El establishment ya busca un reemplazante para Michel Temer

Al vislumbrar una segura ca韉a del mandatario, los partidos en el poder y sus aliados barajan nombres de toda 韓dole.

Mientras la respuesta del gobierno de Michel Temer a las movilizaciones populares contra las reformas que impulsa y el pedido de su renuncia fue una feroz represi髇, donde convoc a las fuerzas armadas a actuar sobre manifestantes y que lo hicieron como en los peores tiempos de la dictadura militar, mostrando el endurecimiento del "golpe blando", los aliados de la coalici髇 de gobierno debaten una salida.

Lo cierto, es que el mismo establishment que acompa耋 el desplazamiento de Dilma Rousseff esperanzado en que Temer aplique un severo plan de ajuste con el objetivo de sacar al pa韘 de la peor recesi髇 de su historia, se encuentra con una econom韆 que no despega y que la desocupaci髇 alcanza niveles records junto a una inflaci髇 que se dispara.

Por eso, la divulgaci髇 de la grabaci髇 realizada por Joesley Batista, empresario de la alimentaci髇, que mostrar韆 a Temer dando el aval al pago de un soborno a Eduardo Cunha, el art韋ice del golpe parlamentario, ser韆 el detonante para comenzar a explorar un plan B, m醩 a鷑 cuando el Supremo Tribunal Federal (STF) ya abri una investigaci髇 donde la Fiscal韆 General acusa a Temer de "obstrucci髇 a la Justicia" en relaci髇 con casos de corrupci髇 y organizaci髇 criminal.

Sin embargo, Temer parece no querer dejar el gobierno y env韆 un mensaje a sus aliados de que una destituci髇 del STF ser larga, porque est dispuesto a realizar una especie de "by pass-jur韉ico" recurriendo a todos los artilugios legales posibles para dilatar la sentencia. Especialmente porque apuesta a llegar a octubre, momento en que Hernan Benjamin, relator del proceso, deba dejar la Corte y as poder nombrar un sucesor af韓.

Sin embargo, el Partido de la Social Democracia Brasile馻 (PSDB), aliado clave en la coalici髇 de gobierno, ya prepara el banco de suplentes para pensar un relevo, ante una eventual renuncia o destituci髇. Sin tapujos, los tucanos, como se les llama a los adherentes a ese partido, comenzaron a hacer circular nombres para un eventual reemplazo. De boca del gobernador del Estado de San Pablo, Geraldo Alckmin, los nombres del ex presidente Fernando Henrique Cardoso y del senador Tasso Jereissati fueron expuestos como buenos candidatos para relevar a Temer. Incluso el mismo Alckmin, que aspira a ser candidato en las presidenciales del a駉 que viene, podr韆 ser el hombre de recambio.

En la lista de presidenciables tambi閚 ronda el nombre de Henrique Meirelles, actual ministro de Hacienda, un cuadro del ri耋n del mercado financiero. Su prestigio deriva de su carrera internacional en el 醨ea financiera, especialmente en el BankBoston, en el que lleg a ocupar la presidencia global del banco. Se lo considera el art韋ice del plan econ髆ico de Michel Temer y se le atribuye ser el sost閚 macroecon髆ico al frente del Banco Central (2003-2010) de los dos mandatos del expresidente Ignacio Lula da Silva. Al dejar el gobierno petista, Meirelles se incorpor al mundo corporativo en la presidencia del Consejo Consultivo de la J&F, un holding que re鷑e a empresas de los hermanos Wesley y Joesley Batista, entre ellas la JBS, la que desat el reciente esc醤dalo en la pol韙ica brasile馻.

Lo cierto es que quien salga de una eventual elecci髇 indirecta tendr que mostrar una firmeza y capacidad de enfrentar los esquemas de corrupci髇 presente en las instituciones brasile馻s. En palabras del polit髄ogo Santiago Leiras, del Instituto Ortega y Gasset, "con la crisis en Brasil volvemos a 1992, a駉 del mani pulite en Italia. El corolario de aquella crisis fue la aparici髇 de un outsider como Berlusconi. La pregunta ser韆 en qu medida el desenlace en Brasil no dar lugar a la aparici髇 de alguna versi髇 local del magnate italiano".

De hecho, y casi desesperada, la derecha improvisa nombres ante una eventual elecci髇 directa, como el de Luciano Huck (el presentador de TV mejor pago del mundo) que, con un espaldarazo de Fernando Henrique Cardozo y la proyecci髇 que le da ser una figura de la Rede Globo, las encuestadoras ya lo est醤 midiendo. Tambi閚 suenan nombres como el de Jair Bolsanaro, un defensor de la 鷏tima dictadura militar que estar韆 midiendo un 15%, as como el de Marina Silva, la ecologista que tuvo una buena performance en la 鷏tima elecci髇.

Desde la izquierda, incluido el Partido dos Trabalhadores (PT), que denuncia un "golpe institucional" se entiende que la crisis le da una oportunidad para regresar. De hecho, la presidenta Dilma Rousseff solicit al STF que la restituya en el cargo ante "un complot urdido en la articulaci髇, ahora bien conocido entre este Parlamento, a continuaci髇, la Rep鷅lica vicepresidente y otros de sus compa馿ros, todos ahora acusados de corrupci髇 y otros excesos", argument la exmandataria.

Sin embargo, en el PT no est醤 convencidos de la conveniencia de un regreso s鷅ito de Dilma Rousseff, entendiendo que quedar韆 prisionera de la misma din醡ica de poder del establishment, considerando que solo una salida electoral puede reencauzar un gobierno con el poder suficiente para gestionar.

Y si un impaciente lector de Tiempo Argentino se pregunta qu pasa con la candidatura de Ignacio Lula da Silva, la respuesta es que est buscando los marcos de gobernabilidad. Ya se reuni con Fernando Henrique Cardoso y Jos Sarney para pensar las posibles salidas a la crisis, y est impulsando desde su corriente interna (Construyendo un Nuevo Brasil) en el 6 Congreso Nacional del PT, que se har el pr髕imo fin de semana en San Pablo, el llamado a boicotear una elecci髇 indirecta y trabajar para la articulaci髇 de marco de alianzas amplio para un eventual regreso al gobierno. Esta posici髇 es criticada por el ala izquierda del PT, nucleadas en la corriente "Cambia PT", que trata de restringir la alianza con el incondicional Partido Comunista do Brasil (PCdB), sumando al varguista Partido Democr醫ico Brasile駉 (PDT), al Partido Socialismo y Libertad (PSOL), al Partido Socialista Brasile駉 (PSB) y a Rede.

El interrogante es si esto alcanzar para sustentar un gobierno frente a un poder que maneja un Estado corrompido.

El "golpe blando" ya es duro

El concepto de "golpe blando" fue acu馻do por la ciencia pol韙ica para describir el desplazamiento de un gobierno a trav閟 de una acci髇 parlamentaria. Los casos referenciales de este neogolpismo ser韆n Honduras en 2009, donde el intento del entonces presidente Manuel Zelaya de establecer una constituyente fue objetado por el establishment local que propici su destituci髇 por el Congreso, con apoyo del ej閞cito; y Paraguay en 2012, donde el mandatario de ese momento Fernando Lugo fue acusado de mal desempe駉 y responsabilizado por los enfrentamientos entre campesinos y polic韆s ocurrido en la ciudad de Curuguaty con un saldo de 17 muertos.

Con el mismo esquema, se dise耋 una conspiraci髇 contra la expresidenta Dilma Rousseff, quien fue acusada de realizar manejos ilegales en el presupuesto federal, fue desplazada del gobierno y reemplazada por Michel Temer, su vicepresidente, quien perge耋 el golpe con Eduardo Cunha, su compa馿ro de partido y por entonces presidente de la C醡ara de Diputados, y que cumple 15 a駉s de una sentencia por corrupci髇 y que, seg鷑 las 鷏timas grabaciones difundidas, Temer habr韆 intentado sobornarlo para su silencio.

Los casos de Honduras y Paraguay tuvieron fuerte rechazo en el escenario internacional. Respecto al pa韘 centroamericano, sus vecinos El Salvador, Nicaragua y Guatemala, junto a Venezuela, establecieron sanciones econ髆icas, en tanto que el BID y el Banco Mundial suspendieron ayuda financiera y los embajadores de la Uni髇 Europea se retiraron. Por su parte, la naci髇 guaran enfrent rechazos y condenas, especialmente de sus socios en el MERCOSUR (Brasil, Argentina y Uruguay) que le aplicaron la cl醬sula democr醫ica y le suspendieron la membres韆, a su vez, Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua retiraron sus embajadores.

Sin embargo, Brasil no tuvo el mismo trato. El incipiente gobierno de Temer recibi el inmediato saludo del presidente argentino Mauricio Macri y el escenario internacional lo consider un proceso legal. No se repar que no es un parlamentarismo, por ende, solo es v醠ida la acci髇 con delito porque sin 閘 es Golpe de Estado.

Esta situaci髇 profundiza la crisis de un gobierno que agudiza su deterioro, especialmente por el involucramiento de sus miembros en casos de corrupci髇 y que ahora llega al mism韘imo Michel Temer. As, mientras que la coalici髇 que hace un a駉 apoy el "golpe blando" ahora abandona el barco y como respuesta el gobierno endurece su accionar y convoca a las fuerzas armadas a reprimir a un pueblo que en las calles le pide su renuncia.

Si bien algunos pa韘es e incluso organismos internacionales como la OEA mantienen el cinismo de condenar a Venezuela pero no pronunciarse sobre Brasil, la represi髇 salvaje desplegada por Temer fue reprobada por la Comisi髇 Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos (ACNUDH) que consideraron un "uso excesivo de la fuerza" y que, a pesar del rechazarla, Temer tuvo que dar marcha atr醩 a esta medida desp髏ica.