El Banco Central considera que el monto actual dinero en circulación no es excesivo y por el contrario, sostiene que la base monetaria está en un valor muy bajo en comparación con el tamaño de la economía real. También destacó la diferencia entre el presente año y 2020, en el pico de la pandemia. Lo hizo en el Informe de Política Monetaria (IPOM) difundido este martes.

Según el Central, en el tercer trimestre de año el crecimiento de la base monetaria fue de 8,6%. “En términos interanuales y a precios constantes la base continuó contrayéndose, alcanzando en octubre una variación de -17,1%, lo que la ubicó en términos del PBI en registros similares a los de mediados de 2003”, destacó.

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El texto atribuye el crecimiento nominal de la base monetaria en lo que va del año a las operaciones con el Tesoro Nacional (al que giró $ 935 mil millones, entre utilidades y adelantos transitorios) y a que hasta septiembre el Central compró en el mercado de cambios U$S 6.062 millones, cifra récord desde 2012. “La expansión de la liquidez, tanto a lo largo del año como en el tercer trimestre, fue principalmente esterilizada a través de los instrumentos de regulación monetaria (Pases pasivos y Leliq)”, destacó la entidad.

La base monetaria es un indicador seguido muy de cerca por los economistas, sobre todo los de formación monetarista, que creen que un exceso de dinero circulante impacta inevitablemente en el nivel de precios. Según los registros oficiales, al 11 de noviembre esa base alcanzaba los $ 3,34 billones, sumando los billetes y monedas en circulación, las tenencias de los bancos y los encajes obligatorios. Para regular la liquidez, el BCRA coloca pases y letras (Leliq) entre las entidades financieras a una tasa de 38% anual. Pero en los últimos meses, la suma de esos títulos, contablemente un pasivo de la entidad, se disparó hasta superar los $ 4 billones. Para algunos analistas, el déficit cuasifiscal que generan los casi $ 130 mil millones mensuales en concepto de interés por las letras y los pases pone en riesgo la salud del Central. Sin embargo, la entidad se defiende con un argumento: que la tasa está por debajo de la inflación.

El informe también reivindica que la asistencia financiera al Tesoro está bastante por debajo de 2020, en el momento más duro de la pandemia de coronavirus, gracias a que el gobierno logró reconstruir el mercado de deuda doméstico y pudo financiarse con títulos en pesos. En cuanto al futuro inmediato, el Central cree que un eventual acuerdo con el FMI en los próximos meses ayudará a mejorar las expectativas de inflación y las presiones cambiarias. De todas maneras prometió que “seguirá calibrando la liquidez de la economía, esterilizando eventuales excedentes monetarios”.

El IPOM es un documento trimestral que analiza diferentes variables referidas a la coyuntura local e internacional (contexto, actividad económica y empleo, sector externo, finanzas públicas y precios, entre otras). En base a ellas, las autoridades del Central realizan una evaluación de las dinámicas y tendencias, para así definir la política monetaria a seguir.