La decisión del Banco Central y el Ministerio de Agricultura, de darle una vuelta de tuerca a la presión sobre las cerealeras para que liquiden los dólares de las exportaciones ya realizadas cayó muy mal en el sector y abrió una nueva grieta pública entre las exportadoras y los productores, que se acusan mutuamente de «especular» con los granos a la espera de una devaluación del peso.

El BCRA, que dirige Miguel Pesce, y la cartera agraria, a cargo de Luis Basterra, trabajaron en común en la definición polítca y el intercambio de información para sacar la resolución 132/2020 que, básicamente, elimina del registro de xportadores y operadores de granos a las cerealeras que no liquiden las divisas de sus exportaciones en el plazo reglamentario vigente, que es de 15 días. Es decir, una exportadora de granos dispone de 15 días corridos para vender en el Mercado Único y Libre de Cambios los dólares que recibió por la exportación de esos productos o sus derivados. Si no lo hace, será borrada del RUCA, el registro en cuestión, sin el cual no se puede operar en ese mercado.

Conviene aclarar que las cerealeras tienen la obligación de rendir las divisas de la exportación en 15 días desde 2019, cuando el gobierno de Mauricio Macri, golpeado por la devaluación y la fuga de capitales, dio marcha atrás con una decisión de 2016 de prácticamente eximir a las cerealeras de todo requisito en ese sentido.

Con los números en la mano de la balanza comercial del Indec y del balance cambiario del Banco Central, Claudio Lozano, director del Banco Nación, observó que las cerealeras no habían liquidado exportaciones por entre 3200 millones y 4000 millones de dólares solamente entre marzo y octubre, cuando se dispararon los valores de los dólares alternativos. Una de las causas de ese salto fue la falta de oferta de divisas, justamente las que debían liquidar los exportadores. Así, el Banco Central se convirtió en el único oferente de dólares para satisfacer una demanda cada vez fuerte del mercado.

Enojo y especulación

En el sector cerealero la reacción a la nueva exigencia fue tomada con mal humor. «En lugar de seguir imponiendo obligaciones, que generen confianza. Esa es la razón de la falta de divisas», dice pidiendo el resguardo de su nombre una fuente con conocimeinto directo de las decisiones de las cerealeras. El ángulo es que no se mire el comportamiento de las exportadoras.

Respecto de la medida, el presidente de la Cámara de la Industria Aceitera y del Centro de Exportadores de Cereales (Ciara-CEC), Gustavo Idígoras, le dijo a El Destape: «Me parece bien. Lo que hace de alguna manera es ampliar las condiciones a atender para inscribirse en el RUCA». Hasta el momento, el requisito para no quedar fuera de esa autorización, que antes la daba la ex Oncca, era que la empresa no debe tener deudas ni con la Afip ni en materia de Seguridad Social. «Ahora se agregó el requisito de que se cumpla con los plazos de liquidación después de la venta bajo un régimen que es bastante estricto al respecto. Establece para los granos un plazo de 15 días desde que se realiza el embarque. En el caso de la carne el plazo es de 180 días», detalló.

Pero a la hora de analizar por qué no hay dólares, tiró la pelota para otro lado. Señaló que el problema es que «los productores se están quedando con los granos pese a que el dólar pasó de 60 a 85 pesos y hubo menos retenciones».

Idígoras explicó que «los productores están esperando si mejora el tipo de cambio. Por ejemplo, hoy los bancos financian a los productores con una tasa de interés menor a la inflación, entonces prefieren tomar crédito que vender los granos».

En el sector de los productores de granos no hay respuesta. El surgimiento del Consejo Agroindustrial le ha restado volumen institucional a la Mesa de Enlace y las partes que la componen están tomando caminos divergentes. El sector más enfrentado con el gobierno, Confederaciones Rurales (CRA), podría emitir un comunicado que derivaría en una acentuación de las diferencias, especialmente con la Sociedad Rural, a la que consideran «un sello de goma». «

NO ALCANZA

La resolución 132 del Ministerio de Agricultura es la respuesta del gobierno a la falta de liquidación de dólares por parte de los exportadores.

El gobierno de Mauricio Macri había eliminado todos las normas que obligaban a las cerealeras a liquidar los dólares.

Con la crisis cambiaria de 2019, volvieron los plazos y las obligaciones. Concretamente, disponen de 15 días para vender los dólares en el mercado de cambios local.

Pero desde marzo pasado se observa una caída en la liquidación de las divisas. En el sector aseguran que es porque no están exportando y porque «no hay confianza», en el sentido de que los dólares paralelos generan una expectativa devaluatoria. La excusa no alcanza a la hora de justificar por qué violan una norma.