Selva Almada ha recibido un nuevo reconocimiento. Tras haber sido seleccionada como finalista en los premios Sara Gallardo y Filba Medifé, también resultó finalista de la cuarta edición del Premio Vargas Llosa por su novela No es un río, en la que pone en evidencia una naturalizada violencia masculina.

El galardón, instituido por la por la Cátedra Vargas Llosa junto a la Fundación Universidad de Guadalajara, es de 100.000 dólares.  Acompañan a Almada en el tramo final otros cuatro escritores: la española Rosa Montero con La buena suerte, el chileno Alejandro Zambra con Poeta chileno, el colombiano Juan Gabriel Vásquez con Volver la vista atrás y la mexicana Carmen Boullosa con El libro de Eva.  

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Almada pasó de la “lista grande” integrada por doce escritores y anunciada en el mes de abril, a la “lista chica”, integrada solo por cinco. El fallo final del jurado,  presidido la reconocida cronista Leila Guerriero, se dará a conocer durante la Bienal que se realizará en la ciudad mexicana de Guadalajara del 23 al 26 de septiembre, bajo el lema “La literatura, último refugio de la libertad”.

A fines de 2020, antes de participar en la Feria del Libro de Mendoza, Almada le decía a Tiempo Argentino respecto de No es un río: “Sí, tanto en No es un río como en los dos anteriores, El viento que arrasa y Ladrilleros, esa violencia masculina está muy naturalizada, forma parte de la vida cotidiana. Creo que por eso conforman una trilogía. No hay ninguna sorpresa cuando aparece la violencia, es algo que está ahí, siempre latente y aflora en algún momento del relato, pero no es tomada ni con condena ni con sorpresa. Tanto la pesca como la caza son rituales masculinos, grupales. Nadie va a cazar solo y, aunque se pesca en silencio, por lo general, se hace en grupo. Las dos implican un acto violento como es matar a un ser. Daría la impresión de que, porque no hay armas de fuego la pesca es una matanza menos tremenda porque, claro, no somos peces. Pero también es una actividad cruenta como la caza.”

“Creo que hay una inclinación a la violencia grupal –agregaba- que aparece en lo masculino que no aparece en lo femenino. Hay una alianza entre los varones que se teje para violentar que no es algo que yo pueda decir desde lo experiencial que ocurra entre las mujeres.”

La primera edición del certamen, en 2014, la ganó el escritor español Juan Bonilla con “Prohibido entrar sin pantalones”; en 2016, la obra “Si te vieras con mis ojos” del chileno Carlos Franz, y en 2019 -la primera edición realizada en Guadalajara- ganó “The Night” (Alfaguara), de Rodrigo Blanco Calderón.

De ganar Selva Almada esta cuarta edición sería la primera en alcanzar el galardón que, hasta el momento, no ha logrado ningún escritor argentino.