Los economistas de la oposición creen que la iniciativa oficial de favorecer el blanqueo de capitales para cumplir con los juicios de las jubilaciones es, en realidad, un artilugio del gobierno para compensar la demora de las inversiones por las que vela desde su asunción en diciembre pasado. Así lo plantearon a Tiempo, Agustín D’Attellis, de la Universidad de Buenos Aires (UBA), y el ex titular del Banco Central, Aldo Pignanelli, quienes cuestionaron la «ética» y el carácter «injusto» del blanqueo y desacreditaron las razones que esgrimió el presidente, Mauricio Macri, el viernes, cuando anunció el proyecto de ley que esta semana ingresará al Congreso de la Nación. 

D’Attellis condenó el «lado ético inaceptable» de la medida y denunció que la articulación con el pago de las jubilaciones es un argumento «para justificar el blanqueo pero no es la intención real» del oficialismo: «de fondo hay una concepción ideológica del Estado y la voluntad oculta es la venta de las acciones privadas de la ANSES». Pignanelli planteó a su turno que el blanqueo de capitales «siempre es injusto para el que cumple» e interpretó el proyecto oficial como una estrategia de un gobierno que «está débil» por la falta de inversiones: Confiaron mucho en una lluvia de fondos que no está sucediendo. Ellos mismos reconocen que fueron ingenuos como les pasó con los formadores de precios» al consumidor, sumó.

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Los especialistas advirtieron que el Ejecutivo reculó con el objetivo numérico de la repatriación. D’Attellis recordó que Macri planteó un horizonte de U$S 70 mil millones, «una locura que reconocieron porque hoy La Nación y Clarín salen hablando de 20 mil millones», comparó. Según esa interpretación, en Balcarce 50 «bajaron las expectativas» pero el número sigue siendo «una barbaridad» porque en la Argentina hoy no están dadas las condiciones para que el blanqueo resulte atractivo. 

Pignanelli consideró en sintonía que la expectativa oficial, aún cuando bajó a U$S 20 mil millones, «es un fracaso» y vaticinó que las filas del macrismo podrán considerarse «hechas» si logran la llegada de unos «U$S 10 mil millones». «Antes que nada hay que recordar que los funcionarios del gobierno actual fueron muy críticos de los blanqueos kirchneristas», apuntó el economista cercano a Sergio Massa. 

Pignanelli insistió con el pesimismo de los proyectos de repatriación si bien reconoció que «es una obviedad que el capitalista está más cómodo con Mauricio Macri que con Cristina Kirchner». El ex BCRA sumó un argumento de orden internacional cuando recordó que a partir de 2017 Argentina deberá participar fluidamente del intercambio de información financiera en el marco de un acuerdo suscripto con la Organización Mundial de Comercio. Ese acuerdo propició que Chile haya hecho un blanqueo de capitales y, según Pignanelli, es la única variable que podrá ayudar a la administración nacional a reunir los 10 mil millones de billetes verdes.