A 407 días del comienzo del Mundial de Qatar 2022, la Selección saldrá al campo de juego del Monumental desde las 20:30 con el desafío de hacer lucir el parche de campeón que lleva en su pecho. Enfrente estará Uruguay, el equipo del Maestro Tabárez, que lleva cerca de 15 años de jugar a ser un rival insoportable, con una delantera que ni siquiera precisa generar peligro para convertir. No será un competidor sencillo. Pero Argentina debe acostumbrarse a que ya ninguno lo será. “Ahora los rivales nos juegan de otra manera, quieren ganarnos y vamos a tener que acostumbrarnos porque esto va a seguir sucediendo”, dijo Lionel Scaloni después del luchado 0-0 en Asunción ante Paraguay. Y esa sensación estará presente esta noche.

Si hasta hace 100 días, si hasta aquella definición de Ángel Di María en el Maracaná Argentina era un equipo en formación que necesitaba de un golpe sobre la mesa para terminar de consolidarse, ahora deberá practicar cómo llevar esa corona que se le negó durante 28 años. La tranquilidad, más allá de la igualdad agria en Paraguay, es que tiene con qué. Hay una columna vertebral que sale de memoria, sin discusiones ni debates. Ya no es sólo la varita mágica en la zurda de Lionel Messi. Si juega la Selección se sabe que saltarán al césped Emiliano Martínez, Cristian “Cuti” Romero, Nicolás Otamendi, Leandro Paredes, Rodrigo De Paul, Messi y Lautaro Martínez, aunque hoy esté en duda por una molestia física.

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Más allá de la alegría de la Copa América de Brasil, y de la emoción de ver a Messi en vivo y en directo, esa estructura también es la que provoca que las entradas para el partido de esta noche se agoten en una hora, al igual que lo que sucedió para el próximo jueves ante Perú. En el mediodía del viernes se supo que entre los 30 futbolistas nominados al Balón de Oro que entrega la revista France Football hay otro argentino además de Messi, el que más veces ganó ese trofeo, con siete. Se trata de Lautaro Martínez, que se transformó en uno de los mejores delanteros del mundo por sus rendimientos en el Inter, último campeón de la Serie A, pero sobre todo por el salto de calidad que demostró desde que se ganó el puesto con Scaloni: es el goleador del ciclo, con 15 gritos.

Y algo similar ocurre con Dibu Martínez, nominado entre los diez mejores arqueros del mundo para el premio Lev Yashin. En septiembre de 2020, Aston Villa pagó 25 millones de dólares por Martínez. Pero el marplatense se transformó en un arquero de élite desde que ocupa con seguridad el arco de la Selección tras su debut recién en junio pasado. Que haya compañía para Messi también en esa terna es una noticia, más aún cuando flotaba cierto pesimismo sobre la poca presencia de futbolistas nacionales en los equipos más competitivos del mundo. Esta vez, la presencia entre los top se la ganaron como jugadores de la Selección.

Las (más de) 36 mil personas que se acerquen hoy al Monumental también irán a ver a los Martínez. “¡La Scaloneta la puta que lo parió!”, fue el cántico ante Bolivia, en septiembre. Y seguramente se repita esta noche. “Solo quiero que eso siga el día que la historia se tuerza”, pidió Scaloni, más mesurado en el éxito que en la incertidumbre. Aunque Uruguay llegue con las bajas de Rodrigo Bentancur -suspendido por acumulación de amarillas- y de Giorgian De Arrascaeta y José María Giménez, quienes salieron con molestias musculares en el 0-0 ante Colombia, será una buena medida para Argentina. Uruguay lleva más de una década con esa columna vertebral que encontró Tabárez y que le permitió ser protagonista de los últimos tres Mundiales, cuando la clasificación a una cuarta Copa del Mundo parece encaminada: Muslera, Godín, Suárez y Cavani son fijas en la formación. Y también lo serán hoy.

A todo ese menú de domingo por la noche hay que agregarle el plato principal. Messi, en el Monumental, con el recuerdo fresco de sus tres goles ante Bolivia y las lágrimas durante el festejo por su primer título con la Selección mayor. La cancha de River es la que más veces pisó el rosarino como futbolista de la Selección (17), pero no se sabe si quedarán muchas más oportunidades de verlo allí después de los dos partidos que se jueguen esta semana. En el calendario de Eliminatorias, como local, quedan los cruces con Brasil, Colombia y Venezuela. El clásico, en noviembre, será en el Estadio del Bicentenario, de San Juan. Ante Colombia en febrero y ante Venezuela en marzo aún no se confirmó cuál será la sede. Con 34 años, es difícil adivinar qué será de su vida más allá de Qatar. Arranca una semana en la que Messi jugará dos veces en cuatro días en la Capital Federal. Sólo hay que prepararse para disfrutarlo.