El futuro inmediato de Brasil, por Ricardo Romero

Columna de opini髇

El expresidente de Brasil, In醕io Lula Da Silva, fue condenado por el juez Sergio Moro acusado de haber recibido como soborno un departamento de lujo de la Constructora OAS, operaci髇 que no fue comprobada jur韉icamente, por lo que deja el tema en un plano de an醠isis pol韙ico, especialmente porque la sentencia se conoce un d韆 despu閟 de la aprobaci髇 de la esclavizante normativa laboral y se expresa en el agrado del poder econ髆ico, que manifest su alegr韆 en el alza del 韓dice burs醫il Bovespa al d韆 siguiente de la condena.

Si bien el fallo no inhabilita al dirigente petista a presentarse en las elecciones, la sanci髇 muestra lo inescrupuloso del poder y pone en alerta para pensar escenarios remotos, que luego de la destituci髇 de Dilma Rousseff se tornan posibles. Por eso, de precipitarse un fallo de segunda instancia, que inhabilita al exmandatario, generar韆 una suerte de proscripci髇 de Lula.

Si bien el Tribunal Regional Federal del Sur, que deber abordar la apelaci髇 que har la defensa de Lula, se caracteriza por profundizar las penas que dispone Moro por temas de corrupci髇, tambi閚 es cierto que hubo ocasiones en que dict absoluciones por insuficiencia de pruebas, lo que deja esperanzas a los abogados de una cuota de imparcialidad.

Por lo pronto, Lula confirm su postulaci髇 a la presidencia de la naci髇 en una conferencia de prensa en la sede nacional del Partido dos Trabalhadores y sostuvo que: "Si alguien piensa que con esta sentencia me sacan del juego, ueden saber que estoy en el juego!".

En ese marco, el presidente del Partido dos Trabalhadores en el Senado, Lindbergh Far韆s, comenz la convocatoria a la movilizaci髇 en defensa del exmandatario. Y en esa l韓ea, organizaciones sindicales, como la Central 趎ica de Trabajadores, y sociales, como el Movimiento de Trabajadores Sin Techo, est醤 coordinando una agenda de manifestaciones contra la condena y en apoyo a Lula.

Si bien el escenario no es f醕il para el exmandatario, tampoco lo es para el bloque de poder, porque no solo tiene altos costos por intentar sacar a Lula de escena, sino que no logra resolver la gobernabilidad de Michel Temer y especula entre armar una sucesi髇 s鷅ita, depositando el gobierno en Rodrigo Maia, o una ag髇ica hasta las elecciones de 2018.

Adem醩, los principales referentes del Partido del Movimiento Democr醫ico Brasile駉, al que pertenece Michel Temer, y el Partido de la Social Democracia Brasile馻, del expresidente Fernando Henrique Cardozo, est醤 comprobadamente involucrados en casos de corrupci髇 y no pueden generar un presidenciable.

A su vez, nombres como el de Marina Silva, del Partido Rede, o Jair Bolsonaro, del Partido Social Cristiano, no logran prefigurar una base aliada y ser韆n derrotados por Lula. En tanto que, parad骿icamente, solo un nombre se le pone a la par en las encuestas, el mism韘imo Sergio Moro, que si bien neg la posibilidad de una postulaci髇, a鷑 no deber韆 descartarse, lo que llevar韆 la contienda a un plano real, la pol韙ica.