El partido que Boca Juniors debía jugar esta noche ante Inter de Brasil en Porto Alegre por la ida de octavos de final de la Copa Libertadores fue postergado una semana por la muerte de Diego Maradona, informó la Confederación Sudamericana de Fútbol. El juego en el estadio Beira Río fue reprogramado para el 2 de diciembre a las 21.30 y la revancha en La Bombonera se corrió también una semana, al 9 de diciembre, en el mismo horario.

La delegación xeneize permanecía en Brasil muy golpeada por la triste noticia y el presidente Jorge Ameal, que encabezó la delegación, le pidió al ente rector sudamericano la postergación del partido para poder retornar a Buenos Aires. “El club agradece el respeto de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) y la predisposición para concretar la postergación del partido ante Inter de Porto Alegre previsto para esta noche por los octavos de final de la Copa Libertadores”, reconoció Boca en un comunicado.

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(Foto: AFP)


La entidad argentina decretó “tres jornadas de luto” y suspendió todas sus actividades en sus instalaciones. El aplazamiento de la serie entre Boca e Inter provocará también la reprogramación de las llaves de cuartos de final que el ganador de ese cruce disputará ante el actual campeón, Flamengo de Brasil, o Racing Club.

Mientras tanto, La Bombonera, ese mítico estadio que vibró en innumerables ocasiones con su jugador emblema Diego Armando Maradona en la cancha resultó testigo silenciosa de los simpatizantes que se acercaron a llorar al astro, uno de los tantos puntos de peregrniación en el mundo.

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(Foto: AFP)


Apenas conocida la muerte, poco después de las 13, muchos hinchas se acercaron a las puertas del estadio para sentir desde cerca el dolor por la muerte del ídolo, en una especie de duelo más que necesario. Todo en silencio.

De a poco se fue acercando más gente, con la mirada triste y la incredulidad ante la muerte impactante. Por eso quedan sólo imágenes: Velas y flores en la Puerta 3 de acceso al estadio y algunos mensajes en cartulina, como el que reza “Buen viaje D10S, gracias eternamente, siempre en nuestra vida, te amo Diego”; o ese otro que dice “Eternamente gracias Diego, vivís en nuestros corazones”.

Maradona había estado en La Bombonera el 7 de marzo último, con “su” Gimnasia, club al que aprendió a querer en tan poco tiempo y al que adoptó como propio, en la consagración de Boca en la Superliga, en aquella tarde-noche en la que el astro fue ovacionado desde los cuatro costados. Fue la última vez que los hinchas pudieron entrar al estadio, antes de la pandemia. Ya nada será igual.