La tragedia humanitaria de los Rohingya; por Patricio Giusto

Columna de opini髇

La ONU estima que unos 380.000 musulmanes arribaron en el 鷏timo mes a la frontera de Myanmar (ex Birmania) buscando refugio en la vecina Bangladesh. Otros varios miles ya murieron en el intento, sea por hambre, enfermedades, o bien bajo las balas del ej閞cito. Es la tragedia de los Rohingya, minor韆 musulmana de Myanmar que hist髍icamente ha habitado el estado de Rakhine, el m醩 pobre de ese pa韘 de mayor韆 budista. Myanmar sostiene que los Rohingya (alrededor de un mill髇) son inmigrantes ilegales, a los cuales se les niega la ciudadan韆.

Tras varias d閏adas de dictadura militar, Myanmar es gobernada desde abril de 2016 por la Premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi. La persecuci髇 a los Rohingya no comenz durante su gobierno, pero lo cierto es que ha resurgido con fuerza en el 鷏timo a駉, frente al llamativo silencio de esta ilustre mujer. Sus defensores alegan que Suu Kyi a鷑 no ha logrado el control total de las fuerzas armadas, en una democracia que sigue en 搕ransici髇. Adem醩, estos sectores pro-gobierno alegan que los Rohingya son los principales responsables de la erupci髇 de la violencia.

Es cierto que peque駉s grupos insurgentes han protagonizado recientemente ataques contra destacamentos policiales y militares. No obstante, la respuesta estatal ha sido absolutamente desproporcionada, forzando a la totalidad de la poblaci髇 Rohingya, sumida en la pobreza, a tener que emprender una mortal larga marcha para huir de la violencia. Organizaciones internacionales como Human Rights Watch han reportado violaciones, asesinatos en masa y villas enteras arrasadas por las fuerzas armadas. L骻icamente, las principales v韈timas de esta atroz avanzada han sido cientos de miles de ni駉s, mujeres, ancianos y enfermos indefensos.

Por su parte, ONU declar a la situaci髇 como 揷atastr骹ica y, en un reciente reporte, denunci una 揷rueldad devastadora por parte de las autoridades de Myanmar. Los precarios campos de refugiados est醤 colapsados y en estado de emergencia. Para colmo, en Bangladesh no les espera a los Rohingya un futuro promisorio. Se trata de un pa韘 pobre, cuyo primer ministro pidi que retornen a Myanmar. La situaci髇 es desesperante, ya que en los pr髕imos d韆s arribar醤 much韘imos Rohingya m醩.

Mientras tanto, el gobierno de Suu Kyi sigue victimiz醤dose y negando la situaci髇. La prensa internacional ha sido constantemente acusada de difundir 搃nformaciones falsas y sistem醫icamente impedida para acceder a la zona. En paralelo, la pol閙ica presidenta ha desplegado una descomunal maquinaria de propaganda oficial, digna de las 閜ocas de la rancia dictadura militar que ella tanto combati.

Los musulmanes, principales v韈timas de los ataques terroristas a nivel mundial, ahora deben padecer una brutal persecuci髇 genocida, por parte de un gobierno budista. Se trata de una horrenda tragedia humanitaria que ha sido muy poco atendida por la comunidad internacional. 縎er porque son musulmanes, o sea, sin髇imo de violencia y terrorismo para muchos? 縎er porque son pobres? 縎er porque est醤 demasiado lejos del glamour de las ciudades europeas? Preguntas que surgen, frente a tanto horror e hipocres韆. Dios ayude a los tristemente olvidados Rohingya, en este espantoso padecimiento que, para su desgracia, parece que apenas ha comenzado.

*Patricio Giusto. Master of China Studies (Universidad de Zhejiang) y Mag韘ter en Pol韙icas P鷅licas (FLACSO). Polit髄ogo y docente universitario (UCA). Director de Diagn髎tico Pol韙ico.