El gobierno: 縠n retroceso?

Columna de opini髇 de Carlos Heller, Diputado Nacional Partido Solidario


T閘am

En los 鷏timos d韆s, el gobierno sali a responder alguna de las cr韙icas que le vienen haciendo desde diversos sectores. Lejos de representar alg鷑 tipo de retroceso, la estrategia para la coyuntura pasa por atajar la disconformidad 朿ada vez m醩 amplia, esperar que transcurra el tiempo hasta las elecciones y evitar comprometer el proyecto de largo plazo que encarna la gesti髇 de los CEO. 

Para ello, no duda en utilizar de una manera sesgada los datos de la realidad y cuando ni siquiera eso le es posible, promete el futuro venturoso caracter韘tico del discurso neoliberal. El caso de la inflaci髇 es ilustrativo. En la semana se conoci que el IPC del Indec creci un 2,6% en mayo, mucho m醩 de lo esperado por las autoridades, llevando la inflaci髇 al 27,5% interanual, muy por encima de la meta del BCRA, de entre el 12% y el 17 por ciento. Ante ello, el ministro de Finanzas, Luis Caputo, sali a aclarar que lo importante no es la meta sino que la inflaci髇 baje. Habr韆 que recordarle que esto no es lo que est pasando, ya que antes de que asumieran el crecimiento de los precios alcanzaba el 24,6 por ciento. El futuro providencial tambi閚 es alimentado por el medi醫ico ministro de Hacienda, Nicol醩 Dujovne, quien proyect que "en el cuarto trimestre la inflaci髇 deber韆 estar en niveles cercanos al 1% mensual, y eso ser韆 un cambio notable para Argentina", un claro pedido de cheque en blanco para la sociedad, a ser llenado tras las elecciones. Las subas de tarifas proyectadas del cuarto trimestre para servicios como la luz y el gas generan  m醩 dudas que certezas sobre esta promesa. 

La estrategia "p韗rica" de combate contra la inflaci髇 no se detiene. Seg鷑 Dujovne, "estamos muy comprometidos con la lucha antiinflacionaria. Vamos a persistir (...) y a lograr reducir esta tasa". Brasil es un buen espejo para analizar este tema. All la inflaci髇 cay en abril al 4,08% interanual, por debajo de la meta central del 4,5%, luego de 韓dices m醩 elevados en los a駉s previos. Para conseguirlo debi atravesar una fuerte ca韉a de la actividad econ髆ica: en 2015 y 2016 el PBI se redujo un 3,8% y 3,6%, respectivamente, y este a駉 crecer韆 un 0,16%, casi nada. Justo en estos d韆s se conoci que las ventas minoristas en Brasil cayeron un 1,9% en marzo, el peor desempe駉 de los 鷏timos 14 a駉s. 

Teniendo en cuenta que la experiencia te髍ica y pr醕tica de las pol韙icas ortodoxas indica que la menor actividad afecta el empleo, y que ello es fundamental para reducir la presi髇 salarial y contener la inflaci髇, cabe preguntarse, 縬u sendero debe seguir en nuestro pa韘 el nivel de actividad econ髆ica para que la desinflaci髇 buscada efectivamente ocurra? La respuesta no es muy alentadora y es precisamente en este marco que la gente no "siente" los beneficios de la supuesta bonanza. Tampoco los percibir m醩 adelante, pensando en el ajuste fiscal que anticipa el gobierno, aunque no le guste al ministro Dietrich, que prefiere denominarlo "responsabilidad fiscal". 

Mientras tanto, el gobierno contin鷄 haciendo malabares con la informaci髇 de la que dispone buscando que crezca alg鷑 mil韒etro su achatado bosque de brotes verdes. Pero el principal pilar, el consumo, sigue sin repuntar. Dif韈ilmente lo haga con las condiciones que muestra el mercado laboral y con paritarias que se pactan en porcentajes mucho m醩 bajos que la inflaci髇. Incluso numerosos gremios a鷑 no han cerrado sus acuerdos y siguen percibiendo los mismos salarios del pasado a駉. 

En el actual estado de posverdad, el jueves las autoridades econ髆icas dieron a conocer un cuadro con indicadores tratando de mostrar mejoras. Se trata de una selecci髇 sesgada que deja afuera muchas variables importantes y que, as y todo, no es concluyente. Algunas muestran los impactos positivos en sectores vinculados a la obra p鷅lica, como avances en los despachos de asfalto, o producci髇 de laminados no calientes. Pero otras muestran ca韉as, como los despachos de cemento. 

En el mejor de los casos, los indicadores actualizados dan una pauta de que el PBI contin鷄 estancado. De hecho, el propio jefe de asesores de Hacienda, Guido Sandleris, dijo que el "el PBI se mantuvo levemente en terreno negativo en la comparaci髇 interanual". No hay que dejar de mencionar la inclusi髇 del dato de marzo de actividad econ髆ica (EMAE), que el ministerio se apur a mostrar y que a鷑 no fue publicado por el Indec. Refleja un crecimiento del 1,7% desestacionalizado, tras la ca韉a de enero (-0,4%) y febrero (-1,9%), dando a entender que el crecimiento habr韆 comenzado. No obstante, para ser rigurosos es preciso analizar la tendencia y no datos aislados. El optimismo luce desproporcionado teniendo en cuenta que una situaci髇 de este tipo ya hab韆 ocurrido en noviembre (+0,84%) y diciembre (+2,08%), datos que pr醕ticamente volvieron a 揻oja cero en el primer bimestre del a駉. Entre los positivos (que las autoridades muestran con color verde) tambi閚 figura la variaci髇 del empleo p鷅lico y privado de marzo: n significativo 0,1%!

Cerrando filas con el gobierno

Mientras la econom韆 no reacciona y el gobierno da explicaciones por todos los medios, el tablero del empresariado concentrado se sigue moviendo, aprovechando al m醲imo los espacios que brinda la gesti髇 de los CEO. 

Por un lado, la aerol韓ea colombiana Avianca obtuvo el visto bueno del Ministerio de Transporte para operar las rutas que hab韆 pedido en la audiencia p鷅lica de diciembre. La definici髇 hab韆 quedado en suspenso por la vinculaci髇 con la empresa del propio presidente Macri y su familia, y por las irregularidades surgidas en el otorgamiento de las rutas. 

El conflicto sigue pendiente y se remonta a marzo del a駉 pasado, con la venta de MacAir Jet, una compa耥a de la familia Macri, a Avian L韓eas A閞eas. Una de las irregularidades que se investiga se basa en la garant韆 que MacAir le concedi a la empresa colombiana de que se le otorgar韆n todas las rutas solicitadas. No es casual que en una entrevista brindada al diario El Tiempo de ese pa韘, el principal accionista de Avianca Holdings, Germ醤 Efromovich, aclar que antes de efectuar la compra consultaron con el ministro Dietrich si hab韆 alg鷑 inconveniente en intervenir en el mercado aerocomercial. La respuesta que le habr韆 dado el ministro est a la vista: Avianca obtuvo 16 rutas por 15 a駉s. 

Hasta el propio presidente se encuentra imputado por este conflicto. No obstante, la Oficina Anticorrupci髇 y la Sindicatura General de la Naci髇 autorizaron a que la compa耥a empiece a operar en el pa韘, constituyendo una de las tantas aerol韓eas que ya compiten con la l韓ea de bandera. 

La otra novedad del mundo empresario tiene que ver con la incorporaci髇 de nuevos jugadores al 損lantel de la Asociaci髇 Empresaria Argentina (AEA), un think tank que refleja fielmente el pensamiento del modelo de Cambiemos. Los nuevos miembros son Carlos Blaquier, Alejandro Bulgheroni, Eduardo Constantini, Marcos Galper韓, Mart韓 Migoya y Luis Perez Companc. La asociaci髇 es la principal impulsora de la concepci髇 del Estado 揷anchero 杄l que prepara las condiciones para que los privados hagan sus negocios, tantas veces citado por el propio Macri, tiene como vicepresidentes a H閏tor Magnetto y Paolo Rocca, entre otros, un fiel reflejo de la protecci髇 medi醫ica de la que goza el actual gobierno. Son sectores que han crecido a la luz del Estado subsidiario, y que esperan seguir haci閚dolo. La flexibilizaci髇 laboral y la baja del gasto social o de los impuestos a las empresas, son algunos de los pilares del escenario que se planea construir despu閟 de octubre. El establishment no parece, por el momento, estar en retroceso.