Desde fines del siglo XIX y principio del XX el anarquismo se ocupó en  distintos puntos del mundo por elaborar un sistema educativo propio, alternativo al oficial, dado que consideraba que este promovía un sentimiento nacionalista y otros valores que no coincidían con la filosofía anarquista.  Entendía que la escuela era una de las expresiones del poder del Estado, se apropiaba de la educación, generaba uniformidad obturando el desarrollo individual, imponía conductas que obedecían a un patrón predeterminado el cual encerraba actitudes  normalizadas y una subordinación encubierta bajo aparentemente inofensivas  fiestas escolares, cantos patrióticos, admiración de  próceres y estricto aprendizaje de la lectura y escritura del idioma nacional.

Por estas razones contrarias a su doctrina libertaria, trató de elaborar un sistema educativo alternativo que se expresó a través de distintas manifestaciones. Una de ellas fueron los libros.

Editorial Libros del Zorro Rojo publicó La Anarquía explicada a los niños de José Antonio Emmanuel  (1931), actualizado con ilustraciones de Fábrica de Estampas. Esta publicación de formato libro enriquecido por los hermosos grabados que tienen cierta estética de época, fue considerado originalmente como un folleto “para contestar a la pregunta que nos han formulado diversos camaradas: ¿cómo educaré a mi hijo?”

En el prólogo del grupo editor se consigna que dicho folleto está “Dedicado a los hijos del proletariado español” y lo que se espera de él es que “estas páginas, modestamente escritas, orientarán la educación de nuestra infancia en un sentido verdaderamente renovador.”

José Antonio Emmanuel es uno de los seudónimos que utilizó el maestro y filántropo anarquista José Luis Rodríguez, quien fuera primo hermano de Pablo Picasso.

Luego de la proclamación de la II República, a principios de la década del ’30, el seudónimo que tenía en ese momento, Max Bembo, y con el que firmó el libro La mala vida en Barcelona: anormalidad, miseria y vicio, fue sustituido por el de José Antonio Emmanuel.

Además de colaborar con el Comité Internacional de Escuelas con el propósito de fomentar las escuelas racionalistas, promovió la Biblioteca Anarquista Internacional (B.A.I), una editorial pequeña que funcionó en Barcelona, que fue responsable de la colección Biblioteca Internacional. Se editaban allí obras que desarrollaban conceptos sobre la organización del proletariado, la acción sindical y la anarquía. También se editaban textos destinados a las mujeres como La Anarquía explicada a las mujeres. Todo el material se vendía a un precio más que accesible para que pudieran comprarlo sus destinatarios, que eran los pobres: 20 céntimos.

La anarquía explicada a los niños corresponde a esa colección y fue editada en 1931. En la última década la recuperaron distintas editoriales En este “folleto” hay una serie de definiciones  que, vistas desde hoy podrían resultar ingenuas o excesivamente doctrinarias tomando en cuenta que están destinadas a la niñez. Sin embargo, no deja de sorprender que la relación que el libro establece con los integrantes de esa franja etaria no es concesiva y presupone en los chicos una capacidad de entendimiento de lo político que hoy seguramente sería rechazada, es difícil determinar si porque la psicología infantil no estaba lo suficientemente desarrollada,  porque el niño no era todavía un sujeto de interés para el mercado o porque los chicos pobres, a quien estaba destinada esta literatura, maduraban precozmente debido a sus precarias condiciones de vida.

Así, las definiciones parecen apuntar a un tipo de infante que no es el mismo al que se le habla hoy en día, aunque también hoy se pretenda que hay que hablarles con la verdad. 

Aquí, algunas definiciones.

Anarquía. “Anarquía, queridos niños, es la doctrina que no conformándose con la organización que se ha impreso a la humanidad, desde los tiempos en que empezaron a crear la Sociedad, intenta dar una constitución a la vida basada en los principios sacrosantos del amor universal y de la solidaridad humana.  Su misión es hacer cesar la desigualdad reinante entre los seres que los divide en pobres y ricos, explotados y explotadores, esclavos y dominadores. Que la Vida sea tal cual debe ser: la libre manifestación de facultades, la espontaneidad de los actos, la liberación final destruyendo  las causas que se oponen a que la sociedad se base en la más plena libertad y en la más absoluta independencia.” A continuación, se enumeran “las causas que la Anarquía quiere destruir”.

El militarismo “es la fuerza armada de que se valen los que se han apoderado de la vida, para imponer sus injusticias y cimentar sus maldades. Esta fuerza no retrocede ni ante el crimen, arma a los seres entre sí, los lanza contra los que, como vosotros, como vuestros padres, vuestros hermanos han hecho del trabajo una virtud. Cuando nos rebelamos a este modo de proceder; cuando nos alzamos ante la injusticia que con nosotros se comete,  saltan sobre nosotros.”

El clericalismo “es la farsa de que se han rodeado los usurpadores de la vida para demostrar que sus imposiciones, sus tiranías, sus opresiones son justas y agradables a un ´dios´ que se han forjado para revestir de bondad sus actos. (…) Sobre todo, se apodera de vosotros, queridos niños, para atemorizaros con los fabulosos tormentos de un infierno y los goces de  un cielo que habéis de ganar supeditándoos a quienes representan este dios en el mundo.”

El capitalismo “es la sociedad organizada en el egoísmo brutal y antihumano, detentando el poder absoluto sobre la humanidad que produce  y trabaja, aprovechándose del esfuerzo común para crear riquezas y privilegios sin los cuales no podría vivir. Erige un poder para sostenerse, funda los estados, divide a los hombres en naciones, sus tentáculos se clavan en las entrañas de la tierra para sacar el dinero que monopoliza y distribuye inicuamente…”

La solución a todos estos males es por supuesto, la Anarquía y el autor se encarga de indicar el camino para llegar a ella. “La Anarquía, queridos niños, os facilita el camino para llegar a ella. Cuenta con la Escuela, el Sindicato y el Ateneo Cultural.”

Por supuesto, al referirse a la Escuela no es, según el autor, “la escuela burguesa y reaccionaria donde hasta ahora os han hecho asistir” sino la escuela “racionalista” con “fundamento científico”. El Sindicato no abandonará a los chicos una vez que estos egresen de la escuela porque “los mismos enemigos que os cercaron de niños, los mismos enemigos os cercan ahora”, por lo cual necesitarán un organismo de lucha.

El Ateneo, por su parte, es un órgano libertario desde el cual se practica la lucha por la cultura.

Pero para llegar a la Anarquía no solo hay que tener voluntad de hacerlo, sino que hay que hacerser digno de ella y para lograrlo es preciso seguir una serie de acciones que en el libro están en modo imperativo. Es así que el autor les dice a los niños: Ayuda, Apoya, Copia lo Bello, Labora, Estudia, Ama, Protege, Cultiva, No tengas esclavos, Trabaja.  Y concluye: “Esto es la Anarquía, queridos niños. Bienaventurados vosotros, si la comprendéis y la practicáis. Empiece pues, para vosotros la visión de una vida nueva de purezas y bondades.”

Otro de los centros de impresión fue Tipografía Cosmos, también ubicada en Barcelona y creada bajo la dictadura de Primo de Rivera. De ella nacieron periódicos, libros  y folletos relacionados con el movimiento obrero y la izquierda.

El libro reeditado por Libros de El Zorro Rojo con ilustraciones de Fábrica de Estampas actualiza un valioso documento de época y da cuenta de la magnitud que alcanzó el movimiento anarquista, del que participaron muchos obreros gráficos o “imprenteros”, oficio que en ese momento se asimilaba al de editor.