Fue en un partido de Reserva a fines del 2021 cuando Christian Meloni se dio cuenta de que su trabajo como entrenador de la Primera División femenina de Boca ya estaba hecho. Aquel día, se acercó junto a sus jugadoras a Casa Amarilla para ver a las juveniles frente a Lanús. El encuentro fue discreto y terminó 1 a 1 pero lo que llamó la atención de Meloni no ocurrió dentro de la cancha sino en los alrededores.

«Algunas referentes del plantel, como Yamila Rodríguez, les gritaban a las chicas de reserva cómo posicionarse, dónde buscar la ventaja. Eran los conceptos que durante cinco años yo les había transmitido. Ese día, cuando las escuché, me di cuenta de que ya no tenía nada que hacer ahí», confesó Meloni.

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Al poco tiempo de aquel partido y aún como entrenador xeneize, le llegó un llamado de la AFA: lo querían a cargo de las categorías Sub 17 y Sub 15 de la Selección femenina. Meloni aceptó y, junto a Florencia Quiñones, asumió la dirección técnica.

A la entonces capitana de Boca y referente del fútbol argentino, la decisión le llevó un poco más de tiempo. Quiñones era titular indiscutida en el equipo de Meloni. Posicionada en la zaga central, el juego de las xeneizes empezaba en sus pies. Una característica que había adquirido en su paso por el Barcelona.

Sin embargo, a sus 35 años, algo rondaba en su cabeza: «Hacía un tiempo venía pensando en dejar de jugar. Tenía dolores por lesiones y las ganas no eran las mismas. Me salió la posibilidad de trabajar en la Selección y me lo hizo mucho más fácil porque al día siguiente del retiro ya estaba entrenando». A fines de 2021 Quiñones se retiró de Boca tras ganar el Clausura y la Supercopa. «Ni en un cuento me hubiera salido tan bien el final», escribió. Del otro lado, ya la esperaba su extécnico y actual compañero.

La dupla Meloni-Quiñones hace 10 meses trabaja con las juveniles argentinas. Durante este tiempo participaron del Sudamericano Sub 17 –Argentina quedó afuera en fase de grupos por diferencia de gol– y del torneo de L`Alcudia, en España –con mayoría de chicas sub 17, y pocos refuerzos sub 20, la selección perdió la final 2 a 1 ante el Villarreal–.

«Argentina tiene mucho futuro. El hecho de jugar una final frente a un equipo de la Primera de España hace que nuestras jugadoras, el día de mañana, tengan un rodaje muy importante. Nuestro trabajo se verá a partir de 2026, cuando las jugadoras de 15 años terminen la Sub 20 y cuenten con todo el proceso de juveniles en la Selección», señaló el entrenador desde España, donde se quedó unos días tras el torneo, que finalizó el domingo pasado.

Arquero de futsal, Meloni abandonó los tres palos hace 20 años para dedicarse a la dirección técnica. En esta disciplina entrenó las juveniles masculinas de la Selección Argentina, los planteles masculinos y femeninos de Boca y la Selección Argentina femenina. En 2013, fue nominado como mejor entrenador del mundo en los Futsal Awards de Futsal Planet.

El proceso de las juveniles lo atrae y lo retrotrae a su pasado: «En 2006 tuve a varios jugadores de futsal que luego fueron campeones del mundo en 2016. Me gustó ser el entrenador que tuvo a los pequeños que luego hicieron historia. Este proceso me permite la misma ilusión».

La defensora nacida en Oncativo, Córdoba, también se ilusiona con su nuevo rol: «Como jugadora di todo y ahora es el momento de aportar mi experiencia desde otro lugar. Espero darles las herramientas a las más chicas para que en un futuro, cuando lleguen a la mayor, lleguen con una base».

Quiñones arrancó a jugar a los 4 años, mientras acompañaba a su papá por las canchas de Primera. Marcelo Quiñones, el Colorado, fue jugador de Racing de Córdoba y Chaco For Ever. «Yo lo seguía mucho a mi papá pero no creo tampoco que sea futbolista por él, porque nunca me insistió para que jugara», contó hace algunos años.

Tras sus inicios en Atlético Unión y Flor de Ceibo en Córdoba, Quiñones se mudó a Buenos Aires para jugar en San Lorenzo, donde salió campeona y jugó la primera Copa Libertadores femenina, en 2009. Y así como salió campeona en cada club que jugó -San Lorenzo, Barcelona y Boca-, también dejó su huella en la Selección al levantar la Copa América 2006.

–¿Cuál es el estilo de juego que pretenden? ¿Hay lineamiento con el técnico de la mayor, Germán Portanova?

Meloni:–Tenemos la misma concepción y sistema del juego. Germán está al tanto de las juveniles que estamos formando. Nuestro objetivo es ampliar las jugadoras disponibles para la mayor. Hoy se dispone de un margen de 30 jugadoras y la idea es que ese cupo se amplíe para que Germán, en el futuro, cuente con 40 o 50.

–¿Toman nota de lo que ocurre en las juveniles de las demás selecciones?

Meloni:- En España ya compiten a los 7 años. Acá hace dos no existía la Reserva. Este año recién es obligatoria la Sub 16 y, desde 2023, la Sub 14. Miramos al exterior pero nuestra realidad es distinta. Somos conscientes pero nos motiva nuestro crecimiento. 

–¿Qué opinan sobre el fútbol mixto? En España se juega en edades tempranas.

Meloni:–Muchas de nuestras jugadoras jugaron en baby con varones. Prácticamente hasta los 12 años, durante la edad de oro, no hay diferencia. Hasta esa edad, el fútbol es formativo, inclusivo y puede aportar a los dos sin que nadie sea perjudicado.

–Pablo Aimar declaró que con los más chicos «hay que disfrutar el proceso». ¿Vale también para el femenino?

Quiñones: –La docencia nos gusta mucho. Gestionamos un grupo de personas. Enseñamos disciplina, valorar al grupo sobre el individuo. En España nos felicitaron el comportamiento. No hay que olvidar que somos embajadores del fútbol argentino. «