Polvo de estrellas: el detr醩 de escena de un casting porno

Un set improvisado en un bar c閚trico, un experimentado director de cine XXX, una avezada estrella del porno local y una decena de hombres que pagan para hacer realidad su fantas韆: protagonizar una pel韈ula de sexo expl韈ito.

Rub閚 Danilo est caliente. "Es que me gusta arrancar a horario, se駉r, y estamos un poquito demorados. Ya tengo el set preparado para el casting en la planta alta, pero hay muchachos que todav韆 no dieron se馻les de vida", se queja el veterano director, referente del cine XXX nacional. Mientras baja la temperatura bebiendo un vasito de gaseosa con hielo, resalta que tuvo 120 interesados para participar del rodaje, protagonizado por la actriz Milena Hot. Casi un centenar, del interior del pa韘. Caballeros que por 1000 pesos desean tener su debut so馻do en el universo del porno: "Si ponemos que es gratis, viene pila de gente y no sirve. Me gusta cuidar las producciones. Al final van a concretar unos doce. Pero todos no van a venir. A muchos les agarra miedito." A 鷏timo momento, temen que el sue駉 h鷐edo se transforme en pesadilla a secas.

Danilo, 52 a駉s, es toda una instituci髇 de este t髍rido g閚ero cinematogr醘ico. Sus pergaminos acreditan m醩 de dos d閏adas rodando producciones recargadas de erecciones, eyaculaciones y exhibiciones. Arranc en la d閏ada del '90, luego de un dilatado periplo como productor de shows er髏icos en boliches de Merlo, Ramos Mej韆 y Moreno. Durante esos a駉s, en el Oeste estaba el agite. Lleg a manejar uno muy exitoso, que bautiz Prohibido: "Me curt en la noche. Vend韆 shows de bikini open y presencias de vedettes muy famosas, como Beatriz Salom髇, que sigue apoyando mis emprendimientos,  como los Erotic Games que vamos a hacer ac mismo el 21 de julio. Eso habla de mis valores y c骴igos." Un d韆, Danilo tuvo una epifan韆 y decidi arrimarse al peque駉 pero siempre activo c韗culo del porno local. El VHS consolidaba la democratizaci髇 del g閚ero. Compr una Panasonic M7 y rod su 髉era prima, Tiempo de sexo. "No queda ni una copia 杝e lamenta, perd todo mi archivo cuando se me vol el techo, en el tornado de abril de 2012." Autodidacta y cultor de un estilo urbano, dice estar siempre atento a las historias que pasan de boca en boca, para luego materializarlas en sus films. "No copio. Me gusta parar la oreja y escuchar an閏dotas. En Buenos Aires hay miles. Mi pel韈ula Oficina Hot, premiada en Espa馻, naci as. Es bien porte馻, o acaso, qui閚 no tuvo sexo en una oficina", sondea el hombre, mientras los primeros aspirantes hacen su ingreso t韒ido en el bar del microcentro donde organiz el casting. El cineasta los recibe con profesionalismo y un cordial apret髇 de manos. En pocos minutos, informa, comenzar la acci髇 en el improvisado plat.   

Danilo se cri en el seno de una t韕ica familia de Floresta: comerciantes de clase media, hinchas "enfermos" de All Boys y, sobre todo, peronistas. Un ambiente donde el sexo siempre estuvo ligado a la cultura popular. "Toda la vida me gust lo er髏ico 杝incera, pero siempre con el respeto a la mujer como ley. En mis pel韈ulas hay sexo intenso, un sexo que brilla. No me gusta el mensaje oscuro de algunos films, donde la mujer recibe y recibe en forma casi deportiva. Eso no es piola. Soy un director de cine, no un general que dice 'mandame 100 pibes m醩' y la mujer es carne de ca耋n. En definitiva, el culo es de ellas."

Hitchcock tuvo a Grace Kelly; Tarantino, a Uma Thurman; De Sica, a Sophia Loren; y Danilo, a Milena Hot. La musa ardiente protagoniz un sinf韓 de pel韈ulas a sus 髍denes. "Siempre le machaqu que este es un laburo que hay que tomarse muy en serio. En el sexo, hoy Milena es la n鷐ero uno", asevera el director, mientras se ajusta la colita del pelo. Le pide a uno de los noveles actores que suba. Para acicalarse, el novato podr utilizar el toilette de caballeros, a pasitos del set. El cineasta predica: "Al que tiene prejuicios, le puedo decir que el porno es cultura. No es algo ilegal, hago pel韈ulas para mayores de edad. Me gustar韆 que el Estado subsidiara este g閚ero. Tenemos un rol social: ayudar a una persona impotente o deprimida, a una pareja que no engancha. 縌u hay de malo en eso?

Superficies de placer

El cors, la tanga, las medias en red y los tacos aguja hacen juego con su larga cabellera azabache. Milena irradia frente al espejo un aire de sexualidad sin complejos. "Desde chica me llamaron la atenci髇 los desnudos 朿uenta, mientras retoca los 鷏timos detalles de su maquillaje dark. Me acuerdo el d韆 que encontr las revistas Libre que mi pap escond韆 bajo el colch髇. Hab韆 un par de tetas, no m醩 que eso, pero me fascin. Despu閟 encontr una Tema privado donde se hablaba de sexo oral y anal. La primera porno la vi a los 12 a駉s, era una "mini degeneradita. De alguna manera, todo lo que hice en la vida estuvo atado a las ganas de descubrir lo prohibido. Y la sexualidad entra en ese paquete." Cuando cumpli 15 a駉s, antes de soplar las velitas, pidi tres deseos: ser bailarina de ca駉, actriz porno y conejita de Playboy. Los dos primeros se hicieron realidad. El tercero es una cuenta pendiente sin fecha de vencimiento. Como el ic髇ico conejito que lleva tatuado, cerca del escudo de su amado Albo. Las pasiones, Milena las lleva a flor de piel.

Sin pudores, pero con mucha humildad, resalta su generoso curr韈ulum. Sobran los dedos de una mano para encontrar otra actriz que ostente su continuidad en la primera l韓ea del mercado. "Pueden aparecer chicas, pero van abandonando. Y a muchas no les gusta decir que son actrices porno. Como que hay un estigma, un tab. Pero creo que es una falta de respeto general que hay con las mujeres. Muchos hombres me dan asco. Te dicen que sos una puta, reventada, y no es as. Yo soy una persona muy open mind. Hago lo que me gusta." Cuenta que dedica horas a su formaci髇 actoral, mirando pel韈ulas del nicho, sobre todo estadounidenses. E intercambia por Internet experiencias con otras trabajadoras del gremio.

Llega la hora se馻lada. Milena debe entrar a escena. "Cero nervios 杝e despide. Qui閚 dijo que 20 a駉s no son nada. A esta altura, conozco todos los secretos: desde las poses hasta la iluminaci髇. Tengo m醩 historias que Las mil y una noches. Si yo llegara a hablar厰

La argentinidad al palo

Pese a las luces vigorosas, el set todav韆 est bastante fr韔. Danilo evita la calefacci髇 artificial. En pocos minutos, el roce de los cuerpos har subir la temperatura en forma natural. Mientras calibra la c醡ara, sugiere locaciones y posiciones para la primera escena de la tarde. Un gui髇 simple, duro y directo. El encargado de dar el puntapi inicial se hace llamar Raphael, un vital caballero que ya pas los 60 pirulos. Luce un depilado ejemplar. Milena hace alguna broma, se acerca con templanza y logra desinhibir al caballero. Danilo ordena: "Acci髇".

Julio C閟ar y "Big Bull" departen en la sala de espera, antes del bautismo de fuego. El primero es un joven comerciante de San Miguel. Dice que est relajado: "Me ven韆 preparando mentalmente en el colectivo. Cuando se acerque un poquito Milena, me voy a olvidar de que hay gente alrededor." Tuvo algunas experiencias de filmaci髇 casera, con su actual pareja: "No pienso que esto sea un enga駉. Lo veo m醩 como una puerta profesional que se abre." Big Bull alega que su presencia se debe a razones casi existencialistas: "Para m es como cerrar un c韗culo que comenz en mi adolescencia, con los primeros VHS. Siempre digo que mi primera novia virtual fue Moana Pozzi, la porno star m醩 grande de la historia." A minutos de cumplir el sue駉 del pibe, se peina el jopo y dice: "縎abe lo que me llevo de ac? Una gran historia, como usted."

Desde el set, se escucha un grito seco de Danilo. Exige silencio absoluto. El primer rodaje a鷑 no acaba.