Con la final británica de la Champions League se cerró la temporada europea, con una figura que no estaba en los planes. Pol Fernández, el mediocampista talismán. 135 mil personas para ver las 500 millas de Indianápolis. El Sudamericano de Atletismo: las medallas después del escándalo. Y más. 


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Pol rima con campeón

Con un Estadio Azteca al 25% de su capacidad, o sra con unas 21 mil personas, Cruz Azul, un gigante mexicano, volvió a gritar campeón después de 23 años. El equipo cementero tiene a tres argentinos en su plantel: Guillermo “Pol” Fernández, Walter Montoya y Santiago Giménez, hijo del “Chaco”, el exjugador del Boca de Bianchi. Fernández fue el único titular en la final ante Santos, que terminó en empate 1 a 1 e hizo valer la ventaja mínima que había conseguido en el partido de ida. Además de ser una de las figuras del equipo, Pol se volvió una especie de talismán: los últimos tres años pudo ganar la liga que disputó con tres equipos distintos. Levantó la Superliga 18/19 con el Racing de Eduardo Coudet, luego repitió la 19/20 con el Boca de Miguel Ángel Russo y ahora rompió la maldición mexicano y ganó la Liga MX con Cruz Azul. 


500 millas y 135 mil personas

En Indianápolis, Estados Unidos, 135 mil personas asistieron a las tradicionales 500 millas de Indianápolis, un récord de público para eventos deportivos desde que comenzó la pandemia. Según los organizadores, un 80% del público ya estaba inocluado, en un centro vacunatorio que funcionó en el mismo autódromo hasta el 27 de mayo. Los que optaron por no vacunarse debieron presentar un testeo negativo de covid. Quien festejó fue el piloto brasileño Hélio Castroneves, de 46 años, en un final espectacular: adelantó a dos vueltas de la bandera a Álex Palou (Chip Ganassi Racing), que estuvo cerca de ser el primer español en ganar la prueba. El brasileño ya había triunfado en 2001, 2002 y 2009 en el mítico óvalo de 2,5 millas (4 km). De esta forma se une a AJ Foyt, Al Unser y Rick Mears como los únicos que han ganado la legendaria carrera en cuatro ocasiones. “Tom Brady ganó el Super Bowl. Phil Mickelson ganó el PGA. Los viejos aún tenemos con qué”, dijo el brasileño que, como de costumbre, celebró con su típico festejo a lo “Spiderman” trepándose al alambrado y viviendo un fervor sin igual junto a la multitud. 


El Brasileirão y su caminito al costado del mundo

A veces pareciera que en Brasil el calendario es distinto. Y sobre todo cuando se trata de fútbol. Mientras todas las ligas están llegando al final para cerrar la primera mitad del año y darle paso a los torneos de selecciones, este fin de semana arrancó el Brasileirão, uno de los torneos más entretenidos del mundo. No sólo porque en los últimos años los equipos brasileños sumaron grandes figuras internacionales, sino por su formato: compiten 20 equipos, a ida y vuelta (38 fechas), y casi todos juegan por algo: los primeros seis clasifican a la Copa Libertadores, del séptimo al decimosegundo entran a la Sudamericana, y los últimos cuatro, descienden. El estreno no fue bueno para los grandes históricos. El único que pudo llevarse la victoria fue el Flamengo ante el Palmeiras, en el partido más importante del fin de semana:  el Mengao se llevó el duelo entre los últimos dos campeones de Copa Libertadores por un ajustado 1 a 0, con gol de Pedro. 

Además del escándalo hay medallas

Luego de un conflicto institucional entre el Enard, el COA, la Secretaría de Deportes y la Confederación Argentina de Atletismo (CADA), que dejó a la vista las fuertes internas que hay en el deporte nacional a solo dos meses de los Juegos Olímpicos, se disputó el Sudamericano de Atletismo en Guayaquil. En las primera dos jornadas, Argentina consiguió ocho medallas. El sábado, entrerriano Federico Bruno ganó la medalla de plata en 1500 metros y la marplatense Mariana Borelli la de bronce, en la misma distancia. El domingo llegaron seis metales más. El garrochista santafesino Germán Chiaraviglio se consagró campeón con una marca de 5,55 metros. Hubo plata para Florencia Borelli, en los 5000 metros, con un tiempo de 15m 47s46 y para la posta mixta de 4×400 (Noelia Martínez, María Ayelén Diogo, Elián Larregina y Leandro París). Y se llevaron el bronce Joaquín Gómez, en lanzamiento de martillo, con 71,32; Belén Casetta en los 3000 metros con obstáculos, con un tiempo de 9m45s79 y Carlos Layoy, en salto en alto, con 2,17 metros.


Kanté, un campeón todo terreno

La final de la Champions League 2020/21 pasó sin dejar un nombre rutilante, alguien que vaya derecho al poster. Claro: la figura del Chelsea campeón fue un mediocampista de 1,68, moreno, con la capacidad de estar en tantos lugares al mismo tiempo que casi parece invisible. Lo de figura no es una manera de decir: N’Golo Kanté fue elegido el mejor jugador del partido de ida y de vuelta de la semifinal ante el Real Madrid. Y también de la final ante el Chelsea. El francés, a los 30 años, es vigente campeón de Champions y campeón del Mundial. Un gusto que pocos se pueden dar. Se dirá que Kanté es un jugador moderno, porque todo lo hace mientras corre de un lado al otro. Pero no: él solo juega al fútbol. En Inglaterra ya lo saben hace tiempo. Campeón de Premier League con el sorpresivo Leicester en 2016, los fanáticos crearon una máxima que cinco año después sigue vigente:  “El 70% del planeta está cubierto por agua. El resto, por Kanté”.