El salario real en baja: en 15 meses los trabajadores perdieron un mes de sueldo

Es la diferencia acumulada entre lo que cobraron y lo que deber韆n haber recibido por la inflaci髇.

Hace algunas semanas, el gobierno entreg a algunos medios afines copias del famoso tablero de control que maneja el equipo econ髆ico. Se trata de una planilla que resume, con n鷐eros resaltados en rojos o verdes, la evoluci髇 de una serie de 22 indicadores econ髆icos de variada 韓dole, que van desde el consumo el閏trico hasta el patentamiento de autos, pasando por la molienda de soja o los pr閟tamos otorgados por el sistema bancario. Son los datos a partir de los cuales las principales espadas oficiales tratan de demostrar la existencia de "brotes verdes" en la econom韆.

Con mucha menos sofisticaci髇 y con menos herramientas t閏nicas para demostrarlo, la gente com鷑 advierte que sus ingresos caen en picada y que para llegar a fin de mes debe resignar algunas compras o costumbres. Una sucesi髇 de estudios econ髆icos realizados en los 鷏timos meses lo confirman. Entre ellos el del Centro de Estudios del Trabajo y el Desarrollo (Cetyd) de la Universidad Nacional de San Mart韓, que revela que en los primeros 15 meses desde el cambio de gobierno los asalariados resignaron m醩 de un sueldo por la insuficiente actualizaci髇 de sus haberes.

El c醠culo se basa en datos oficiales: sus autores tomaron los res鷐enes del Ministerio de Trabajo sobre remuneraciones promedio de los trabajadores registrados en el sector privado en diciembre de 2015 y compararon su evoluci髇 con la del 韓dice de precios del gobierno porte駉 (el Indec estuvo varios meses sin publicar ese dato). Sumando el porcentaje de diferencia entre los ingresos iniciales actualizados por la inflaci髇 y los que efectivamente cobraron, el acumulado en esos 15 meses es de 104 por ciento. Dicho de otra manera, en ese per韔do los trabajadores cobraron en total 1,04 sueldos menos que si se los hubieran actualizado por la inflaci髇.

"Los aumentos nominales de salarios negociados en paritarias el a駉 pasado no lograron compensar la inflaci髇 observada durante ese per韔do. Esta circunstancia dio lugar a una reducci髇 considerable de los salarios reales", dice el informe del Cetyd. El estudio no incluye a quienes trabajan en negro o viven de changas.

En realidad, los salarios tuvieron incrementos importantes durante 2016. Pero no alcanzaron para equiparar la inflaci髇, motorizada por la devaluaci髇, los tarifazos de servicios b醩icos (gas, luz, agua) y las quitas de subsidios. Seg鷑 estim el Indec en base a la Encuesta Permanente de Hogares, los salarios subieron m醩 del 32% a lo largo del a駉. Pero la inflaci髇 que admiti el gobierno porte駉 (el Indec no pudo medirla por el "apag髇 estad韘tico" que la oblig a reformular sus metodolog韆s) toc 41 por ciento. La acumulaci髇 de ese diferencial es la que a lo largo de los 15 meses redonde el equivalente a un mes de sueldo.

Algunas comparaciones ayudan a entender la p閞dida del poder adquisitivo de la poblaci髇, sobre todo en comparaci髇 con los art韈ulos de primera necesidad cuyo precio publica todos los meses el Indec (ver aparte). Por ejemplo, en abril de 2016, el salario m韓imo vital y m髒il alcanzaba para comprar 421 litros de leche entera. Un a駉 despu閟, pese a la actualizaci髇 del 33% (de $ 6060 a $ 8060), s髄o alcanza para 403 litros. La Asignaci髇 Universal por Hijo subi un 29%, pero medida en litros de leche baj de 67 a 62 litros. La cuenta se puede realizar con otros art韈ulos. La jubilaci髇 m韓ima, por ejemplo, alcanzaba hace un a駉 para 411 kilos de az鷆ar o 262 kilos de tomates redondos; hoy esa paridad se redujo a 346 y 231 kilos, respectivamente.

Ajuste de cinturones

La situaci髇 amenaza con sostenerse en el tiempo, teniendo en cuenta la pol韙ica salarial que adopt el gobierno para este a駉, que b醩icamente consiste en aceptar aumentos de hasta el 20% y una compensaci髇 futura si el 韓dice de precios supera ese tope (ver p醙ina 12). Con ese mecanismo de ajuste, se rechaza cualquier posibilidad de que los salarios recuperen el terreno perdido. M醩 a鷑 si la inflaci髇 del primer cuatrimestre proyecta un 30% al final de 2017. La junta interna de ATE Indec, por su parte, denunci que "el poder adquisitivo del salario de abril de 2017 resulta un 15,1% inferior al de noviembre de 2015" y reclam que "ninguna discusi髇 paritaria puede dejar de considerar esta p閞dida".

Como consecuencia inevitable de todo este cuadro, el consumo se desplom. Estimaciones de organismos oficiales y consultoras privadas ratifican la ca韉a en los vol鷐enes de ventas. La facturaci髇 crece pero lo hace en menor proporci髇 que los precios, con lo cual en t閞minos reales el resultado es negativo.

Esta semana, por caso, el Indec difundi su estudio sobre centros comerciales y supermercados. En el primero de ellos, en 37 shoppings de Buenos Aires y alrededores, las ventas en pesos en marzo crecieron un 10,6% con relaci髇 con el mismo mes del a駉 anterior. Si se le resta el efecto de los precios (35% de suba en ese per韔do seg鷑 la Direcci髇 General de Estad韘tica y Censos del gobierno porte駉), la ca韉a en t閞minos reales fue de 18,1 por ciento.

Algo similar ocurri en los supermercados: la suba del 18,2% en la facturaci髇 nominal en marzo de 2017 significa una reducci髇 en las ventas netas de 12,4 por ciento. Detr醩 de ese n鷐ero se esconde otro recurso: la b鷖queda de canales alternativos para comprar m醩 barato. Seg鷑 la consultora Kantar Worldpanel, el 30% de los hogares se abasteci en mayoristas en el 鷏timo trimestre, cifra muy cercana al 33% que concurre a los hipermercados. Se trata de "familias numerosas, pendientes de sus desembolsos y gastos, que encuentran en ese formato una manera de ahorrar", destac Federico Filipponi, director de Kantar.

Para el Instituto de Trabajo y Econom韆 de la Fundaci髇 Germ醤 Abdala, el consumo lleva 16 meses consecutivos de ca韉a: en abril arroj una retracci髇 del 1,9% contra el mismo mes de 2016, aunque en la serie desestacionalizada se redujo al 0,4%. Seg鷑 CAME (Confederaci髇 Argentina de la Mediana Empresa), las cantidades vendidas por los comercios minoristas cayeron un 3,8% en abril frente a igual mes de 2016. Salvo alimentos y bebidas (apenas medio punto abajo), la ca韉a fue fuerte en casi todos los rubros, sobre todo en marroquiner韆 (-6,1%) y joyer韆s (-6,2 por ciento). "El p鷅lico cuid sus gastos y se movi en funci髇 de las oportunidades de precios que iba encontrando", dice el informe de CAME. Son n鷐eros que, punto m醩 o menos, cambian la vida cotidiana de la gente. Y que a juzgar por los hechos, no encuentran lugar en el tablero de control del gobierno.