Empresas enriquecidas sobre la base de pymes y usuarios quebrados

Los casos de Central Puerto y de la gr醘ica Chilavert expresan los dos polos opuestos en la transferencia de riqueza.

Una cara de la moneda: "Las asambleas son para comer sanguchitos". Es probable que los accionistas minoritarios de Central Puerto coman s醤guches de miga en la pr髕ima asamblea, pautada para el viernes 27, en la que se distribuir醤 dividendos a raz髇 de $ 0,70 por acci髇. "Nadie se anima a preguntar", agrega el inversor que recibir esa jugosa ganancia. Un a駉 atr醩 compr acciones de CEPU (como se conoce en la jerga burs醫il a la firma) a $ 24,25. Anteayer, cerraron a $ 32,75, un 35% m醩.

Las ganancias netas de Central Puerto crecieron un 55% entre 2016 y 2015; y un 26% entre 2017 y 2016. Todas esas subas fueron motorizadas por el alza del valor del kilovatio, que la empresa genera en siete centrales termoel閏tricas y una hidroel閏trica. Adem醩, posee participaciones en dos distribuidoras de gas.

La otra cara: los 41 mil pesos de la boleta por el consumo de electricidad correspondiente al mes de marzo cayeron como un bloque de cemento sobre los hombros de los trabajadores de la Cooperativa Chilavert de Artes Gr醘icas. En 2015 pagaban un promedio de 2500 pesos: una suba del 1540 por ciento.

"Las tarifas hoy en d韆 significan el 20% de nuestros costos fijos. Nos cambi por completo la estructura de costos", dijo a Tiempo Ernesto, uno de los miembros de Chilavert. El costo de la energ韆 "pas de ser algo muy barato a ser algo insosteniblemente caro. Nos pone en una situaci髇 muy complicada", agreg. Esta situaci髇 deriv en una crisis ya que se tradujo en una reducci髇 de los ingresos individuales. "Por un lado, se multiplic por 20 el costo de la energ韆; por otro, baj mucho el trabajo. Hoy, nos llevamos menos plata que en 2015. Si a eso le sum醩 la inflaci髇, ya ni s cu醤to da."

Hace 16 a駉s, los trabajadores de Ediciones de Arte Gaglianone tomaron por ocho meses las instalaciones para evitar su desguace y luego la recuperaron, para lo cual formaron la cooperativa Chilavert.

Las empresas recuperadas se encuentran entre las m醩 golpeadas por la pol韙ica tarifaria del gobierno nacional. Pablo Pel醗z, integrante de Facultad Abierta, un programa de la Universidad de Buenos Aires que sigue de cerca la realidad de las recuperadas, explic a Tiempo: "A sus integrantes los afecta doblemente; como parte de la clase trabajadora, en sus hogares y en el transporte para ir al trabajo; y como socios de empresas autogestionadas que intentan llevar adelante la producci髇, lo que necesariamente implica retiros (equivalente al salario) m醩 bajos".

A partir de una muestra de 73 empresas recuperadas, Facultad Abierta asegura que "el 80% experiment bajas de producci髇 y un 12% directamente dej de producir". Con respecto a los salarios, "los montos netos de los retiros bajaron en un 42% de los casos, se mantuvieron en un 32% y subieron en un 15 por ciento. Si uno tiene en cuenta la inflaci髇 de estos dos a駉s, en todos los casos perdieron poder adquisitivo".

Las recuperadas no son las 鷑icas pymes que pasan un momento cr韙ico. Alberto Calsiano, jefe de departamento de Energ韆 de la Uni髇 Industrial Argentina (UIA), explic a Tiempo que la suba de los precios de la energ韆 "tiene un fuerte impacto en la industria. Eso es lo que buscamos hacerle llegar al gobierno. No s髄o se tienen que abonar los incrementos tarifarios, sino tambi閚 los impuestos que acompa馻n a esa tarifa. Todo esto impacta de manera muy sensible en empresas peque馻s y medianas, sobre todo. Ese universo de empresas pagaba un nivel bajo de tarifas. No digo que est bien ni mal. Es objetivo. Cuando uno lo quiere actualizar es muy dif韈il de absorber. Si no lo puede absorber con una rentabilidad razonable, tiene que cerrar. No hay otra".

Por su parte, la C醡ara Argentina de la Mediana Empresa (CAME) emiti un comunicado el viernes pasado en el cual pide "el compromiso tanto del Gobierno nacional como de los gobernadores para que adopten las medidas necesarias tendientes a eliminar los impuestos y costos burocr醫icos que incrementan las boletas de la energ韆 a las pymes".

De escaleras y ascensores

Para los argentinos de a pie, el valor de los servicios p鷅licos se ha convertido en una obsesi髇, porque los tarifazos superan con creces los incrementos de sus ingresos, sean salarios, jubilaciones o asignaciones.

Seg鷑 un trabajo del Observatorio de Tarifas (OTA) que funciona en la Universidad Metropolitana para la Educaci髇 y el Trabajo (UMET), para los usuarios de consumo medio de electricidad (categor韆 R2, de entre 300 y 500 kWh al mes), la factura aument un 1446% entre diciembre de 2015 y febrero 2018. Estos usuarios pasaron de pagar $ 43 en 2015 a abonar $ 674 en febrero 鷏timo.

En el caso del gas, para los usuarios de consumo medio (R3-1, entre 1000 y 1250 metros c鷅icos al mes), la factura aument un 547%, entre diciembre de 2015 y diciembre de 2017. A esto, hay que sumar el aumento que rige desde abril de este a駉, de un 32 por ciento. Estos usuarios pasaron de pagar $ 300 en 2015 a abonar $ 2000 en diciembre 鷏timo. Este 鷏timo aumento fue denunciado por la ONG Centro de Estudios para la promoci髇 de la Igualdad y la Solidaridad (Cepis) y es investigado por el Poder Judicial (ver recuadro).

En el caso del agua, para los usuarios que viven en una zona de ingresos altos, el aumento fue en estos dos a駉s del 287%; para los usuarios de zonificaci髇 media, del 396%; para los usuarios de zonificaci髇 baja, del 656%, todo ello a partir de la quita de subsidios que regir desde este 1 de mayo. En estos n鷐eros se advierte que los usuarios de menores ingresos tuvieron m醩 del doble de aumento que los mayores recursos.

Los elevados porcentajes de aumento contrastan con las magras subas salariales de los 鷏timos dos a駉s. Un informe elaborado por el Centro de Econom韆 Pol韙ica Argentina (CEPA) desglosa la variaci髇 salarial de las 14 ramas principales del trabajo registrado y da cuenta del peso que tienen las facturas sobre los mismos 朿ontemplando un estimativo para los aumentos en gas y luz del segundo semestre de este a駉-. En promedio, en 2015, la tarifa de luz significaba el 0,3% del salario; en 2017, el 2,2%; para diciembre de 2018, se estima que  el 3% del salario se destine a pagar la luz. En el caso del gas, la evoluci髇 es m醩 dr醩tica: en 2015, significaba el 1% del salario; en 2017, el 5,5%; para 2018, el 7,9 por ciento. En s韓tesis, se deber destinar m醩 del 10% del salario a pagar la luz y el gas.

En este sentido, los m醩 golpeados son los trabajadores de la construcci髇, de hoteles y restaurantes, de ense馻nza y de agricultura y ganader韆. Estos sectores deben destinar entre el 15 y el 20% de los ingresos en el pago de estas facturas.

En este escenario se comprende el rechazo a la soluci髇 que encontr el gobierno para paliar el efecto de los tarifazos, de permitir que los usuarios posterguen los pagos de las boletas de los bimestres de mayor consumo de gas, con el costo de una tasa de inter閟 a鷑 desconocida pero que se calcula de entre el 20% y el 24% anual.

Explicaciones

Marcos Rebasa, director del OTA, explic a Tiempo: "Nuestra econom韆 depende del gas. El 50% de la energ韆 argentina es gas-dependiente. La matriz energ閠ica del pa韘 es muy desequilibrada: el 85% es de hidrocarburos; de ese porcentaje, el 55% es gas. Si sube el gas, todo el sistema econ髆ico argentino sufre estos aumentos".

Y en este pa韘 gas-dependiente, "el gobierno ha fijado un costo de producci髇 mayor al real de Argentina 杝e馻l髺, con la intenci髇 de equilibrarlo al precio internacional, que es el precio que fija la importaci髇 del gas m醩 caro: el de barcos metaneros. De esta manera, se benefician las petroleras, que tienen un costo mucho m醩 bajo y una rentabilidad mucho m醩 alta. Nosotros calculamos ese beneficio en 2000 millones de d髄ares para 2017, respecto de lo que ganaban antes".

Las empresas del sector y el gobierno han justificado los aumentos con la idea del atraso tarifario durante la d閏ada kirchnerista. Para Rebasa, esta idea "es falsa. Es cierto que las distribuidoras no ten韆n las tarifas suficientes. Tambi閚 es cierto que no hicieron las inversiones que deb韆n. Deber韆 hacerse una auditor韆 para ver cu醤to perdieron por tarifas bajas y cu醤to se ahorraron por no hacer las inversiones que deb韆n. El gobierno les pag salarios, acomod balances y condon deudas millonarias. Entonces, deben justificar las tarifas que exigen. Pero no muestran los libros y nadie ha ordenado una auditor韆".

Los tarifazos tienen otra incidencia macroecon髆ica: impulsan la inflaci髇. Mariano de Miguel, director del Instituto Estad韘tico de los Trabajadores (IET), se馻l que la suba tarifaria "es una de las principales palancas de la inflaci髇. Incluso, lo reconoce el Banco Central cada vez que debe dar explicaciones sobre las metas que no se cumplen. No lo dice directamente, pero lo da a entender. Cuando uno ve que las tarifas de luz crecieron m醩 de diez veces y que el resto de las cosas crecieron en dos veces, es dif韈il argumentar que las tarifas no inciden en la inflaci髇", razon.

"Estos aumentos se trasladan tambi閚 a otros productos que tienen a los servicios b醩icos como insumos. Este segundo efecto es muy dif韈il de medir, pero se debe tener en cuenta aunque sea conceptualmente", opin el especialista.

Lo que viene: agua y subte en mayo, transporte en junio

Los aumentos en los servicios p鷅licos contin鷄n la escalada y se esperan dos nuevas subas para mayo: subte y agua. Para junio, est醤 confirmados aumentos en colectivos, trenes y otra vez subtes.

El valor del subte volver a aumentar el pr髕imo mes y tambi閚 en junio. Subterr醤eos de Buenos Aires SE (Sbase) solicit elevar la tarifa de $ 7,5 a $ 11 en mayo y a $ 12,50 en junio, en la audiencia p鷅lica celebrada el jueves 鷏timo. Esto significa una suba total del 66,6 por ciento.

En la audiencia, la Defensor韆 del Pueblo reclam "parar y repensar el esquema de aumentos". El Ente Regulador de Servicios P鷅licos de la Ciudad tiene 20 d韆s para dar una resoluci髇. Cabe destacar que las audiencias p鷅licas no son vinculantes y no suelen ser un problema para las intenciones del gobierno.

En octubre de 2016, el valor del boleto hab韆 pasado de $ 4,50 a $ 7,50. El porcentaje hab韆 sido el mismo: 66,6%. En el acumulado de los 鷏timos dos a駉s, el precio subi un 188,8%, contra una inflaci髇 acumulada que ronda el 80 por ciento.

En el caso del agua, fue aprobado el pedido de AySA y a partir de mayo la tarifa tendr un aumento del 26 por ciento. Adem醩, se eliminar el 25% de subsidio que ten韆n hasta ahora las zonas m醩 vulnerables. Para estos 鷏timos, la suba es del 68 por ciento.

Para los usuarios que viven en zonas de alto poder adquisitivo, el aumento fue en estos dos a駉s del 287%; para los usuarios de zonificaci髇 media, del 396%; para los usuarios de zonificaci髇 baja, del 656%. En estos n鷐eros, se advierte que los usuarios m醩 pobres tuvieron m醩 del doble de aumento que los m醩 ricos.

Finalmente, los trenes y colectivos tendr醤 su 鷏tima cuota de aumento en 2018. Al menos, por el momento. A las subas de febrero y abril, se les suma la de junio. El m韓imo de colectivo tendr un valor de $ 10. En cuanto a trenes, las l韓eas Roca, Belgrano y Urquiza subir醤 el pasaje a $ 3,25. Las l韓eas Mitre, Sarmiento y San Mart韓, a $ 6,75. El incremento total del boleto de colectivo durante 2018 es del 66,6%. En cuanto a trenes, las l韓eas Roca, Belgrano y Urquiza aumentan en total un 62,5% y las l韓eas Mitre, Sarmiento y San Mart韓, un 68,7 por ciento.