Con las Islas Malvinas en cada botín, Diego Maradona se banca una patada desde atrás de Terry Butcher. El epígrafe dice: Argentina 2-Inglaterra 0. Es, acaso, la imagen más potente de las 130 que graficó Miguel Rep en el flamante libro Diego, nacido para molestar, una suerte de biografía ilustrada de 191 páginas en las que Rep recorre la vida de Diego. Un viaje dibujado de seis capítulos, más un bonustrá, por la historia del mejor jugador de todos los tiempos: los sesenta, los setenta, los ochenta, los noventa, los dosmiles y la eternité. “Ahora que se quedó quieto es más posible estudiarlo, contarlo. Mi diagnosticomoralejaveredicto es que tuvimos mucha suerte en ser contemporáneos de un semidiós cariado, una pasión, un anti hipocresía. Un tipo con mucho humor. El Diego que dibujé también soy yo, mi generación, mi país, mi Sur, mi perdedor, mi parte que vino al mundo a molestar”, cuenta el dibujante, que nació seis meses después que Maradona, con padres correntinos, también bautizado en Nuestra Señora de Nueva Pompeya. Son algunas de las coincidencias que señala el humorista Pedro Saborido en el prólogo.

Los paralelismos no entran en la cancha. Rep se define como centrodelantero. Pésimo centrodelantero:  “Yo juego con mucho brío, pero no alcanza con eso. Me faltó el potrero. Hago goles, pero si me llegan. Y amo ver fútbol. Me gustan los Mundiales, los espero con ansias”. Sólo una vez se cruzó con Maradona, en el programa de Jorge Guinzburg. El oficio le ganó al afecto: “Yo salía y él entraba. Fue una charla cortita, linda. Me alcanzó para escanearlo y así poder dibujarlo mejor”. El truco es dibujar al Pelusa con rulos desde su nacimiento. “Dibujé sólo a un Diego, el de los rulitos. Es buscado, una especie de máscara grotesca para que no se piense en una fidelidad coren las fotos sino una búsqueda. Esa convención le da cierta gracia, algo que ya había practicado con Evita, que nació con rodete rubio y murió con rodete rubio”. 

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Es que Diego, nacido para molestar es la segunda biografía ilustrada que publica el autor para la editorial Planeta. El primero fue Evita, nacida para molestar. “¿Qué tienen en común? ¡El peronismo! Y el origen humilde, pobre. En el caso de Eva, encima mujer y bastarda. La pasó muy mal. El caso de Diego está más rodeado de afecto y el barrio lo acompañó en su crecimiento previo al ascenso. Evita para el ascenso tiene que irse de su pueblo, conocer al Coronel, hubo un poco más de azar hasta que con la oportunidad se transformó en una maravilla. Diego tenía todo para ganar, pero apostó también a otras cosas y empezó a peder. Eso me atrae de Diego, que perdió muchas muchas veces. Esa pata perdedora me subyuga más”.

-En este año que va desde su muerte florecieron los libros sobre Diego, de quien ya conocíamos casi todo. ¿Qué creés que aporta esta biografía ilustrada?

-Fue una propuesta de la editorial, a mí jamás se me hubiera ocurrido un libro sobre Diego. Había hecho el de Evita y al editor se le ocurrió que podía ser una continuidad de estos personajes molestos. Lo pensé. Y me entusiasmó meterme en el mundo de Diego. Yo siempre fui un comentarista de su vida, a lo sumo un dibujante de vez en cuando. Por alguna fecha, o después de su muerte, en esos días raros para aceptar la muerte del inmortal. Me di cuenta que había algo, que es un chabón de la misma generación, que me sirvió para reflexionar sobre mi propia generación. Es un congénero total para mi. Eso me gustó. Y además es un personaje realmente molesto, fueron varios meses de investigación, luego de guionar el esqueleto del libro y dibujar, que me metí en una pecera para no desconcentrarme tanto, porque la desconcentración es algo tentador para mi. Lo logré, vino alguien y lo dibujó.

-¿En esa investigación para dibujar pudiste descubrir algo de Maradona que no sabías?

-La vida de Diego es una sorpresa permanente. Un día aparecía de técnico de Gimnasia y Esgrima. Un día estaba apunto de morir y al mes estaba flaco y después otra vez volvía a caer. Todo podía ocurrir. Ahora la sorpresa final es que no resucitó. Ahora que se quedó quieto, es más posible estudiarlo, contar su vida. Si me dijeran que tengo que hacer la vida de Charly García no es lo mismo, porque no se qué va a hacer Charly mañana. Acá queda un veredicto. Tuve que ordenar el Diego que yo quería construir, porque yo recién lo conocí cuando fue campeón del mundo en el Juvenil de Tokio. Al de Cebollitas, al del Campeonato Evita, al de Argentinos no lo llegué a conocer.

-¿Por qué Diego fue un nacido para molestar?

-Alguien taaaan querido, tiene que tener enemigos. Sino sería una tibieza. Este es un tipo muy querido que se peleó con tipos poderosos que conocía bien. No es que se peleaba con Gorbachov. Se peleó con Grondona, con Havelange, con Pasarella. Y también con algunos líderes occidentales como Bush, nada menos. Eso le da un plus. Podría haber pasado a la historia por ser el mejor jugador de todos los tiempos, pero nunca olvidó sus orígenes y fue un tipo del sur, del sur, del sur. Esa es su grandeza.