Dicen que todo lo que cuesta, vale… Y Néstor “Che” García lo puede confirmar. Símbolo del básquet argentino, se convirtió en un trotamundos detrás de la pelota naranja. Ahora, a los 56 años, será el sucesor de Sergio Hernández como entrenador de la selección. “Al fin se dio… Esto es un sueño y, a la vez, una gran responsabilidad. La mayor de mi carrera.Lo mío no  será una conducción personalista. Pasará por escuchar, componer, continuar y rodearme de los mejores. Un nuevo ciclo comienza en el básquet argentino, siempre respetando un legado. Estoy con muchas ganas e ilusión para ir por el objetivo grande de que Argentina se mantenga en la elite del básquet mundial”. Desde San Juan de Puerto Rico, luego de finiquitar los detalles que restaban para convertirse en el nuevo entrenador de la Selección Mayor masculina, García contó sus sensaciones y adelantó metas y conceptos de su gestión, que tendrá como debut oficial el 25 de noviembre, como local, ante Paraguay, en el comienzo de las ventanas clasificatorias para el Mundial 2023.

El Che  lleva 33 años en la profesión –empezó a los 23, siendo asistente en Puerto Rico- y un currículum impresionante. “La elección de Néstor es la de un candidato natural para este cargo de entrenador absoluto de la Selección argentina. Por su capacidad, don de gente, carisma y gran experiencia internacional es permanente candidato y referencia de muchos presidentes de la zona para conducir sus elecciones. Su extensa y exitosa trayectoria lo llevó justamente a cumplir objetivos importantes con diferentes seleccionados nacionales y ahora sentimos que era el momento de hacerse cargo de la nuestra”, justificó la elección el presidente de la CAB, Fabián Borro.

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García no entraba en su felicidad tras la última reunión de ayer que  confirmó su contratación. “Es un momento muy especial porque si bien yo dirigí en otros ocho países, me siento muy argentino y deseaba mucho esta oportunidad. Es algo increíble. Porque estuve por todos lados pero, en el final, quería dirigir a nuestra Selección. Ya lo hice en aquel Sudamericano (campeón de forma invicta en Chaco 2012, con Leo Gutiérrez como MVP y tres talentos jóvenes como Facu Campazzo, Nico Laprovittola y Marcos Delía) y antes como asistente de Julio (Lamas) en el Preolímpico, pero esto será otra cosa. Hoy, verdaderamente, siento que hice una carrera”, analizó en una charla charla con Prensa CAB.

En el caso de García, ya dirigió en total a 30 equipos (21 diferentes) en nueve países distintos, pero nada se compara con la flamante noticia. “Este nombramiento es el más importante de mi larga trayectoria porque una cosa es representar al país como extranjero y otra es estar adentro. Y siento que este reconocimiento que me dan es más por lo que estuve afuera y ahora tengo que ratificarlo adentro. Y lo intentaremos hacer en esta nueva etapa”, explicó, quien logró tres títulos muy significativos con la selección de Venezuela (dos Sudamericanos, 2014 y 2016, y el Premundial 2015, venciendo en dos de ellos a Argentina en la final).

El Che sucederá a Sergio Hernández, quien dejó su huella profunda tras 12 años al frente del equipo nacional y dejó claro que apoyará y ayudará en lo que pueda al nuevo entrenador. “Tengo solo admiración y respeto eterno hacia Oveja. Nos criamos en la misma ciudad y he visto cómo ha trascendido con sus logros y ética de trabajo. Argentina tuvo en cada etapa al entrenador que necesitó y ahora me toca a mí”, resaltó y aseguró que el objetivo será mantener a la Argentina “en el lugar de elite que ocupa hace décadas”.

LA TRAYECTORIA DEL CHE

García comenzó dirigiendo profesionalmente en Puerto Rico, en 1989, a Gigantes de Carolina. Luego, en 1990, a los 25 años, debutó en la Liga Nacional dirigiendo a Estudiantes de Bahía Blanca, su ciudad natal. A nivel local, ganó la Liga con Peñarol de Mar del Plata en 1994 y el Súper 20 con San Lorenzo, en 2019. Con clubes también resultó campeón en el 2000 de la Liga Profesional de Puerto Rico con Cangrejeros de Santurce y en el 2006 de la Liga Profesional venezolana (con Delfines de Caracas) y del Torneo Superior (con Trotamundos de Carabobo). En 2011 repitió con Marinos de Anzoátegui. En 2009 se coronó en el torneo de Uruguay con Biguá, equipo con el que logró el Top 4 del 2008 y el Sudamericano de este año. También festejó la Liga de las Américas con Guaros de Lara en 2016. Dirigió en total a 30 equipos (21 diferentes, repitió cinco, algunos en diversas ocasiones), de nueve países distintos. Jugó 15 finales y ganó 9, disputando 11 definiciones con 11 equipos distintos. Con Selecciones, se consagró en Venezuela porque entre 2013 y 2016 le inyectó disciplina, confianza e identidad de juego a su equipo nacional, lo que se reflejó en dos títulos sudamericanos (2014, venciendo en la final a Argentina, y 2016, superando a Brasil) y un Preolímpico (2015), el que alcanzó tras vencer en semifinales a Canadá (con 9 NBA) y a Argentina en la final, logrando la clasificación olímpica tras 24 años. También dirigió con éxito a Uruguay (2003) y a República Dominicana (lo clasificó al Mundial 2019 y logró la primera clasificación a segunda fase).