El Ministerio de Economía logró cerrar el mes de agosto con un saldo neto de casi $ 253.000 millones en nueva deuda.

El dato, como una moneda, tiene dos lecturas. Una es que el Palacio de Hacienda está cumpliendo su objetivo de cubrir el déficit fiscal con emisiones de deuda dirigidas al mercado financiero interno, que absorbe esos títulos. Ese mecanismo es vital para el gobierno nacional toda vez que, por los acuerdos con el Fondo Monetario, no puede apelar más al financiamiento del Banco Central a través de la emisión de moneda.

La otra lectura es que el cumplimiento de este esquema tiene costos concretos que se observan en los plazos de vencimiento cada vez más cortos y las tasas de interés cada vez más altas.

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Entre el lunes y el martes, Economía capturó $ 326.000 millones. Los primeros $ 286.000 millones los consiguió el lunes a cambio de una serie de papeles de deuda. Los $ 41.000 millones restantes los logró este martes a partir de operaciones directas con un grupo de bancos de primera línea.

A ese saldo se le deberán restar $ 90.000 millones que vencen esta semana y que constituían el motivo de la emisión del lunes que, en definitiva, capturó tres veces más que el vencimiento. Por último, a esta cifra se le agregan otros $ 16.200 millones que ya habían quedado en las arcas del Tesoro por la licitación de principios de agosto.

En el gobierno aseguraron que lo sucedido entre el lunes y este martes cerraba el período abierto a principios de junio pasado, cuando comenzó una corrida contra la deuda en pesos con CER. Ese hecho marcó el principio del fin del mandato de Martín Guzmán al frente de Economía, que concluyó un mes después.

“Se estabiliza el mercado financiero mientras la economía crece”, enumeró un funcionario del área económica. “La respuesta del mercado fue sólida”, agregó al detallar que se recibieron 1730 ofertas por un total de $ 450.860 millones.

Plazos y tasas

La licitación del lunes reclama una mirada un poco menos optimista. El Tesoro ofreció cuatro títulos de deuda pergeñados por Eduardo Setti (foto), el secretario de Finanzas de Sergio Massa.

El eje de la licitación fue la Letra de Descuento (Lede) con vencimiento en tres meses, que atrajo un aluvión de ofertas, por casi $ 314.000 millones, aunque solo había papeles por la mitad de ese valor; finalmente captó $ 163.800 millones. Esa puja derivó en un leve descenso de la tasa de interés a pagar, hasta el 75,3% nominal anual, mientras que en la licitación de principios de agosto había pagado 75,6%.

El interés por este título deviene en que paga una tasa mensual del 6,125%, un nivel muy cercano –o incluso levemente superior- al de la inflación esperada para cada mes del último cuatrimestre del año, a cambio de un riesgo muy bajo. Y a diferencia de un plazo fijo a tres meses, el título se puede vender en el mercado secundario en cualquier momento y el inversor recupera su dinero en caso de necesidad.

Otros $ 90.500 millones llegaron con la compra de la Letra ajustable por CER (Lecer, cuya renta es equivalente al índice de inflación) ofrecida a descuento y por vencer en 289 días (16 de junio de 2023, antes de las PASO). Este papel se vendió a $ 996 por cada lámina de $ 1000 emitida. Eso le asegura al inversor una tasa del 0,51% por encima de la inflación.

El título con la tasa nominal más elevada fue la Lede a cinco meses, con una renta del 77% anual, un nuevo máximo para esta gestión. Por esta vía, Economía captó $ 16.720 millones.

Los últimos $ 14.882 millones de la licitación se consiguieron a cambio de una Letra de Liquidez que solo podían adquirir los Fondos Comunes de Inversión con una tasa de interés del 56%, un punto porcentual por encima de la licitación anterior.

Este martes, además, Economía logró que bancos de primera línea le otorguen otros $ 40.000 millones más, en una licitación de la que participaron los llamados «creadores de mercado», una docena de entidades de primera línea que se comprometen ante el Estado a comprar deuda pública que luego colocan en el mercado secundario, sea entre bancos como en otros fondos de inversión privados y hasta individuos.