Argentina. La flexibilizaci髇 ambiental

Dos a駉s de Cambiemos: desprotecci髇 de los humedales, avance anunciado de la megaminer韆 sobre los glaciares y una virtual desregulaci髇 del uso de agroqu韒icos.

Dos a駉s es un tiempo prudente para realizar un balance sobre la pol韙ica ambiental del gobierno de Cambiemos, y la conclusi髇 que se impone de inmediato es que los hechos han sido menos felices que los discursos. M醩 all de una cierta apertura al dialogo con las principales organizaciones de la sociedad civil que se ocupan del medio ambiente en el pa韘, todas coinciden en remarcar no pocas promesas incumplidas, y alertan sobre una peligrosa tendencia al retroceso en materia de protecci髇, a favor de los grupos de poder, fundamentalmente el sector de los agronegocios y la miner韆. Por eso algunos especialistas ya hablan de una 揻lexibilizaci髇 ambiental.

Ley de humedales

Se podr韆 decir que fue la primera promesa de Mauricio Macri como presidente en ejercicio. El 2 de febrero de 2016, en la Reserva Natural de Pilar y a poco m醩 de un mes de asumir el cargo, el mandatario anunci una ley para 損roteger y cuidar los humedales. 揟enemos que ser un importante protagonista 杁ijo entonces, escoltado por la gobernadora bonaerense Mar韆 Eugenia Vidal contra los factores que producen el cambio clim醫ico. Tenemos que cuidar y potenciar este tipo de regalos que nos da la naturaleza en funci髇 del pa韘, las futuras generaciones y el mundo entero.

Fue el primer desenga駉. 揂鷑 hoy los diputados siguen sin aprobar la Ley de Humedales, traban su tratamiento por el lobby de los sectores agroindustrial e inmobiliario, que pretenden avanzar sobre esas tierras que resultan fundamentales para la protecci髇 de los espacios naturales, puntualiza Andr閟 Napoli, director ejecutivo de la Fundaci髇 Ambiente y Recursos Naturales (FARN).

Los humedales 杇ran fuente de biodiversidad act鷄n como 揺sponjas y ayudan a mitigar los efectos que provocan las fuertes lluvias. Al rellenarlos para construir emprendimientos inmobiliarios, el agua que deber韆n absorber inunda a los vecinos de los alrededores.

Leyes de bosques y de glaciares

La comunidad ambientalista en pleno sinti escozor durante la 鷏tima exposici髇 del ministro de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Sergio Bergman, durante la Conferencia Internacional de Cambio Clim醫ico (COP23), en Bonn, Alemania, el 16 de noviembre pasado. Ante un auditorio colmado, el rabino insisti con la 搉ecesidad de revisar las actuales leyes de Bosques y Glaciares. 揕os proyectos de leyes de ordenamiento territorial 朼rgument髺 requieren revisi髇, porque son grandes ideas irreales que no tienen mecanismos de implementaci髇, fiscalizaci髇 y de ejecuci髇 eficientes para su fin. Terminan siendo una 閜ica legislativa que hizo el lobby para que se proclamen, y despu閟 no tienen ninguna trazabilidad sobre c髆o esa ley tiene un impacto real en el cambio de la matriz del recurso natural y en el territorio que queremos preservar.

Mientras Bergman disertaba en Europa, las organizaciones conmemoraban en la Argentina los diez a駉s de la sanci髇 de la Ley de Bosques. 揊ue la primera ley ambiental en proteger ecosistemas y en fijar un m韓imo de protecci髇 para ser respetado en todas las jurisdicciones, en la que trabajaron organizaciones y agrupaciones, sumadas a un mill髇 y medio de ciudadanos que se hicieron escuchar y que lograron que el Congreso la sancionara, sostiene Hern醤 Giardini, coordinador de la campa馻 de bosques de Greenpeace, y agrega que en la Argentina 搇a ley ha brindado una herramienta jur韉ica y legal para desalentar significativamente la deforestaci髇. En la actualidad, la mitad de los desmontes son ilegales. La promoci髇 de las actividades agropecuarias, los incendios forestales y las urbanizaciones son las principales causas que han propiciado el desmonte de bosques nativos.

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De acuerdo a datos oficiales, durante los 鷏timos tres a駉s, la deforestaci髇 en el pa韘 disminuy notoriamente en comparaci髇 con la d閏ada previa a la ley, que ten韆 韓dices de desmonte de 300 mil hect醨eas anuales. En 2014, fueron deforestadas 190.589 hect醨eas; 157.947 hect醨eas durante 2015; y 136.473 hect醨eas en 2016. Desde Greenpeace exhortan a proteger la actual normativa, a la que califican como 揺l hito ambiental m醩 importante de las 鷏timas d閏adas, y destacan su importancia para la lucha contra el cambio clim醫ico.

El sesgado discurso de Bergman en Bonn alert sobre otro retroceso en ciernes. Greenpeace, FARN y la Asociaci髇 Argentina de Abogados Ambientalistas expresaron su preocupaci髇 ante versiones referidas a una modificaci髇 de la Ley de Glaciares vigente por parte del Gobierno 杫 adelantadas por los medios afines para beneficiar a los emprendimientos mineros. De hecho, las organizaciones ambientalistas vienen denunciando la existencia de 44 proyectos extractivos que planean establecerse sobre cuerpos de hielo protegidos por la ley, seg鷑 consta en un informe t閏nico del Ministerio de Ambiente.

La iniciativa oficial pretende avanzar en medio de la causa que lleva adelante el juez federal Sebasti醤 Casanello por incumplimiento de esta ley, y que est vinculada a los cinco derrames de cianuro de la empresa Barrick Gold en sus proyectos Veladero y Lama, ocurridos desde 2015.

揈s muy preocupante 朼naliza Napoli que sea el propio presidente quien proponga la derogaci髇 de esta ley bajo el argumento falaz de que eso facilitar韆 las inversiones. Son las mineras las que deben actualizarse, porque todav韆 pretenden desarrollarse como hace un siglo atr醩. En vez de mejorar las t閏nicas productivas, en vez de mejorar las inversiones y que generen m醩 inclusi髇, m醩 desarrollo, m醩 calidad de vida, lo que hacen es vulnerar y tirar abajo las normas de protecci髇. Hoy hay una tendencia a la flexibilizaci髇, a ir hacia atr醩, en un contexto en que avanzan otros tipos de flexibilizaciones, como la laboral, que en el caso de la industria petrolera ya ha tenido concreciones. Es un panorama preocupante.

Un ministerio

揌ay algunas cuestiones buenas 朼clara el director de FARN, como la posici髇 con respecto al cambio clim醫ico, con declaraciones favorables acerca de un recorte de las emisiones. Por supuesto que esto tiene que ver con el deseo de  ingresar a la OCDE (Organizaci髇 para la Cooperaci髇 y el Desarrollo Econ髆icos) y sus exigencias, pero igual hay se馻les de que se avanza en incorporar m醩 fuentes de energ韆s renovables. Sin embargo, esas intenciones entran en contradicci髇 con algunas medidas que no contemplan la protecci髇 ambiental: el uso de combustibles f髎iles, la apuesta en Vaca Muerta, el fracking en Mendoza, las represas del r韔 Santa Cruz. Estas son noticias muy malas en t閞minos ambientales y que forman parte de una pol韙ica de este gobierno.

Manuel Jaramillo, director general de la Fundaci髇 Vida Silvestre, destaca la voluntad de una 揼esti髇 abierta, que convoca a distintos referentes ambientales, las ONG y universidades, aunque se queja de que los mantengan en una instancia de opini髇. 揘uestros criterios deber韆n empezar a ser tenidos en cuenta en la implementaci髇 de pol韙icas p鷅licas, porque se contraponen con un modelo de gesti髇 con un fuerte corte productivo y extractivo. Se han quitado retenciones a la miner韆 y basta mirar los perfiles de los ministros de Producci髇 (Francisco Cabrera) o de Agroindustria (Luis Miguel Etchevehere) para darse cuenta de la capacidad de lobby de esos sectores.

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Napoli y Jaramillo coinciden en sumar a la lista de medidas positivas la elevaci髇 a rango de Ministerio del 醨ea de Ambiente y la creaci髇 del Gabinete Nacional de Cambio Clim醫ico, que agrupa a 12 ministerios bajo la 髍bita de la Jefatura de Gabinete, aunque en este t髉ico tambi閚 asoman las cr韙icas. 揈l nuevo Ministerio de Ambiente 杁ice Jaramillo no ha demostrado tener el suficiente poder para negociar con los que realmente marcan la agenda del desarrollo del pa韘. Estamos a punto de perder por segundo a駉 consecutivo el estado parlamentario en el tratamiento de la Ley de Humedales, que fue sistem醫icamente boicoteada, entre otros, por Alfredo de Angeli, senador del PRO. Por otro lado, los rumores sobre la Ley de Glaciares son lamentables. Creemos que no hay forma de que eso avance, y si sucede, el trabajo de la sociedad civil para impedirlo va a ser muy fuerte.

Agrot髕icos

En este punto, los especialistas concuerdan en que el pa韘 sigue transitando una fuerte desprotecci髇. 揈xiste una multiplicidad de problem醫icas vinculadas con la aplicaci髇 de agroqu韒icos 杄xplica Napoli, muchos cuestionamientos y fallos judiciales en distintas partes del pa韘. En su momento se hab韆 promovido el debate sobre una ley integral que regulara los agroqu韒icos desde sus aplicaciones hasta su disposici髇 final, pasando por las recetas agron髆icas. Sin embargo, lo 鷑ico que se aprob el a駉 pasado fue la parte final del proceso, que tiene que ver con los envases y que era lo 鷑ico que preocupaba a ciertos productores del pa韘, porque se lo vinculaba al tema de los residuos peligrosos. Esa fue la 鷑ica intervenci髇 que han tenido los legisladores en ese sentido, por lo cual seguimos hablando de que existe una fuerte desprotecci髇 en la materia.

Para el referente ambientalista, este 揹esamparo s髄o se puede revertir con esquemas y herramientas de control. 揕a Argentina 朿oncluye es el 鷑ico pa韘 de Am閞ica Latina que no tiene una ley de evaluaci髇 del impacto ambiental. As se va en una direcci髇, que es la de disminuir el control de los procesos productivos con un costo ambiental muy grande. Es un modelo que hace agua. 