La revoluci髇 verde de China para recuperar el cielo azul

Columna de Opini髇. Por Patricio Giusto *

La famosa expresi髇 china Tiān r閚 h yī simboliza la ancestral creencia oriental en la unidad armoniosa entre el hombre y la naturaleza. Lo cierto es que desde hace un buen tiempo a esta parte, esa armon韆 se ha quebrado. El impresionante desarrollo de China en las 鷏timas cuatro d閏adas, hoy a las puertas de convertirse en la primera econom韆 mundial, tuvo como contrapartida un fuerte deterioro de las condiciones ambientales.

Sin dudas, la cara m醩 visible de este drama es la elevada poluci髇 del aire en las grandes urbes, algo que agobia diariamente a cientos de millones de chinos. Xi Jinping, quien asumi el liderazgo nacional en 2012, coloc como uno de los cinco pilares de su gesti髇 el desarrollo sustentable, lanzando a China hacia una verdadera revoluci髇 verde.

揌aremos nuestros cielos azules nuevamente, ratific el primer ministro Li Keqiang, durante un reciente discurso en el marco de la sesi髇 anual de la Asamblea Popular Nacional. Se trata de un sue駉 que podr韆 parecer ut髉ico, siendo China el mayor consumidor de combustibles f髎iles y el m醲imo emisor de CO2 del planeta.

Sin embargo, el gobierno chino ya ha comenzado a transitar el arduo camino hacia el saneamiento ambiental, a trav閟 de multimillonarias inversiones que est醤 transformando la matriz energ閠ica, los procesos industriales y el transporte. En 2016, por tercer a駉 consecutivo cay el consumo de carb髇, principal componente de la matriz energ閠ica china y responsable por excelencia de las elevadas emisiones de CO2. El recorte proyectado es, ni m醩 ni menos, de 18% para 2020.

M醩 de un tercio de la matriz ya se compone de energ韆s limpias, fundamentalmente hidr醬lica, e髄ica y solar. En paralelo, se ha apuntado a la reducci髇 de las emisiones de di髕ido de azufre y de 髕ido de nitr骻eno. La ambiciosa meta anunciada por las autoridades para este a駉 es lograr una baja de 3%, respecto a 2016.

Al mismo tiempo, disminuyeron de manera notable las emisiones por parte de medios de transporte p鷅lico y veh韈ulos particulares en las grandes ciudades. Fue a trav閟 de la implementaci髇 masiva de buses el閏tricos dotados de tecnolog韆 de 鷏tima generaci髇 y la obligada salida de circulaci髇 de autom髒iles viejos. Para asegurar la efectividad de las medidas adoptadas, la Polic韆 Ambiental se ha convertido en un actor fundamental de la revoluci髇 verde, con rigurosos controles que suelen acarrear el pago de elevadas multas por parte de los infractores.

Cabe recordar tambi閚 el gesto elocuente que tuvo Xi de cara a la comunidad internacional el a駉 pasado, al adelantarse junto a su entonces par estadounidense Barack Obama en la ratificaci髇 del acuerdo clim醫ico COP 21. En ese sentido, sequ韆s e inundaciones son flagelos recurrentes que preocupan seriamente al gigante asi醫ico. En reiteradas ocasiones, el gobierno chino asoci estos fen髆enos con el cambio clim醫ico, reafirmando su compromiso para combatirlo.

En definitiva, China ha iniciado un camino que parece no tener retorno en materia de desarrollo verde, reparaci髇 ambiental y lucha contra el cambio clim醫ico. Habr que esperar a los pr髕imos a駉s para constatar si finalmente los chinos logran reconciliarse con su naturaleza y recuperar as los cielos azules que tanto a駉ran.

* Polit髄ogo (UCA) y Mg. en Pol韙icas P鷅licas (FLACSO). Docente universitario (UCA) y director de la consultora Diagn髎tico Pol韙ico. Actualmente cursando el Master of China Studies en la Universidad de Zhejiang (Rep鷅lica Popular China).