El gobierno lanzó el Plan de Desarrollo Productivo Verde, un proyecto con el que buscar meter a la Argentina dentro de una tendencia que gana fuerza en todo el mundo y que pretende impulsar la economía en un cuadro de sostenibilidad ambiental. El plan implica inversiones estatales, en una primera etapa, de unos $ 10.000 millones, una cifra que puede parecer escasa si se tiene en cuenta la distancia que deberá recorrer la producción nacional para alcanzar el estatus de amigable con el medio ambiente.

El responsable de llevar adelante el programa es el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas. Para el funcionario, se trata de «incorporar activamente en agenda un tema que es central, el de la sostenibilidad ambiental». El eje estará puesto en 3500 pymes; el plan busca que sea en ese sector donde se muestren los primeros cambios, impulsados por el esfuerzo estatal.

Con todo, es claro que las grandes empresas son las que suelen marcar la pauta productiva de las empresas medianas y pequeñas que son sus proveedoras. Techint, Acindar, Arcor o Fate imponen condiciones de producción a sus abastecedoras, caracterizadas por una reducción permanente de costos. Si las grandes firmas no modifican sus rutinas de producción, dirigiéndolas hacia un modelo más amistoso con el medio ambiente, difícilmente suceda lo contrario entre sus proveedores más chicos.

«Este plan es abierto a todas las empresas, y a las pymes en particular. Queremos que se vaya ampliando. Que sea una política de Estado a largo plazo», dijo Kulfas en una entrevista con Radio 10. En ese sentido, Kulfas le imprimió velocidad a la puesta en marcha del plan, con varias actividades con diversas partes que están en la mira del gobierno por el rol que quiere darles en el plan.

Uno de ellos es el ambiental. Entre las organizaciones que se mueven en ese sector hay una mirada que va desde la expectativa a la desconfianza en las posibilidades de que el plan concrete  alguno de los cambios que promueve. Días atrás, Kulfas mantuvo un encuentro con siete organizaciones defensoras del medio ambiente. En general, hubo consenso en lo positivo que será la incorporación de la sustentabilidad ambiental dentro del presupuesto nacional y que se destinen partidas específicas para ello. Algunas de esas ONG vienen de impulsar acciones contra la megaminería y la exploración petrolera en el mar, dos actividades que Kulfas quiere impulsar por su capacidad de generar divisas.

Cooperativas

El plan tiene ocho líneas estratégicas, que es como se denomina a cada línea de acción que dispondrá de una partida presupuestaria. Una de ellas es el Plan Nacional de Economía Circular, del que ayer se dio un paso con la firma de un acta de intención con 40 cooperativas de recuperación y reciclaje de residuos “para el fortalecimiento de los procesos de la valorización de materiales de desecho, con foco en plásticos, papel y cartón, residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEEs) y aceite vegetal usado”, señaló el ministerio en un comunicado. El ministerio informó que la iniciativa tendrá un financiamiento por un total de $ 400 millones, además de herramientas de capacitación y asistencia técnica para las cooperativas.

El acuerdo se firmó en la Cooperativa El Ceibo RSU. «Marca el punto de partida del Programa para el Desarrollo de la Economía Circular», dijo Desarrollo Productivo. Como parte del plan, la iniciativa prevé poner a disposición de las cooperativas herramientas de capacitación, asistencia técnica, y Aportes No Reembolsables (ANR) de hasta $ 10 millones por emprendimiento productivo para la adquisición de equipamiento que permita el mayor agregado de valor.

Otra línea estratégica es el Plan PyMEs Verdes, que tiene una partida de $ 3600 millones e involucrará a 3300 pequeñas y medianas firmas. En ese programa se prevé el uso de Aportes No Reembolsables (ANR) de hasta $ 1,5 millones por cada proyecto aprobado, que debe cubrir hasta el 80% del costo de cada proyecto. También se prevé un financiamiento por medio de una línea con el Banco Nación para proyectos que involucren inversiones por hasta $ 50 millones, con tasa de 18% a cinco años, para la adecuación ambiental de las pymes, con foco en las radicadas sobre cuencas hídricas consideradas críticas.

La adecuación de la producción argentina hacia un criterio sustentable involucra un abanico de propuestas, desde los gubernamentales hasta los que provienen de los barrios más golpeados por la contaminación y la falta de trabajo. El desafío está planteado y debe superar el calendario electoral.

LAS CLAVES

El Plan de Desarrollo Productivo Verde tiene varios ejes. Tiene ocho ejes centrales: movilidad sustentable; PlanPymes Verdes; producción de hidrógeno verde; plan nacional de economía circular; industrialización verde; construcción sostenible; transición energética y plan nacional de minería sostenible.

Pymes Verdes contempla aportes no rembolsables de hasta 1,5 millones de pesos que deben cubrir hasta el 80% del valor del proyecto presentado. También prevé préstamos de hasta $ 50 millones a cinco años y con tasa del 18% anual.

En el plan de desarrollo de la economía circular, el gobierno aportará fondos no reembolsables por hasta $ 10 millonespara la adquisición de equipos.