La patria a la vuelta de la esquina

La pl醩tica Nora Iniesta vuelve a sorprender con el segundo volumen de su proyecto Buenos Aires en blanco y celeste.


Diego Mart韓ez

Dicen que no se es de ning鷑 pa韘, sino del pa韘 de la infancia. La artista visual Nora Iniesta lo confirma con su propia obra. "Lo que hago 杄xplica tiene que ver con las t閏nicas b醩icas que aprendimos de chicos: cortar y pegar, hacer collages, pedacitos que uno va recortando y pegando para hacer un todo. Del mismo modo llego a trabajar en Rasti o en venecita. La m韆 suele ser una obra l鷇ica, poco tradicional. Luego, hay temas recurrentes, como la Argentina, como Buenos Aires que es el lugar donde nac, donde decid vivir y donde trabajo. No me cri aqu, sino en Lomas de Zamora donde estuve hasta los 21 a駉s, pero todas mis actividades estaban ac.

Asegura que le gusta recuperar en sus obras oficios femeninos perdidos a los que define con una palabra modesta que tambi閚 tiene que ver con la escuela de otro tiempo: labores. As lo atestiguan tres bastidores, cada uno de los cuales muestra un mapa de la Argentina bordados con los colores de la bandera. Trabaja con diferentes t閏nicas y asegura que nunca sabe cu醠 es el soporte que va a utilizar. "El conocimiento de distintas t閏nicas 朼firma me permite encontrar la que mejor se adecua para expresar algo en un momento determinado. La t閏nica est al servicio de lo que uno quiere manifestar. Cuando me interesa una t閏nica determinada, busco a los mejores para que me asesoren y trabajen conmigo. De otro modo, mi obra no podr韆 ser tan abarcativa.

揃uenos Aires en blanco y celeste. Otra geograf韆, por ejemplo, es un proyecto fotogr醘ico, del que ya apareci el segundo tomo. En 閘 no corta ni pega, pero descubre o redescubre la patria 杄sa noci髇 que es de las primeras que se aprenden en la escuela en las ventanas de la ciudad, en las paredes, en las zapatillas de un transe鷑te, en un toldo, en un prendedor, en una reja匧a patria, parece decir, est en todas partes, repartida, fragmentada, como si los papelitos del collage que conforman el todo hubieran sido diseminados por un viento fuerte. El trabajo fotogr醘ico se convierte entonces en un collage en sentido inverso.

De Buenos Aires en blanco y celeste dice que es "un ejercicio pl醩tico" porque es salir a "cazar", pero no a la b鷖queda, sino al encuentro. "Salgo a documentar Buenos Aires en blanco y celeste 杁ice y por ah transito la misma calle que transit muchas veces, pero quiz porque salgo con un fin determinado, descubro cosas que antes no hab韆 visto. Pero nada en el libro es forzado, nada est preparado. Todo es producto del encuentro. Lo que me interesa de estos libros, que salieron con un a駉 de diferencia, es que documenten una ciudad que es din醡ica, que cambia, que se modifica y, por lo tanto, muchas de las im醙enes son 鷑icas e irrepetibles porque son fugaces. La foto hace posible que lo que tiene movimiento quede documentado para siempre en una placa inm髒il. Hay m醩 exteriores que interiores porque los exteriores son compartidos y los interiores, m醩 intimistas. Me interesa que quien abra el libro pueda encontrarse con im醙enes reconocibles como la Pir醡ide de Mayo o el Obelisco, pero el Obelisco como algo blanco sobre un cielo celeste."

Y agrega: "Yo veo la patria encarnada en objetos de la vida cotidiana. Tengo una bandera argentina hecha en Rasti que est en Ezeiza. Hoy, en el banco, por ejemplo, la persona que me atiende me dice "le voy a mostrar la cantidad de fotos que me saqu all para el Mundial. Tambi閚 mis t韔s se sacan muchas fotos cuando vienen de Italia". Esa obra se instal en 2010 y el hecho de que alguien lo considere como propio, se sienta representado en algo que hizo uno, es una gran satisfacci髇. El arte comunica y es una apertura."

Estar en su taller de San Telmo, es como asistir a la cocina de su obra. Diferentes objetos y 醤geles en cajas con frente de vidrio, un antiguo cochecito para mu馿cas, casitas de madera pintadas de un color melanc髄ico, platos celestes con escarapelas, "manualidades" que remiten a la ni馿z imponen su propio clima y establecen un corte con el exterior como si constituyeran otro mundo dentro del mundo.

La artista explica que Buenos Aires en blanco y celeste es un trabajo en dos tiempos: "Uno hace fotos 醙ilmente, pero luego es una tarea de taller ver lo que hizo. La primera fase consiste en acumular, de la misma manera que lo hago en mi estudio donde re鷑o diferentes objetos y luego voy seleccionando, eligiendo cu醠 va con cu醠. El libro se arma de la misma forma porque una cosa es registrar y otra seleccionar. De 500 fotos pueden quedar 50. En esto tomo la frase de Picasso que dice que la pintura trabaja por eliminaci髇. Yo tengo formaci髇 de pintora. Elimino para que quede lo esencial. Trabajo en conjunto con un dise馻dor que tambi閚 es fot骻rafo y veo cu醠 de las im醙enes da para hacer una doble p醙ina, cu醠 es la indicada para hacer un contrapunto interesante pensando primero en uno y luego en quien lo va a recibir, Eso es algo muy grato. As que espero que haya muchos otros libros porque me gusta tomar un tema y agotarlo."

Asegura que se form cuando hab韆 valores muy absolutos respecto del arte y que hoy se han expandido las fronteras, que todo es m醩 relativo. "Con lo que hago 朼firma no pretendo provocar, irritar o modificar nada. Estoy formateada as desde hace mucho tiempo y creo que hay que ser fiel a uno mismo. Luego podemos discutir si esto es arte o no, si es mano de obra, como dice Juan Jos Cambre. Es un hacer y ojal sea arte."