Suma rechazos el nuevo C骴igo Urban韘tico PRO

M醩 de 100 organizaciones vecinales criticaron en un simulacro de audiencia p鷅lica el proyecto de C骴igo de Edificaci髇 que permitir韆 liberar la altura de las construcciones en barrios de casas bajas. Denuncian negocios inmobiliarios.

Los dos principales argumentos del gobierno porte駉 杣niformidad y fomento de la construcci髇 para impulsar la sanci髇 de un nuevo C骴igo de Planeamiento Urbano para la Ciudad de Buenos Aires son, precisamente, las razones del rechazo un醤ime de m醩 de 100 organizaciones que defienden la identidad de los barrios y se oponen a la "liberaci髇" de las alturas porque, aducen, se privilegia el negocio inmobiliario en perjuicio de la calidad de vida y ambiental de los vecinos.

El pasado lunes 5 de junio, y luego de que la Justicia lo obligara a adoptar las medidas tendientes a garantizar la participaci髇 ciudadana, la administraci髇 PRO convoc a un seminario "vendido" por los organizadores como una audiencia p鷅lica para discutir el nuevo C骴igo Urban韘tico y el nuevo C骴igo de Edificaci髇 de la Ciudad. Sin embargo, lo que debi ser una oportunidad para consensuar con las organizaciones y movimientos sociales se convirti en un reclamo sordo.

"El rechazo fue un醤ime, y lo que se le plante al gobierno fue la necesidad de una discusi髇 previa. Ellos quer韆n mandar el proyecto directamente a la Legislatura, pero el C骴igo es algo relevante, es ni m醩 ni menos lo que va a definir el perfil urbano de la ciudad en los pr髕imos 30 o 40 a駉s", dice Ariel Venneri, de la asamblea de vecinos de Villa Pueyrredon y Agronom韆.

Como ejemplo de la poca voluntad del gobierno de escuchar a los vecinos, el encuentro comenz a las 9:30 de la ma馻na. "El sentido com鷑 te dice que a esa hora, en un d韆 h醔il, la mayor韆 de la gente est trabajando. Deber韆 haber sido despu閟 de las 6 de la tarde. Por eso, de los 200 que estaban anotados, solo pudimos concurrir unos 80", se queja Ariel.

El C骴igo de Planeamiento Urbano es el conjunto de normas que "alcanzan y rigen todos aquellos asuntos relacionados con el uso del suelo, de los edificios, estructuras e instalaciones, la apertura y ensanche de v韆s p鷅licas, la subdivisi髇 y englobamiento de parcelas, los vol鷐enes edificables, el tejido urbano, () y con todos aquellos aspectos que tengan relaci髇 con el ordenamiento urban韘tico del territorio de la Ciudad", seg鷑 establece la Ley 449/2000.

Fue sancionado en 1977 (desde entonces se hicieron sucesivas modificaciones) e instal conceptos como Factor de Ocupaci髇 Total (FOT) y Factor de Ocupaci髇 del Suelo (FOS), para regular las construcciones en la ciudad. Tambi閚 se establecieron zonas con regulaciones espec韋icas, como en el caso de las residenciales o industriales.

La propuesta oficial es un proyecto decididamente "morfol骻ico", es decir, centrado en la apariencia, que eliminar韆 los criterios FOT y FOS y los reemplazar韆 por una tipolog韆 de construcci髇 "por volumen". Pero lo que m醩 enoja a los vecinos es lo que se refiere a las alturas: la intenci髇 es homogeneizarlas hacia arriba.

Para tener una idea de c髆o podr韆 alterarse la identidad de algunos barrios de casa bajas, de aprobarse el proyecto del gobierno, en Villa Pueyrredon y Agronom韆, por ejemplo, se podr韆 edificar hasta los 22,3 metros de altura (hoy el l韒ite es de 12 metros)
Mayor impacto causar el nuevo C骴igo en la fisonom韆 de la zona conocida como Ribera del Riachuelo, que comprende los barrios de La Boca y Barracas y donde actualmente la altura m醲ima se detiene en los 17,5 metros. Sin embargo, de prosperar la iniciativa oficial, los constructores estar醤 habilitados para la construcci髇 de grandes torres (en promedio, un edificio de 30 pisos mide entre 100 y 120 metros), por ser considerada un polo de desarrollo inmobiliario.

En ese sentido, desde el oficialismo imaginan un nuevo Puerto Madero hacia el sur, y los menos prudentes hasta sue馻n con rascacielos bordeando el r韔, como muestran las postales de Manhattan. Lo que nadie dice, por ahora, es qu piensan hacer con los que hoy viven (mal) en esos lugares.

Sin calidad, sin identidad

"El proyecto del gobierno 杄xplica Venneri quiere liberar las alturas, reforzando la uniformidad y aumentando la capacidad de construcci髇 de metros cuadrados, sin contemplar la calidad de vida ni la identidad del barrio. Nuestro rechazo no es il骻ico, es una tendencia que existe en las principales ciudades del mundo desarrollado que el gobierno mira tanto. Hace por lo menos 50 a駉s que se busca tener 醨eas distintas, de fuerte identidad. Proponer la uniformidad es volver para atr醩, y la 鷑ica raz髇 que se me ocurre para justificarlo es que se pueda construir m醩".

Hace un a駉, la Legislatura aprob 杙or 42 votos positivos, 16 negativos y dos abstenciones la creaci髇 de la Agencia de Bienes Sociedad del Estado. Ese d韆, el gobierno porte駉 comenz a disponer de la compra, venta, alquiler, concesi髇 y canje de unos 2400 inmuebles estatales. Con la Agencia, que cumple funciones similares a las de la Corporaci髇 Puerto Madero y la Corporaci髇 Buenos Aires Sur, tambi閚 con formato de Sociedad del Estado, los ciudadanos perdieron el derecho a decidir sobre el destino y uso del patrimonio com鷑, tal como lo establece la Constituci髇 de la Ciudad de Buenos Aires y la Ley Org醤ica de Comunas. La implementaci髇 de un nuevo C骴igo Urban韘tico ser韆 la frutilla del postre de una pol韙ica de privatizaci髇 del espacio p鷅lico y negocios inmobiliarios impulsada por el macrismo desde que asumi el gobierno porte駉 en el a駉 2007.

Ese mismo a駉, en Villa Urquiza, por ejemplo, hab韆n sido demolidos grandes chalets para hacer torres y la modalidad no tard en extenderse a Villa Pueyrredon. Ante este avance, un grupo de vecinos se junt para iniciar una demanda judicial y se organizaron en "Vecinos por las casas bajas". Recolectaron firmas, distribuyeron volantes informativos y elaboraron antepro瓂ectos de ley para la rezonificaci髇 de varios sectores del barrio.
"Estaban destruyendo las identidades de nuestros barrios 朿oncluye Ariel, pero logramos que sancionaran dos leyes que limitaron las alturas, y despu閟 de nosotros tambi閚 se organizaron en Barracas, Caballito, Devoto. Sabemos mejor que nadie que el C骴igo vigente es del '77, pero en estos a駉s logramos muchas modificaciones que lo fueron subsanando. El nuevo C骴igo que proponen volver韆 al que implementaron los militares. Ellos tambi閚 quer韆n uniformidad. Todos con el pelo corto".

Derecho

El gobierno porte駉 pretend韆 eludir el derecho de los vecinos a manifestarse sobre el proyecto. El 20 de abril de 2017, la Sala I de la C醡ara en lo Contencioso, Administrativo y Tributario ratific la medida cautelar otorgada en primera instancia y dispuso que "el GCBA adopte las medidas tendientes a garantizar la participaci髇 ciudadana en el proceso de elaboraci髇 del proyecto de nuevo C骴igo Urban韘tico, de conformidad con lo establecido en los art. 27 de la Constituci髇 de la Ciudad; 25 y 29 del Plan Urbano Ambiental".