El jurado de los Premios FEL estuvo integrado por Selva Almada, Claudia Román, Hernán Ronsino, Guillermo Martínez y Jorge Testero quienes consagraron a los ganadores.

El primer premio fue para Irreparable, presentado con el seudónimo Irineo Perzzini,que corresponde a Emiliano Martín Pérez Garay, de la Ciudad de Buenos Aires, donde nació  1983. Es músico aficionado y narrador autodidacta.  Empezó a escribir cuentos a los 35 años. Irreparable es su primer libro.

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Según el jurado, es el libro de un escritor consumado, con cuentos de gran nivel y originalidad. En todos ellos –que resultan atrayentes, escritos con gran oficio y selección artística, en imágenes, adjetivación, atmósferas y con naturalidad- propone y pone a los personajes en situaciones cotidianas pero enrarecidas o “fuera de foco”. El volumen atraviesa mundos y géneros diversos, desde un realismo contemporáneo al relato de fantasmas o fantástico, alternando puntos de vista que se proyectan desde narradores de diferentes clases sociales y edades, siempre con soltura y absoluta verosimilitud.

El segundo premio fue para La fruta del verano, presentado con el seudónimoCésar Aire, que corresponde a Luz Vítolo, de la Ciudad de Buenos Aires.Vítolo publicó en 2020 su primer libro de cuentos La lógica del daño (Odelia Editora), que ya va por la tercera edición. Fue finalista del premio Ficciones y co-autora del programa infantil “C.A.P.O.S.” emitido por la TV Pública. Es Licenciada en Letras por la UBA, guionista y docente.

El jurado expresó que en este volumen nada parece estar dicho o clausurado completamente, como ocurre en el cuento clásico. Sus narraciones recortan, en todo caso, un fragmento en la vida de sus personajes sin otra pretensión que narrar ese momento. La escritura es sencilla, pero concisa, económica y, sobre todo, en función de la trama. De este modo los relatos muestran una superficie clara, pero es en el interior mismo del relato donde se oculta algo más denso y complejo a desentrañar por el lector.

El trabajo sobre la extensión del relato acompaña esa expectativa, a veces derivando en un quiebre finalclásico en el género y otras, sosteniendo ese suspenso incómodo más allá de lo escrito. Algo nos persigue fue seleccionado en tercer lugar. La obra presentada con el seudónimo Jorge Busch, corresponde a Pedro Joaquín López Godoy también de la Ciudad de Buenos Aires.

Pedro López Godoynació en Concordia, Entre Ríos. Estudió Ciencia Política en la UBA y después ingresó a la carrera diplomática. Entre 2013 y 2020 vivió en Londres, donde escribió sus primeros cuentos. En 2021 fue finalista de la segunda edición del Premio “Todos los tiempos el tiempo”, organizado por Fundación Bunge y Born, Fundación Proa y La Nación, dentro de la categoría de libro de cuentos.

Su libro se destaca por su capacidad de apuesta y de búsqueda en cada una de las piezas que reúne. Propone muy buenas ideas en cada relato, con variedad de mundos y registros, desde un cuento cuasi fantástico como “El duerme bebés” hasta el relato de anticipación, como “La plataforma”, pasando por zonas más realistas-existenciales, como “El zonda del litoral”, “Algo nos persigue” o “El corte de pelo”. El jurado ha valorado especialmente el riesgo que asume cada uno de los cuentos, que se expresa en una escritura por momentos desprolija en el mejor sentido: viva, en búsqueda y en construcción.

Por su parte Era una tierra hermosa”, presentado con el seudónimo Azucena Camila, que corresponde a Yamila Begné, de la Ciudad de Buenos Aires, recibió la mención especial del jurado.

Yamila Bêgné nació en Buenos Aires en 1973. Publicó los libros de relatos Protocolos naturales, El sistema del invierno y Los límites del control. También, las novelas Cuplá y La máquina de febrero. Su libro Los horizontes, de pronta publicación, obtuvo una mención honorífica del Fondo Nacional de las Artes. Recibió la Beca Néstor Sánchez(UNTREF, CUNY) y fue escritora residente en el International Writing Program de la Universidad de Iowa.