En julio de 2017 el salario mínimo vital y móvil era de $ 8860. La Canasta Básica Alimentaria (CBA), que mide el umbral de la indigencia para una familia compuesta por dos adultos y dos menores,costaba en ese momento $ 6133.

Un haber mínimo alcanzaba para cubrir 1,44 veces la canasta de indigencia.

Según los datos conocidos esta semana, el valor de la CBA subió un 6,3% en julio y acumula un alza del 50,1% en lo que va del año y del 70,6% con relación al  mismo mes del año anterior. La línea de indigencia llegó hasta los $ 49.466. Eso significa un incremento acumulado del 706% en cinco años.

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En el mismo período, el salario mínimo vital y móvil, que en julio se situaba en $ 45.540, subió un 414%. Esa diferencia implicó una pérdida del poder adquisitivo del 36% con relación a los alimentos básicos. El salario mínimo ahora no alcanza a cubrir una canasta de indigencia: solo llega a 0,92 veces.

Dicho de otra forma, para que en la actualidad el haber mínimo sea suficiente para adquirir los mismos alimentos que cinco años atrás, debería llevarse a $ 62.550, sin considerar la inflación del mes en curso.

En dólares, el haber cayó desde los US$ 519 de julio de 2017 a U$S 348 según la cotización oficial del 1 de julio de este año y a U$S 190 según el blue de ese mismo día.

A partir de la modificación, que se realizó en mayo, del último acuerdo, sellado en marzo en el Consejo del Salario Mínimo, el haber de agosto (que se percibirá en los primeros días de septiembre) llegará a los $ 47.850, todavía insuficientes para cubrir la línea de indigencia de julio. Unos U$S 162 según la actual cotización del dólar blue o U$S 334 para el oficial.

Durante los primeros siete meses de este año, el valor de la CBA se incrementó un 50,1% mientras el haber mínimo lo hizo en apenas un 42,5% resignando un 5% adicional de su poder adquisitivo.

Con relación a la Canasta Básica Total, que mide el umbral de la pobreza, el retroceso fue algo inferior en la medida en que se incrementó en un 46,2%. A escala de cinco años, la pérdida del poder adquisitivo del haber mínimo con relación a la canasta de pobreza que, según datos del Indec, hoy se sitúa en los $ 111.297, llegó al 30%.

Pobreza en alza

Según el nowcast que elabora Martín Rozada, director de la Maestría en Econometría de la Universidad Torcuato Di Tella, sobre la base de los datos oficiales del Indec, en julio la pobreza afectaba al 39,1% de la población cuando, en diciembre de 2021, según la información oficial, la tasa se había reducido hasta el 37,3% y que, según las estimaciones del propio Rozada, había cedido hasta el 35,1% en abril, antes de la espiral inflacionaria.

Reunión y reclamos

En este contexto, mañana se reunirán las partes en una nueva revisión del Consejo del Salario Mínimo para determinar el sendero de los nuevos aumentos que, se espera, lleguen hasta marzo de 2023.

Desde el sector sindical de la reunión, que será presidida por el ministro de Trabajo, Claudio Moroni, participarán representantes de la CGT, la CTA de los Trabajadores y la CTA Autónoma. Quizá estén presentes también referentes de las organizaciones sociales agrupadas en la UTEP que tienen un interés particular en la medida en que el monto de los programas Potenciar Trabajo, a cuyos beneficiarios representan, equivale a un 50% del Salario mínimo.

El Consejo Directivo de la CGT no ha emitido reclamo público alguno, aunque dirigentes del sector moyanista dejaron entrever la intención de lograr que se garantice una suba anual por encima de la inflación. En el mismo sentido se pronunció Hugo Yasky, de la CTA de los Trabajadores, que señaló que el incremento anual debía superar el 90%.

En díalogo con Tiempo, el titular de la CTA Autónoma, Hugo «Cachorro» Godoy, señaló que «hay que asegurar que esté por encima de la inflación y, por lo tanto, hay que garantizar un 95% de aumento, o sea, agregar un 50% al 45% de marzo y que se revise a fin de año por si estos supuestos se superan». Además, señaló, «vamos a llevar el planteo de que se incorpore a los trabajadores rurales, a las trabajadoras de casas particulares y a los estatales de las provincias y de los municipios que hoy no tienen derecho al salario mínimo vital y móvil».

Por fuera de la reunión, la Unidad Piquetera fijó el reclamo de un haber mínimo de $ 110.000, equivalentes al valor actual de la canasta de pobreza. Este sector se movilizará masivamente, desde las 10 de la mañana, hacia Trabajo.

La cartera laboral no dejó trascender cuál es el porcentaje de incremento que está dispuesta a conceder, y que estará condicionado por el presupuesto destinado a los programas Potenciar Trabajo, dependientes del Ministerio de Desarrollo Social.

Con todo, esta semana hubo un indicio. Se conoció la revisión de la paritaria de los docentes universitarios, que también depende del presupuesto público. Venían de aumentos del 41% hasta agosto. Ahora obtuvieron una suba adicional, hasta diciembre, del 21% para consagrar, por el momento, una suba del 62%, lejos de los acuerdos de revisión que se han sellado en los últimos días y que ya rondan el 80%. «