Cien guaraníes conocieron las Cataratas del Iguazú en el Día del Respeto a la Diversidad

Fue por iniciativa de una biblioteca. Reclamaron escuelas para sus comunidades y acceso a la salud.

Bajaron de tres micros y ahí nomás, en el ingreso al Parque Nacional Iguazú, los cien miembros de 18 comunidades guaraníes organizaron una ronda y comenzó la ceremonia. Fue la mejor forma de celebrar, el jueves 12 de octubre, el Día del Respeto a la Diversidad Cultural, frente a la majestuosidad de la Garganta del Diablo. Ninguno de ellos conocía ese sitio mágico, central para la cultura guaraní, pero al que en general no pueden acceder por razones económicas.

Fue una iniciativa de la Biblioteca Popular Palabras del Alma, cuya sede principal está en Pilar, pero que desde 2013 viene creando bibliotecas en comunidades originarias de la provincia de Misiones. "La idea fue que muchos chicos conocieran las Cataratas –explicó Hernán Nemi, factótum de Palabras del Alma– y además recordar que lo sucedido ese día de 1492 fue el inicio de una conquista que aplastó a los pueblos originarios, y expresar sus reclamos actuales, que son: educación de calidad, educación bilingüe respetuosa de su cultura, acceso a la salud y respeto por sus territorios". 

El 22 de septiembre pasado, cinco efectivos de Gendarmería ingresaron a la comunidad Takuá Poty, en el municipio de San Vicente, y amedrentaron a sus habitantes para que firmaran una orden de desalojo, a lo que se resistieron.

En esa y otras comunidades, como Yabotí Mirí (en el municipio misionero de San Pedro) o Kokué Poty (en el de Montecarlo), hay más de 30 chicos pero no hay escuelas ni llega ningún maestro, por lo tanto no aprenden a leer ni a escribir. Tampoco hay visitas periódicas de médicos, mucho menos de especialistas. "Fue una jornada de memoria pero también de festejo y de fraternidad entre las diferentes comunidades que la biblioteca acompaña, y básicamente de reafirmación de todos esos derechos que están vulnerados", agregó Nemi.

La Biblioteca Palabras del Alma es la misma que en 2014 rechazó una donación de 40 mil pesos de la firma Dart Sudamericana, ubicada en el Parque Industrial Pilar, tras conocer que formaba parte de un fondo buitre que litigaba contra la Argentina. «