En una iniciativa elogiable que ya va por su sexta edición, este martes tendrá lugar la jornada inaugural de la Bienal Borges Kafka, cuyas actividades se realizarán en la Biblioteca Ricardo Güiraldes, Talcahuano 1261, con entrada libre y gratuita. Las mismas tendrán por objeto abordar las obras de dos de los escritores más notables de la literatura universal durante el siglo XX y constatar los ricos y múltiples cruces que se producen entre ellas. De la edición de este año participarán destacadas personalidades, en una lista que incluye al catedrático argentino Martín Hadis, especialista en la obra y la figura de Borges; al escritor argentino Daniel Guebel; al docente checo Daniel Nemraya, profesor en literatura hispanoamericana de la Universidad Palacký de Olomouc; a Javier González, Decano de la Facultad de Filosofía y Letras de la UCA; los periodistas Matilde Sánchez y Juan Pablo Bertazza; y a la señora María Kodama, viuda del escritor argentino.

Detrás de la Bienal se encuentra una larga lista de instituciones tanto checas como argentinas, cuyo esfuerzo colectivo hace posible su realización. Entre ellas puede mencionarse a la Dirección General del Libro, Bibliotecas y Promoción de la Lectura del Ministerio de Cultura de la Ciudad, la Fundación Internacional Jorge Luis Borges y el Centro Franz Kafka de la Ciudad de Praga. También realizan un importante aporte la Kathedra Borges-Kafka de Literatura comparada, la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Católica Argentina, la Fundación Internacional Borges, el Museo Judío de Buenos Aires, la Fundación Sur y el Museo Judío de Praga. Pero si hay un alma mater detrás de la Bienal Borges Kafka, ese lugar le corresponde a Juan Eduardo Fleming, quien fuera durante muchos años embajador argentino en la República Checa, responsable de mantener saludables los vínculos culturales que unen a la Argentina con la patria del autor de La metamorfosis.

Se sabe que los vínculos entre las obras de ambos escritores son ricos, sobre todo por parte de la urdida por el autor checo sobre la del argentino. Esto se debe no a un orden de méritos sino a una simple cuestión cronológica: cuando Kafka murió en Praga en 1924 Borges tenía 25 años recién cumplidos y aún faltaban más de 15 años para que escribiera y editara sus trabajos más importantes, como Ficciones o El Aleph. Esta influencia se hace manifiesta en el famoso ensayo «Kafka y sus precursores», un texto breve pero potente incluido en el libro Otras inquisiciones, que Borges publicó en 1952.

La VI Bienal Borges Kafka, que se llevará a cabo los días 6 y 7 de noviembre, se convierte entonces en un marco de intercambio entre la cultura argentina y la cultura checa, y sus capitales, Praga y Buenos Aires. Un territorio desde el cual se  homenajea a sus hijos literarios dilectos, con el fin de seguir tendiendo puentes entre sus obras y pensar su influencia en los escritores contemporáneos. El eje de esta edición será Utopías, distopías y la contemporaneidad, y las ponencias y charlas programadas girarán en torno a Borges y Cervantes; Kafka, Borges y el judaísmo; o la intertextualidad con la obra de otros escritores como el norteamericano Philip Roth.

Quienes quieran consultar la grilla completa de las actividades de este año, pueden hacerlo dirigiéndose a: http://www.buenosaires.gob.ar/cultura/bibliotecas/noticias/vi-bienal-borges-kafka