縏rump, el pacifista?, por Pablo Pozzi

Columna de opini髇 de Pablo Pozzi, historiador.

Llevaremos adelante una pol韙ica exterior que se base en las lecciones y los errores del pasado. Dejaremos de buscar formas de derrocar gobiernos. Nuestro objetivo es la estabilidad y no el caos. El discurso de Donald Trump en Cincinnati durante la campa馻 pas desapercibido. La prensa silencia los planteos del nuevo presidente y evita discutir si lo que dice es realmente lo que quiere hacer, y si lo que quiere hacer es lo que podr hacer. Pero la realidad es que Trump implica un cambio en EE UU, que a鷑 no sabemos si ser mejor o profundizar los grav韘imos problemas generados por Barack Obama. 

Hay una fractura en los sectores dominantes estadounidenses. Por un lado se encuentra el sector hegem髇ico centrado en el complejo militar-industrial, las empresas petroleras y mineras, las finanzas, y las que se dedican a la exportaci髇 e importaci髇. Por otro est醤 los que se pueden denominar muy gen閞icamente 搇os mercadointernistas, incluyendo a grupos de alimentaci髇, bienes ra韈es, el agribusiness nacional, y las metal鷕gicas afectadas por la importaci髇 de acero. En la d閏ada de 1990, todos estos sectores se manten韆n unidos en torno a los beneficios que derivaban de la 揵urbuja financiera y de bienes ra韈es. Pero esto se termin. Los s韓tomas de este fracaso son el surgimiento de Rusia y de China como potencias mundiales, la debilidad de Europa, y el 搗iolento despertar de los musulmanes postcoloniales. Seg鷑 Zbigniew Brzezinski, el fracaso se debe a la pol韙ica exterior irresponsable del gobierno de Obama (o sea de Hillary Clinton). En particular el derrocamiento de los gobiernos de Libia y de Ucrania ha acelerado la velocidad con la que han surgido coaliciones 揳ntinorteamericanas. El resultado es que hay que cambiar de estrategia, reduciendo los conflictos, y apuntando a dividir a los enemigos. As hay que evitar confrontar con los BRIC (Brasil, Rusia, India y China) y el mundo musulm醤 todos al mismo tiempo. 

El planteo de Trump de convivencia y entendimiento con Rusia, mientras enfatiza la confrontaci髇 con China es acorde con los intereses mercadointernistas que se ven invadidos por la producci髇 asi醫ica. Se trata de presionar a China, no de ir a la guerra. 

Estos planteos se enfrentan tanto a nociones culturales, como a concepciones estrat間icas, e intereses globales de los sectores que represent Hillary Clinton. El belicismo beneficia al complejo militar industrial, que a su vez alimenta confrontaciones imperialistas. Tambi閚, subyace el deseo de controlar las mayores reservas de recursos naturales del mundo que se encuentran en Rusia y las ex rep鷅licas sovi閠icas. 

Para los belicistas la elecci髇 de Trump es un verdadero desastre que debe ser resuelto a la brevedad. Lo ideal es que pueda ser presionado para llevar a cabo una pol韙ica que sea la continuidad de la de Hillary. Pero el problema es que Trump es impredecible y que los sectores que lo apoyan se han demostrado como bastante m醩 duchos en las luchas palaciegas de lo esperado y retiene un importante apoyo popular. 

縌u va a pasar? En realidad, no lo sabemos. Trump asumi el viernes. Una posibilidad es que renuncie y deje su lugar a su vicepresidente Mike Pence, que es considerado como m醩 損ermeable. Otra es que Trump asuma pero condicionado hasta imposibilitar el desarrollo de una pol韙ica propia. La tercera es que el enfrentamiento entre sectores dominantes contin鷈 sin soluci髇 inmediata. De cualquier modo, la crisis pol韙ica y de legitimidad en EE UU no parece m醩 que tener la opci髇 de profundizarse.