El 2 de febrero de 2014 el periodista Federico Bianchini partió hacia la Antártida. Llegar al continente helado fue difícil –en pleno siglo XXI solo un 0, 03 por ciento de la población mundial llega esas tierras blancas. Pero mucho más difícil aún fue volver. El regreso no dependía de la voluntad del viajero cronista, sino de las condiciones climáticas. Suspendidos una y otra vez los vuelos, pasó 25 días en medio de ese paisaje monocromático. “Salvo la ropa que teníamos nosotros –contó-, el resto se movía entre el blanco y el negro”.

En 2017 publicó la crónica de esta aventura digna de un explorador del siglo XIX: Antártida. 25 días encerrado en el hielo.

Sumate y apoyá el periodismo autogestivo

ASOCIATE

Federico fue editor de la Revista Anfibia, es colaborador de medios nacionales e internacionales y ha ganado importantes galardones de crónica. En 2010 ganó el premio Las nuevas Plumas (México) y en 2013 el Don Quijote / Rey de España y con el proyecto de Antártida, obtuvo en enero de 2016 la Beca Michael Jacobs de la Fundación García Márquez. Pero su curiosidad de cronista lo llevó aún más lejos y a un lugar totalmente inesperado para él: un escenario teatral.

En efecto, la aventura de la Antártida no terminó allí. “A partir de una propuesta de la directora Analía Fedra García –le cuenta a Tiempo Argentino– decidimos hacer de esa crónica una versión teatral.” Y agrega: “La idea era que mantuviéramos el tono del libro y que usáramos frases de él para hacer un cruce entre ficción y no ficción. La obra trata de un periodista que va a la Antártida y que se encuentra allí con una bióloga y dos militares (un jefe y su subalterno) y de cómo son los vínculos entre ellos cuatro en ese lugar tan alejado del mundo, tan aislado de todo. Trabajamos sobre algunos ejes que tenían que ver con la soledad, con el aislamiento, la distancia de la familia, los consejos que te dan en el lugar y las historias que fui recopilando cuando estuve allí.”

Y en este punto es donde comienza la segunda aventura. El reconocido cronista se subirá al escenario para  desempeñar el personaje de periodista dentro de la obra que contribuyó a adaptar. Según afirma, no tiene formación como actor. “cuando era chico  tomé unas clases de actuación, pero no `reincidí`, dice riéndose. Escribí un par de obras teatrales, pero como ejercicio narrativo, nunca las presenté en ningún lado.”

Por esta razón, la propuesta de la directora de subir al escenario para representarse a sí mismo le generó dudas, pero hubo un argumento que lo convención. “Analía me dijo que el juego entre ficción y no ficción tendría otra profundidad si el que representaba al periodista que había ido a la Antártida era realmente el periodista que había ido a la Antártida. Si bien en la obra el periodista se llama Franco Berardi y se queda en la Antártida mucho más tiempo del que me quedé yo, hay un paralelismo o analogía entre las dos situaciones. Además de Berardi, están Torres y Zabaleta, que son dos militares,  y Ema Miloni que es una bióloga.”

Aunque hacer el papel de un periodista que fue a la Antártida siendo un periodista que fue a la Antártida pueda parecer fácil, no lo es. Por el contrario, constituye todo un desafío y Bianchini afirma que en esa tarea lo ayudaron muchos sus compañeros. “Conté tanto con Analía en la dirección como con Juan Bianco, Julián Pucheta y María Figueras. Con ellos hice una especie de clínica intensiva de Stanislavski y derivados para poder sobrellevar la situación. Yo les pedí que me corrigieran aunque desde el principio la directiva de Analía fue que yo era el periodista y que no debía tratar de pasar por un actor, que la obra estaba integrada por dos actores, una actriz y un periodista, alguien que no pertenece al mundo del teatro. Incluso, muchas veces me frenaban y me preguntaban por qué estaba tratando de actuar, si yo no era actor, sino periodista. Y ahí también hay un paralelismo con el libro, porque yo fui a la Antártida como periodista, era un extraño en un mundo en que todos eran científicos, militares y personas que ya habían ido antes y conocían mucho ese universo.“  Y agrega: “La indicación era que hiciera lo que hago cuando estoy en una nota. En en ese contexto, con una actriz y dos actores que son muy jóvenes pero tienen mucho oficio, me pareció que subirme al escenario era un desafío muy interesante y, sobre todo, muy divertido, porque disfruté y disfruto mucho en los ensayos haciendo algo que nunca pensé que iba a hacer.”

Aunque parecen cosas muy distintas, para Federico un hilo invisible une su condición de cronista y con la de personaje. “Fue algo tan inesperado como el hecho de quedarme en la Antártida 25 días. Siempre creí que la potencia de la no ficción radica en el aprovechamiento del azar. Cuando Analía me hizo la propuesta me dije que nunca iba a saber cómo es una obra de teatro desde adentro,  si no veo cómo es una obra de teatro desde adentro. Y, si tengo la posibilidad de hacerlo, ¿por qué no?”

¿Esta experiencia teatral, podrá convertirse, a su vez, en una nueva crónica? “Algo de eso hay –acota- . Este no es el comienzo de una carrera teatral. En su momento me pregunté por qué debería aceptar la propuesta y me contesté que, por un lado, para divertirme y, por otro, para saber cómo es y en ese `saber cómo es` también está la posibilidad de escribir algo al respecto.”

Antártida, de Analía Fedra García y Federico Bianchini  es la producción ganadora del Premio del Premio Estímulo a la creación y producción de artes escénicas CTBA + Banco Ciudad 2020-2021. Se estrena el 5 de este mes a las 20 en La Carpintería (Jean Jaures 958, CABA) y continuará todos los viernes a la misma hora. Informes y Reservas: proyant[email protected] /Alternativa Teatral