Después del fuerte aumento de las carnes, superior al 20%, de mediados de noviembre, el gobierno hizo saber esta semana que trabaja en una propuesta para el sector cárnico y dejó entrever que se trata del cupo exportador que está limitado desde junio pasado por el decreto 408/2021.

El anuncio corrió por cuenta del ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Julián Domínguez. Significativamente, tuvo lugar en el acto de fin de año de las asociaciones que agrupan a los principales actores de los cuatro cultivos de Argentina: Acsoja, Maizar, Asagir (girasol) y Argentrigo, en la sede de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, un evento que observaba con atención todo el ámbito agropecuario.

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El funcionario no dio detalles concretos pero dejó abierta la puerta a un posible cese de las restricciones a las ventas de carne bovina al exterior, habló de la elaboración de un «nuevo esquema» y remarcó que el objetivo de su gestión es llevar las exportaciones del sector a los U$S 100 mil millones.

Se trató de un gesto de acercamiento a uno de los sectores que había quedado cuestionado después del aumento del ganado en el Mercado de Liniers y de la carne en las góndolas y comercios de barrio. Y puso en escena nuevas diferencias internas en el gobierno con respecto al estilo de abordaje de la problemática y en la relación con los actores importantes del sector privado.

Ruidos internos

En la Secretaría de Comercio Interior hace ruido la promoción del aumento de las exportaciones sin que se considere un esquema de incremento de la producción que sirva para atender de igual manera el consumo interno.

Pocas horas antes del discurso de Domínguez, el secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, mencionó en una entrevista con el diario Página/12 la posibilidad de aumentar los derechos de exportación a la carne bovina y el establecimiento de un fideicomiso financiado por aportes de los exportadores de carne para subsidiar el precio interno del preciado alimento nacional.

Las propuestas motivaron una respuesta del ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, quien dijo que Feletti «tuvo una actitud que no es la más indicada» para un funcionario y dio lugar a una serie de especulaciones políticas.

En el entorno del secretario de Comercio afirmaron que el precio de la carne es «primordial» en la agenda oficial para lo que resta del año y ratificaron que Agricultura trabaja en anuncios pero se desvincularon de esa elaboración. Pero sí mostraron que tienen una hoja de ruta propia al reunirse esta semana con exportadores de carnes, referentes de los frigoríficos que venden en el mercado interno y que exportan, y dirigentes de carnicerías. El objetivo fue hablar con todos de los precios y sus posibles abordajes.

La recepción del empresariado fue positiva. El presidente de la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (Fifra) declaró que la reunión fue mejor de lo que se esperaba y evaluó que después del salto superior al 20% del precio de la carne no debería haber otros aumentos por lo que resta de 2021.

En su reunión, los exportadores plantearon aumentar el cupo de ventas al exterior con el argumento de que aumentó la demanda china y europea y de que las posibilidades en esos mercados tienden a crecer. Según la fuente oficial, las empresas manifestaron que entienden que no se puede viabilizar un mayor número de exportaciones sin aumentar la producción pero arguyeron que la propuesta no es sencilla de implementar.

Feletti entendió la posición pero pidió articular un esquema sustentable de abastecimiento del mercado interno: «Una ecuación donde se puedan equilibrar las exportaciones con el abastecimiento, que tenga como eje aumentar la producción». Los representantes de la cadena de valor de la carne se retiraron de la reunión en buenos términos pero no prometieron nada en concreto.

El funcionario también planteó que en 2015 se exportaba entre el 7% y el 8% de la faena mientras que hoy se exporta el 28%, cuatro veces más. Y agregó que el promedio de consumo de carne per cápita cayó en el gobierno anterior del 55% al 48%. En resumen, un cuadro de altas exportaciones y bajo consumo interno. «