El historiador Norberto Galasso, informa Télam, presentó “Semblanza”, una biografía de Carlos Pellegrini. Su objetivo es que este libro abra un debate sobre los mitos y tergiversaciones que rodearon a quien fue presidente de la Argentina entre 1890 y 1892. Lo acompañaron en la presentación el académico Maximiliano Molocznik, la presidenta de Télam Bernarda Llorente y el director del Banco Nación, Guillermo Wierzba.

En la presentación del texto realizada en la sala Carlos Gorostiza, el director del Banco Nación y moderador de la charla comenzó diciendo que el flamante texto ofrece «una mirada sobre las cosas que no se conocen de Pellegrini» y agregó que la semblanza que elaboró Galasso «puede ayudar a la gestión de un banco que esté en función del desarrollo de la nación de la autonomía».

“Acepté la propuesta, con los materiales que tenía a mano que no eran muchos, ya que cuando vino la pandemia, (el jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta cerró las bibliotecas públicas y como yo no sabía eso, fui a la biblioteca Miguel Cané, y estaba cerrada y custodiada por tres enfermeras así que algunas cosas no pude revisarlas por el escaso tiempo”, advirtió Galasso.

“Llego maltrecho, golpeado por ciertos acontecimientos que voy a relatar sintéticamente: Covid perseguido por la Sputnik, pero a la cuarta dosis me dieron Pfizer, con lo cual se unificó según Carrió, porque me introdujeron imperialismo”, señaló el historiador, entre risas y aplausos. A los pocos días, el investigador se cayó, “entonces el traumatólogo me dijo ‘aquí tenemos que recurrir a aplicarle magneto’, a lo que yo respondí ‘¡No, Magnetto no! Me niego!’. Y me pidió que me fuera”, relató el historiador haciendo un juego de palabras en alusión al CEO de Clarín Héctor Magnetto.

“Y para colmo, resulta que un día antes de la presentación de este libro, que trata de acercarse lo mejor que puede con los datos que se disponen a Carlos Pelllegrini, me manda un correo electrónico mi editor con declaraciones de (Javier) Milei -agregó-. Resulta que dice que el único hombre que él admira de nuestra historia es Carlos Pellegrini. Esto se suma a las dificultades, he llegado hasta aquí con el peso de ellas”, dijo entre un nuevo coro de risas.

«Es un lujo y un orgullo poder presentar un texto de Galasso, lo leí como uno toma los textos, sabiendo que que va aprender mucho y se le va a abrir la cabeza -sostuvo Bernarda Llorente durante la presentación-. Es un texto sobre todo valiente porque intenta correr los telones de esquematismo, de cancelación, de obviedades que uno suele tener en su mirada histórica y también en los conceptos que uno tiene sobre la militancia».

Según apuntó Llorente, en la reciente obra del historiador «todo lo que suena parecido a la actualidad no es mera coincidencia». Las dudas y contradicciones que aparecen «tienen mucho que ver sobre lo que nos pasó siempre, con nuestros avances y retrocesos», indicó.

«En ‘Semblanza’, Galasso describe un Pellegrini resonante, multifacético y contradictorio, con muchas cosas terribles y sorprendentes a la vez para la época», señaló. «La dialéctica tiene que ser el camino para entender el pasado que nos cuenta Norberto pero también para poder procesar de otra manera el futuro», destacó Llorente.

Cuando comenzó la investigación, el autor de «Seamos libres y lo demás no importa nada. Vida de San Martín» se encontró con la tesis doctoral que Pellegrini presentó en el año 1869, donde escribió que “era necesario implantar el sufragio, libre, secreto y obligatorio y que ese debía extenderse a todas los mujeres. Esta reivindicación me llamó la atención porque es inusual en los hombres de su época”, señaló el historiador.

“¿Qué puedo decirles yo sobre el libro? Que Pellegrini habló de defensa de la industria que fue un objetivo fundamental de su vida, que empezó muy joven leyendo la revista de El Plata, su padre escribía artículos y terminó en 1906 cuando falleció sosteniendo un partido en el cual uno de sus objetivos principales era la industrialización del país”, relató Galasso.

El relato del investigador recaló luego en la crisis que azotó al país en 1890. En este período, Pellegrini “se da cuenta que se necesita un banco nacional que debía tener sucursales en las provincias para darle empuje a estas. Este Pellegrini presidente se da cuenta que hay quienes quieren bancos privados y quienes quieren bancos estatales y que un país que produjera ´solo pasto´, no podía desarrollarse. Que se necesitaban industrias”, relató Galasso sobre el protagonista del libro “Semblanza”.

Los últimos tiempos de vida de Pellegrini se dan entre 1901 y 1906, año en que fallece. «Es importante tener en cuenta que se omiten algunas cuestiones que son importantes”, advirtió Galasso. Y detalló: “En 1901 Pellegrini rompe con Roca y el Partido Autonomista Nacional. Partido que lo lleva otra vez al Congreso y que curiosamente tiene tres banderas: sufragio, libre, secreto obligatorio, desarrollo industrial y avance de la legislación social. Principios coincidientes con el apoyo que Pellegrini le da a Joaquín V. González», narró el historiador.

«En 1905 se produce el 4 de febrero una insurrección radical y Pellegrini plantea la amnistía», continuó Galasso y acotó que «hay algo más que llama la atención que merece ser tenido en cuenta porque tiene bastante actualidad: en ese momento Estanislao Zeballos publicaba una revista de derecho “Historia y letras” y le pide un artículo Pellegrini, quien ya se encontraba enfermo».

«En ese artículo critica al sistema capitalista», contó Galasso, sorprendido. En el artículo, el prócer argentino planteaba que debía «desaparecer la relación actual entre amo y sirviente» y que deberían recibir lo mismo «quien sea dueño de los medios de producción y los obreros».

«´La fábrica no puede ser´, dice Pellegrini, ´un lugar de opresión donde alguien manda y los demás obedecen, por el contrario, hay que modificar esta situación porque provoca la reacción de los trabajadores», leyó el historiador.

Al poco tiempo, el funcionario argentino fallece. «Los familiares quieren hacer un entierro casi privado y sin embargo se produce en el cementerio una invasión de pueblo que le da un carácter popular a este fin de la vida de Carlos Pellegrini»; contó Galasso.

«Evidentemente este es otro Pellegrini del que nos enseñaron… Esto forma parte de tantas mentiras que nos han inculcado durante tanto tiempo. Entre estas cosas positivas que hizo Pellegrini se funda el Banco Nación, su función fundamental es dar crédito a los pequeños y medianos industriales», concluyó el historiador.