Igual que sucedió con la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires luego de dos años de receso debido a la situación sanitaria que impuso  la pandemia, la Feria del Libro de Rosario batió récords de visitantes.

Según lo comunica su entidad organizadora, la Fundación El Libro que reúne a distintas instituciones del rubro editorial, durante los 11 días de exposición, es decir, durante 150 horas, visitaron la Feria 360.000 asistentes, lo que significa prácticamente una duplicación respecto de ediciones anteriores. A esto se agregan 10.000 seguidores en Instagram y más de 95.000 visitas a la web del encuentro.

A pesar de la crítica situación económica que vive el país, además, las ventas se incrementaron en un 40 por ciento respecto de la edición anterior.

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Es necesario destacar que tanto la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, como la de Rosario y la Feria Infantil tienen una extensión que supera a las ferias del libro más importantes, desde El Salón del Libro de París, la Feria de Frankfurt y la de Guadalajara. Por esa razón, también se multiplican las actividades culturales paralelas.

En Rosario hubo en esta edición 500 actos culturales en salas entre talleres, charlas, presentaciones, homenajes y otras actividades y más de 50 espectáculos y performances fuera de sala. Participaron, además, 250 narradores en el Encuentro Internacional de Narración Oral y 1200 estudiantes con visita guiada. Hubo 57 stands, 84 expositores (51 de Rosario y 33 del resto del país). A esto se suman 7 espacios de programación: El Auditorio Angélica Gorodischer, el Escenario Exterior, el Espacio para las Infancias, la Sala Beatriz Vallejos, la Sala Beatris Guido, la Sala Jorge Riesta y el Espacio Hugo Diz.

Entre sus novedades se contaron una mayor superficie de exposición (7.000 m2 de exposición y 668, 50m2 de stands) un nuevo espacio para las infancias y el encuentro de narradores. Participaron de este encuentro  Juan Tapia (Buenos Aires), Silvia Castaño (Buenos Aires), Gricelda Rinaldi (Misiones), Marcelo Guerrero (Córdoba), Josefina Martínez (Santa Fe), Adriana Felicia (Rosario), Rubén López (Córdoba), Marisa Lanteri (Rosario), entre otros importantes referentes del mundo de los cuentacuentos.

Uno de grandes los atractivos de la Feria, fue, sin duda, la presencia de la escritora Claudia Piñeiro, encargada del discurso inaugural. Consciente de que siempre las ferias del Libro son una caja de resonancia de temas sociales y políticos dijo en su discurso inaugural: “¿Cuál es la urgencia, hoy, acá? Estamos en la Feria del libro del Rosario, una ciudad preciosa y querida, donde viven muchos amigos, con una importante vida cultural, pero también con altos índices de violencia y de pobreza, aquejada por el narcotráfico, el crimen organizado y la crisis ambiental. Y esa ciudad pertenece a un país donde hace apenas una semana atentaron contra la vida de la vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, un tema gravísimo que atenta también contra la democracia que hemos construido con esfuerzo a partir del fin de la dictadura militar. Con todos estos temas: ¿debería entonces hablar de libros?, ¿de literatura?, ¿del oficio de escribir?, ¿de la industria editorial?, ¿de la precaria situación del escritor y la escritora dentro de esa industria que navega, como otras, en medio de los avatares de nuestra economía? Apuesto que aquí y ahora no es ésa la urgencia. De esos temas hablé en el 2018 cuando abrí la Feria del libro de Buenos Aires. Y de la ley de aborto, que era la urgencia entonces. De esos temas habló Guillermo Saccomanno cuando abrió la feria del libro de Buenos Aires este año y sumó más urgencias. Pero vuelvo a situar la urgencia en tiempo y espacio: hoy, acá, en Rosario, ¿sería sensato usar este micrófono para hablar sólo de libros y de nuestro oficio?”

feria del libro de rosario 2022
La escritora Claudia Piñeiro.
Foto: Télam

En su alocución aludió a diversos temas urgentes, como el ecocidio que incluye, entre otras cosas, la quema de enorme áreas del territorio y hacen cada vez más urgentes el tratamiento y aprobación de la Ley de Humedales  y culminó con un deseo que fue también una interpelación: “Ojalá quienes tienen que entender entiendan, y hagan lo que es su obligación hacer.”

Entre las figuras sobresalientes de la Feria estuvieron presentes, además de Piñeiro, Selva Almada, María Teresa Andruetto, Paula Caldo, Belén Campero, Cecilia Ce, Pablo Colacrai, Guillermo David, Paula Galansky, Javier Gasparri, Mercedes Guiraldes, Chiqui González, Luciano Lutereau, Claudia Masín, Mario Massaccesi, Hinde Pomeraniec, Ángela Pradelli, Tomás Quintín Palma, REP (Miguel Repiso), Robertita, Mercedes Romero Russo, Pedro Saborido, Sylvia Saitta, Juan Sasturain, Ana María Shua, Reynaldo Sietecase, Sergio Sinay, Juan Skliar, Camila Sosa Villada, Rosario Spina, Romina Tamburello, Paula Trama, Violeta Vázquez, María Angélica Vicat, Luz Vitolo, entre otros destacados participantes.

Puntos altos de la Feria del Libro de Rosario 2022

Uno de los puntos más destacados de este encuentro fue, sin duda, el homenaje a Roberto Fontanarrosa a 15 años de su muerte.

El homenaje estuvo moderado por la dibujante y diseñadora Florencia Balestra y el biógrafo oficial de Fontanarrosa, Horacio Vargas. Se refierieron a él escritor y director de la Biblioteca Nacional Mariano Moreno Juan Salturain y la escritora Ana María Shua.

Sin duda, el “Negro” Fontanarrosa es un emblema no solo de Santa Fe, sino de todo el país y una de las figuras más queridas de la cultura nacional. En este sentido, dijo Sasturain: “los temas de Fontanarrosa pueden ser muy puntuales y en casos como en el de lnodoro Pereyra, absolutamente locales, casi herméticos para otro tipo de lectores. Él nunca pensó en hacer humor internacional para venderlo en todo el mundo. Nunca pensó cuando escribía a quién le iba a vender lo que hacía. Hizo las cosas más inmediatas, más cercanas a que aquello que percibe y le gusta.”

Por su parte, Shua expresó: “Él decía que no aspiraba al Premio Nobel, sino que se daba por muy bien pagado cuando alguien se le acercaba y le decía ´me cagué de risa con tu libro`. Y agregó: “Tods queremos a Fontanarrosa pero lo más importante es que él nos quiere a nosotros, los argentinos. Sabe de nuestros pecados, los comparte y perdona, si él nos quiere es que algo bueno debemos tener.”

Según lo señala la Fundación El Libro, los actos más convocantes , además del homenaje a Fontanarrosa , fueron los de Camila Sosa Villada que desbordó la sala y se transmitió en vivo en la explanada; el acto de inaguración con Claudia Piñeiro, Ariel Grancia y el Intendente Pablo Javkin; la charla de licenciada Cecilia Ce; la presentación «Somos lo que decimos» de Charly López; «La creatividad de Peter Capusotto» por Pedro Saborido; el homenaje a Gerardo Rozín, «Una historia del conurbano» por REP y Pedro Saborido; «Si hay suelo no hay techo» de Lucas Raspall; «Federación Agraria Argentina» de Pedro Peretti; la apertura del encuentro de narradores; la charla de Chiqui González «el camino lector en las infancias» y la función de «El mar de noche» por Luis Machín, con dirección Guillermo Cacace y dramaturgia de Santiago Loza.

A pesar de la lluvia una multitud se reunió en el cierre. En el día de la culminación de la Feria dos con una gran asistencia de público, dos integrantes de Tiempo Argentino presentaron sus respectivos libros en el Espacio Hugo Diz ubicado en el tercer piso del Centro Cultural Fontanarrosa. Ricardo Gotta presentó en el encuentro rosarino un libro que había tenido ya una multitudinaria presentación en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires y que será presentado también en la próxima Feria del Libro de Canelones, Uruguay, Los 7 locos del fútbol. Por su parte, Demián Verduga, hizo lo propio con Crónica de una extorsión. El caso D`Alessio. la historia que destapó el Lawfare.

El aumento de la participación hace pensar que, contrariamente a lo que se dice, sigue habiendo lectores entusiastas y que el libro sigue siendo el objeto privilegiado del a cultura independientemente de cuál sea su soporte.