El millonario negocio del Bus Tur韘tico en manos privadas

Es una de las m醩 de 620 concesiones de la Ciudad. El servicio destinado a quienes visitan la Capital Federal genera casi 80 millones al a駉.


Mariano Martino

En 閜ocas de ajuste, los gobernantes le piden a la poblaci髇 el "esfuerzo" de pagar los aumentos. Pero en definitiva se trata de c髆o redistribuir la riqueza, porque los millones est醤. As parece reflejarse en la Ciudad, donde la administraci髇 de Horacio Rodr韌uez Larreta aumenta peajes y transporte, pero contin鷄 llevando adelante concesiones irrisorias para que empresarios amigos hagan uso de sitios y servicios que podr韆 realizarlos el propio Ejecutivo. 

Un ejemplo se ve a diario con el amarillento Buenos Aires Bus. A pesar de que es el modo "oficial" de presentar la ciudad a los turistas, y figura como servicio que ofrece el gobierno, lo manejan privados. De cada cuatro pesos que se generan, queda s髄o uno en las arcas p鷅licas. As, en 2017 la Ciudad se perdi de obtener $ 55 millones de pesos.

"El servicio es prestado por la firma Derudder Hnos.-Rotamund-Uni髇 Transitoria de Empresas, el que fuera dado en concesi髇 en 2008, comenzando a prestarse efectivamente en mayo de 2009, por el t閞mino de cinco a駉s", respondi el gobierno porte駉 a un pedido de informaci髇 p鷅lica presentado por Tiempo. La concesi髇 fue ampliada por otros cinco a駉s a trav閟 de la Resoluci髇 N 277 de 2015. 

Agust韓 Bonaveri, director general t閏nico, administrativo y legal del Ente de Turismo (Entur) del Ministerio de Modernizaci髇, coment c髆o es el funcionamiento: "Mensualmente la empresa concesionaria deposita en las cuentas del Gobierno de la Ciudad el canon correspondiente por la explotaci髇 del servicio, el que resulta equivalente al 25% sobre lo recaudado por la venta de boletos (descontado el IVA de 10,5%), estim醤dose para el 2017 una recaudaci髇 de $ 18.300.000".

Este a駉 la Legislatura deber韆 volver a discutir si contin鷄 o no bajo manos privadas un servicio por el cual en un mes la empresa ya amortiza todos sus gastos anuales. Por d韆 pueden llegar a circular hasta once colectivos al mismo tiempo, donde s髄o se desempe馻n el chofer y un gu韆. Hay tickets por 24 o por 48 horas. El m醩 barato (jubilado residente en la Argentina) cuesta 350 pesos. Hace cuatro a駉s eran $ 60. El m醩 caro alcanza los 850 pesos. Y hay un combo de dos adultos y tres menores por 2000 pesos. En 2013, ese mismo costaba 390 pesos.

Aparte de los millones que el Estado deja de obtener, el servicio tambi閚 refleja qu ciudad se les muestra a los turistas. As, sorprende encontrar entre las 25 atracciones visitadas a "Palermo Soho", "Campo Argentino de Polo" y "Distrito Arcos", un shopping a cielo abierto, propiedad de IRSA, que ning鷑 especialista en turismo piensa como parte de los 25 sitios m醩 emblem醫icos de la Capital. IRSA pertenece a Eduardo Elsztain, due駉 de 18 shoppings, como Alto Palermo y el Abasto, y que tiene otras concesiones de muy bajo canon como las del Buenos Aires Design y el Centro de Convenciones, cuya construcci髇 le insumi a la Ciudad m醩 de 450 millones. IRSA lo manejar por 15 a駉s a cambio de 1,25 millones mensuales.  

El tema de las concesiones no es nuevo y data de los a駉s menemistas de Carlos Grosso. Seg鷑 datos oficiales, la Ciudad recaud 41 millones por concesiones en 2008; en 2012 eran $ 51 millones y reci閚 en 2015 subi a $ 161,4 millones. En septiembre de ese a駉 la fiscal Paula Asaro denunci a directores de concesiones del macrismo por ser presuntos responsables de maniobras de defraudaci髇 en perjuicio de la administraci髇 p鷅lica. Pero fue desestimada en la justicia federal, y en el 醡bito porte駉 va camino a cajonearse. 

En Costa Salguero, Telemetrix pagaba 65 mil pesos al momento de la tragedia de TimeWarp, donde murieron cinco j髒enes. Hoy la Ciudad le cobra 331 mil, bastante lejos de los 200 mil d髄ares que recibe la firma por subalquilar locales. "La demanda por Costa Salguero se cay despu閟 de diez a駉s empuj醤dola. El juez de primera instancia y despu閟 la C醡ara nos rechazaron por un tecnicismo, y ahora festejan", relata uno de los denunciantes, el exlegislador Facundo Di Filippo. Y hace alusi髇 a un sistema de concesiones ilegales o por debajo del valor de mercado, que incluye desde parques y peajes hasta el acarreo de autos: "Buenos Aires Design sigue con un canon 韓fimo de 50 mil pesos. Las mil cocheras de Crist骲al L髉ez y Federico Ach醰al en el Hip骴romo siguen sin pagar. Y ahora prorrogaron el bajo autopista del Paseo de la Recova".  

Qui閚es son los empresarios detr醩 de los colectivos amarillos

縌ui閚es manejan el bus tur韘tico? Una de las empresas que conforma la UTE es Derudder hermanos. Guillermo y Ra鷏 Derudder son dos empresarios entrerrianos de bajo perfil que lideran Flecha Bus, el grupo m醩 grande del pa韘 de empresas de transporte urbano de pasajeros. El sitio RosarioPlus sostuvo en febrero del a駉 pasado que en 1992 ten韆n apenas seis coches y hoy la flota supera las mil unidades: "Las historias que se tejen sobre los hermanos son tantas que podr韆n adoptar el formato de novela con una densa trama que incluye sospechas de corrupci髇 y acusaciones de lavado de dinero". Y agregaron: "Empresarios del sector achacan a los hermanos Derudder un mecanismo 'poco santo' para hacer crecer su fortuna. Bajar la tarifa de alg鷑 corredor y saturar la oferta en ese trayecto, para as hacer quebrar a las empresas de la competencia y comprarlas".

La otra firma que integra la UTE es Rotamund, propiedad del empresario Roberto Petti, amigo de Humberto Grondona y con quien hizo negocios que datan de la 閜oca de Independiente. Desde hace m醩 de cuatro d閏adas es agente de viajes de la AFA. En 2014 fue acusado de vender paquetes VIP para el Mundial de Brasil por siete millones de d髄ares, antes de que estuvieran las entradas oficiales. 

Grondona y Petti estuvieron asociados en un emprendimiento hotelero en la ciudad santacruce馻 de Calafate, Limay SA. En noviembre de 2017 la Procuradur韆 de Criminalidad Econ髆ica y Lavado de Activos (Procelac) denunci al "entramado societario" por la posible existencia de "conductas de inyecci髇 de fondos de origen il韈ito en el mercado 'de curso legal", con la intenci髇 de alejar "el producto obtenido de su fuente de origen".