El serbio Novak Djokovic, número uno del tenis mundial, arrojó resultado positivo al test de coronavirus al que fue sometido en Belgrado, luego de haber participado de la exhibición denominada “Adria Tour”, según informó el tenista en un comunicado.

“Cuando regresamos a Belgrado, me sometí a un test de coronavirus y dio resultado positivo. El de mi esposa Jelena también, pero el resultados de nuestros hijos arrojaron negativo”, indicó el serbio de 33 años, en alusión a sus pequeños Stefan y Tara.

Djokovic se suma a la lista de infectados que se había iniciado con otros tres tenistas que participaron del Adria Tour: el serbio Viktor Troicki, el búlgaro Grigor Dimitrov y el croata Borna Coric.

Además, se contagiaron el virus los entrenadores Marko Paniki (de Djokovic) y Kristiian Groh (de Dimitrov) y entre los familiares la esposa de Troicki, Aleksandra, quien está embarazada.

El torneo de exhibición jugado en los Balcanes comenzó en Belgrado y continuó en Zadar, Croacia, y a raíz de los positivos de coronavirus se cancelaron las etapas que debían jugarse en Banja Luka (3 y 4 de julio) y en Sarajevo (5 de julio), ambas ciudades de Bosnia, mientras que otra de las sedes, Montenegro, ya se había adelantado a los acontecimientos e indicado que allí no se llevaría a cabo por temor a los contagios.

Djokovic, por su parte, quien regresó de Zadar a Belgrado para someterse al test en su ciudad, donde se enteró el resultado positivo suyo, es el blanco de las críticas no sólo por haber organizado el torneo sino porque además es el presidente del sindicato de jugadores de la ATP y violó todas las normas de seguridad aconsejadas para impedir la propagación del coronavirus.

Un estadio lleno, con prácticamente nadie portando la máscara y jugadores abrazándose en la pista, cenando juntos sin ninguna medida de precaución y una fiesta en una discoteca en la que se pudo ver a Djokovic y Dimitrov entre otros sin camisa, además de partidos de básquetbol sin restricciones. Estas fueron las imágenes que dejó la etapa de Belgrado del Adria Tour.

Si bien ninguno de estos actos iba en contra de las reglas de las autoridades sanitarias de Serbia, donde el domingo se organizaron las elecciones legislativas, varios tenistas se mostraron muy críticos con este torneo y con la imagen que transmitió.

El australiano Nick Kyrgios lo calificó como “una decisión descabellada” mientras que el brasilero Bruno Soares, también representante de los jugadores ante la ATP lo definió como “un show del horror” de  “una irresponsabilidad enorme”, en declaraciones a GloboEsporte.

“Todo lo que hemos hecho desde hace un mes lo hicimos con todo el corazón e intenciones sinceras”, explicó Djokovic y destacó que el torneo fue organizado “con la idea de ayudar a los jugadores de tenis de la región, de crear condiciones para que jueguen y para que tengan ingresos con el objetivo de remontar más fácilmente este periodo difícil”.

“Organizamos el torneo en el momento en el que el virus se debilitaba, creyendo que se reunían las condiciones para su celebración”, insistió Djokovic en el comunicado, añadiendo que la idea era enviar “mensajes de solidaridad, de respeto y de fair-play”.