3 por ciento.

La industria tampoco logra apartarse de la recesi髇. La utilizaci髇 de capacidad instalada en toda la industria en el mes de febrero cay a su peor nivel en 14 a駉s seg鷑 cifras del Indec. Si comparamos el promedio del primer bimestre de 2016 (63,6%), con el 60,3% del primer bimestre de 2017, se observa una reducci髇 del 5,1 por ciento. Nada de brotes verdes, la industria se sigue marchitando.

En t閞minos desagregados, bajas dignas de mencionar se produjeron en el bloque de alimentos y bebidas, uno de los sectores m醩 importantes, cuya utilizaci髇 apenas supera el promedio general, y evidenci una reducci髇 del 5,7% entre 2016 y 2017, siempre considerando el primer bimestre de cada a駉. En el caso del sector textil, pas del 69,6% en 2016 a s髄o el 55,7% en 2017, una reducci髇 en el uso de la capacidad instalada del 20 por ciento. 

Los datos correspondientes a marzo del sector automotriz reflejan crudamente la situaci髇 de muchas ramas de la industria. Seg鷑 ADEFA, mientras las ventas aumentaron un 13,6% comparadas con igual mes del a駉 anterior, la producci髇 cay un 13,2 por ciento. La diferencia, clara y preocupante, se debe al fuerte crecimiento de los autos importados y a una d閎il exportaci髇. Espejo de un modelo de total apertura.

La culpa es de la oposici髇

En el Davos Latinoamericano la mayor韆 de los analistas e inversores agregaron una nueva condici髇 para la llegada de inversiones, que se suma a las habituales de liberalizaci髇 y desregulaci髇, baja de costos, etc閠era. Algunos se refieren a esta nueva condici髇 como la "situaci髇 pol韙ica", la "continuidad del modelo", o la "previsibilidad". Todas estas 鷏timas hacen menci髇 indirectamente a la necesidad de una victoria del macrismo en las elecciones de este a駉 y la consolidaci髇 del "cambio cultural". Bajo su mirada, todo lo que desvirt鷈 el triunfo del oficialismo va en contra de la llegada de inversiones y empobrece al pa韘. Una evidente presi髇, absolutamente inaceptable, sobre la contienda electoral.

Los funcionarios del gobierno nacional tambi閚 adhieren a esta perspectiva. Ante una realidad que no encaja en el discurso oficial, Dujovne expres: "En este a駉 electoral la oposici髇 se volvi m醩 agresiva, pero no existe debacle aunque quieren convencer a la sociedad de que la hay" y adem醩 sostuvo que "la confrontaci髇 pol韙ica pudo haber afectado este a駉 el desarrollo de la econom韆". 

En definitiva, la mejor herramienta electoral que ha encontrado el macrismo para ofrecer no son sus logros, sino la justificaci髇 de sus fracasos, transfiriendo tal responsabilidad a la oposici髇. Un importante pilar m醩 en la construcci髇 del relato de Cambiemos.