El gobierno evalúa enviar al Congreso un paquete de leyes para instaurar regímenes sectoriales que ayuden a incrementar la producción y dinamizar la economía. Los proyectos formarían parte del programa plurianual que el presidente Alberto Fernández prometió enviar al Parlamento y cuya elaboración está ultimando el Ministerio de Economía.

Entre los sectores que se verían beneficiados se encuentran el agroindustrial, el de hidrocarburos, la industria automotriz y la producción de cannabis con fines medicinales. También se impulsará una ley de compre argentino que priorizará la adquisición de bienes de producción nacional en las licitaciones oficiales.

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El conjunto de medidas busca potenciar la producción y sobre todo la exportación de esos bienes y servicios, con el fin de facilitar la generación de divisas, falla crónica de la economía local que las autoridades procuran solucionar. Los proyectos fijarán el marco regulatorio para el desarrollo de esos sectores y la ayuda que recibirán del Estado nacional para conseguir los objetivos enunciados en esos programas.

Cada uno de los sectores involucrados ya llegó a acuerdos con las autoridades. Por ejemplo, el impulsado por el Consejo Agroindustrial Argentino prevé beneficios fiscales y amortizaciones aceleradas para reducir el impacto impositivo, mientras que a los fabricantes de automóviles se les eliminarán a partir de 2022 los derechos de exportación para las ventas incrementales al exterior (las que superen el nivel actual). Ahora se buscará el aval del Congreso para dar mayor certidumbre y previsibilidad a la ejecución de esas iniciativas.

Los temas fueron tratados el lunes último en un encuentro que los ministros de Economía, Martín Guzmán, y Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, sostuvieron en el Palacio de Hacienda. Allí se repasaron “las políticas productivas que se ejecutan para un mayor dinamismo de la actividad, agregación de valor y crecimiento de la generación de divisas, tanto por aumento de exportaciones como por sustitución de importaciones”, según se informó desde Economía en un comunicado.

También fueron cuestiones que se pusieron sobre la mesa en la reunión de gabinete económico que tuvo lugar este martes en la Casa Rosada. En el encuentro, además de esos dos ministros, participaron el ministro de Relaciones Exteriores, Santiago Cafiero, y su segunda, Cecilia Todesca; el ministro de Trabajo, Claudio Moroni; el secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Beliz; la titular de la AFIP, Mercedes Marcó del Pont, y el presidente del Banco Central, Miguel Ángel Pesce (quien se conectó por videoconferencia). Todos expusieron ante Alberto Fernández y el jefe de Gabinete, Juan Manzur.

“Revisamos la marcha de la economía y de un conjunto de variables que nos parece relevante. Estamos en torno al 10% de crecimiento del PBI de este año y ya estamos 2,6% arriba de los datos de septiembre 2018. Es un crecimiento traccionado por el consumo, la inversión y el sector externo”, dijo Todesca, quien ofició de vocera, en una conferencia de prensa al finalizar la reunión.

La ex vicejefa de Gabinete, ahora secretaria de Relaciones Económicas Internacionales, citó datos sobre patentamientos de maquinaria agrícola y de vehículos de producción nacional, nivel de permisos de construcción y generación de empleos en la industria del software. “Son los sectores dinámicos de la economía, que pueden generar buen empleo y mejores salarios”, dijo. Para ello se apoyó en un reciente trabajo del Ministerio de Desarrollo Productivo, que concluyó que los salarios que pagan las empresas exportadoras son mucho más altos que los que abonan las firmas dedicadas al mercado interno.

Todos estos proyectos tienen en común que pueden ser una importante fuente de generación de divisas, tanto por ventas como por el ahorro en compras que ya no serán necesarias. El asunto desvela a las autoridades. Según los datos examinados en la reunión del gabinete económico, las proyecciones sobre la balanza comercial auguran un superávit de U$S 13.900 millones para todo 2021. Aun con esos números favorables, las importaciones están creciendo más que las exportaciones (diferencia atribuible a la recuperación económica, que requiere de insumos provenientes de otros países) y los compromisos por pagos de la deuda para el año que viene son acuciantes.

Lo que todavía no está resuelto es si estos proyectos formarán parte del programa económico plurianual, que podría ingresar al Congreso la semana que viene, o si irán por cuerda separada. En cuanto al primero, Guzmán aspira a cerrar en estos días un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional para incorporar sus cláusulas al plan. Además, obtendría así el aval que la Ley de Sostenibilidad de la Deuda exige para convenios de ese tipo.