“Es hora de que el Estado regule lo que el mercado destruye”

El titular de la Comisión de Recursos Naturales y Conservación del Ambiente Humano de la Cámara de Diputados, Leonardo Grosso, asegura que este año habrá una Ley de Humedales que ponga un límite a la “voracidad” de los poderes económicos. 

(Foto: Gentileza Facundo Ovejero Ferré)
14 de agosto de 2020

Para el presidente de la Comisión de Recursos Naturales y Conservación del Ambiente Humano de la Cámara de Diputados, Leonardo Grosso, la Ley de Humedales “tiene que salir si o si este año” porque “es hora de que el Estado regule lo que el mercado destruye”.

En el medio de las reuniones informativas en busca de un dictamen unificado de todos los proyectos, Grosso habló con Tiempo sobre las expectativas, la histórica resistencia de los grupos económicos y la transición hacia un desarrollo sustentable.

– ¿Cuáles son los aspectos superadores o diferenciadores del proyecto de Ley de Humedales que presentó con respecto a los otros que están en discusión?

– El primero es que es una norma que fue trabajada con las organizaciones ambientalistas, y esto es muy importante porque vienen trabajando muchísimo en las cuestiones específicas en las que hay que mejorar la legislación argentina para obtener soluciones reales. Lo segundo, es el endurecimiento de penas para quienes dañen humedales. No sólo aumentamos considerablemente las multas económicas, que llegan hasta 843 millones de pesos, sino que incorporamos un régimen penal con penas de hasta 10 años de prisión. La responsabilidad penal es un avance sustancial, que es reclamo eterno del ambientalismo en general. Y las multas altas tienen que ver con que no formen parte de los costos de producción, sino que sea realmente un freno al proceso de destrucción que se lleva a cabo.

– En el pasado, los proyectos de ley de humedales no superaron el lobby del agronegocio. ¿Qué factores podrían influir para que esta vez el proyecto prospere?

– Es cierto que el tema humedales siempre fue trabado por fuertes intereses económicos, pero nuestra generación no puede detenerse en lo que ocurrió en el pasado, tenemos que hacer presente y futuro. Por eso lo esencial que tenemos esta vez es la voluntad política de consensuar una ley que sirva de verdad. Nuestro proyecto es el del bloque Frente de Todos, pero hay también iniciativas de todos los bloques, y tenemos la decisión de acercar todas las posiciones para llevar una ley unificada al recinto. Confío plenamente en que esta es la ley de humedales 2020 porque hay decisión política, voluntad de consenso y porque está a la vista que la voracidad de los poderes económicos debe encontrar un límite urgente antes que destruyan el mundo que queda.

- Usted habló de terminar con este “ecocidio”. Un tiempo atrás, el ministro Juan Cabandié calificó como “veneno” al glifosato. ¿Este gobierno se permite cuestionar el actual modelo de producción agroindustrial?

– El mundo cambió de paradigma. Lo que tenemos que hacer es conducir ese nuevo paradigma de manera sustentable. Un tercio de la población está confinada por un virus de origen zoonótico y eso es el resultado de la depredación del ambiente. Nosotros creemos que el desarrollo y un modelo agroalimentario tiene que llevarse adelante protegiendo nuestros recursos naturales, que hace muchísimos años se desmontan bosques y se destruyen humedales en nombre del desarrollo y el desarrollo no se ve, entonces algo estamos haciendo mal. Los bosques nativos, los humedales deben ser pilares de un desarrollo agroalimentario sustentable. Sin ellos, nada, con ellos todo. Ese es el desafío de nuestro Gobierno. Vinimos a transformarlo todo, y la cuestión ambiental no es la excepción.

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