El oficialismo logró emitir dictamen de mayoría y dejó a la reforma tributaria en condiciones de ser tratado por el pleno de la Cámara de Diputados la semana próxima.

Salvo el Frente para la Victoria (FpV) y el Frente de Izquierda de los Trabajadores (FIT) el resto de la oposición se mostró complacido en líneas generales con los cambios dentro del proyecto de reforma tributaria impulsada por el oficialismo.

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Cambiemos decidió modificar su proyecto en base a las sugerencias realizas durante el debate de ayer por Marco Lavagna (Frente Renovador) y Diego Bossio (Bloque Justicialista).

En ese marco, el presidente de la Comisión de Presupuesto y diputado del PRO, Luciano Laspina, enumeró las modificaciones condedidas: “Se cobrará impuesto a las ganancias a los inversores no residentes, el impuesto a las cervezas volverá a ser del 17%, las bebidas azucaras tendrá un impuesto de 3,4 centavos por gramos de azúcar con un mínimo no imponible 40 gramos de azúcar, se vuleve a incoporar el tope de aportes jubilatorios, se actualizará el monto de la penal tributaria y se incorporará una deducción especial para mutuales de 1 millón de pesos y se incorporó el revalúo contable al proyecto”.

El primer opositor en levantar la voz contra la reforma fue el exministro de Economía, Axel Kicillof, que sentenció: “No estamos de acuerdo ni con la reforma ni con el método”.

Además el ex funcionario añadió: “Van a proponerle al pleno cambiar los impuestos sin saber cuál es su impacto. Nosotros vamos a rechazar el proyecto porque se basa en falsos diagnósticos”.

En ese marco Kicillof planteó la diferencia ideologíca con respecto a los tributos. “Ustedes dicen que la baja de impuestos trae le desarrollo. Nosotros pensamos que un estado activo que cobra impuestos es la que trae desarrollo”, señaló Kicillof y agregó: “La reforma quita impuestos a los sectores más concentrados, pero con esto tampoco van a llegar las lluvias de inversiones porque están eliminando el consumo popular”.

Por su parte, Diego Bossio, del bloque justicialista, señaló que la reforma plantea dos caminos: “O no hacemos nada y decimos que está todo mal, o nos sentamos a trabajar”. Bajo ese precepto el ex titular de la Anses enumeró puntos a favor y puntos en contra de la reforma y advirtió que llevará más modificaciones al recinto.

El rechazo a la imposición del impuesto a las ganancias de las cooperativas sumó distintas voces. El kirchnerismo, la izquierda y algunos bloques provinciales se manifestaron en contra. Sin embargo, el oficialismo decidió por ahora no modificar el proyecto en ese punto.