Según un informe realizado por el Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad de Avellaneda, a diferencia de lo que habían asegurado las autoridades económicas oficiales, en 2017, el salario nuevamente perderá capacidad de compra. En 2016, según el mismo estudio, se había consolidado una pérdida promedio del seis por ciento. 

Ya a fines de 2016 funcionarios del gobierno habían pronosticado que, a diferencia de lo acontecido durante ese año, el 2017 será un año de recuperación salarial que afectaría positivamente el consumo y la producción. El propio ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, a principios de agosto vaticinó que los salarios le ganarían “por goleada” a la inflación durante 2017.

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Los números, sin embargo, parecen indicar otra cosa. Es que, lejos de la meta de inflación del 17% que se propuso el gobierno y sobre la base de la cual pretendió anclar las discusiones salariales, en solo ocho meses del año los precios ya subieron un 15,4% y se espera que, para cuando concluya este mes se supere el 17% esperado para todo el año. Así las cosas, la UNDAV, sobre la base de las proyecciones de “las 12 principales consultoras” privadas, pronostica que, para fin de año la inflación superará el 25%. 

El Observatorio realizó un relevamiento sobre los 22 principales gremios y sus acuerdos salariales que arrojó un incremento promedio para 2017 de 23,3% del que surge un retroceso anual del 1,7% que se suma al 6% registrado en 2016 consolidando una pérdida acumulada en el período del 7,3%. Según el cálculo de la UNDAV se trata de una cifra equivalente a 1,4 salarios durante los dos años.

Según el informe se trata de la primera vez que se registran dos años consecutivos de pérdida del poder adquisitivo del salario desde la crisis de 2001/2002. Con todo es preciso destacar las dificultades que implica esa afirmación toda vez que los datos de IPC del período 2008-2015 están cuestionados por la intervención al Instituto de Estadística oficial y los cálculos de para ese período se realizan sobre estimaciones privadas. 

Además, el informe destaca el carácter heterogéneo de la pérdida del poder adquisitivo toda vez que existen “sectores con baja calificación o sindicatos con menor poder de negociación” que tuvieron ingreso un 11% más bajos en promedio que en algunos casos llevaron a una pérdida del poder adquisitivo de hasta un 13%.

En el otro extremo, solo son dos los sindicatos que, durante 2017, lograron acuerdos paritarios por encima del pronóstico de más del 25%. Se trata de Aceiteros (31,6%) y el Sindicato del Neumático (SUTNA) con un 27%. Empatados habrían quedado los químicos, la carne, UTEDyC, SMATA, FONIVA, Pasteleros e Indumentaria con incrementos del 25% al 25,8%.