El gobierno lanzó un plan de créditos para pymes con el objetivo de impulsar la “reactivación e inclusión financiera”, por un monto total de 57.500 millones de pesos. La presentación se hizo en un acto en la empresa Tacsa -Tecnología Argentina en Cinta- ubicada en el municipio bonaerense de Hurlingham. El presidente Alberto Fernández participó de la ceremonia por videoconferencia mientras que el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, estaba en el lugar.

La nueva línea estará dirigida a pymes industriales, agroindustriales y de servicios industriales con proyectos a mediano y largo plazo. Se otorgará a través de un esquema que incluye créditos directos vía el Fondo de Desarrollo Productivo (Fondep) y financiamiento vehiculizado a través de la banca pública y privada. Las tasas serán subsidiadas y variarán entre el 18% y el 25%, de acuerdo a cada caso.

Desde Olivos, donde realizaba un aislamiento preventivo por contacto cercano con un caso de coronavirus, el presidente aseguró que desde el gobierno nacional se pretende que “se logre el desarrollo económico rápidamente” en el país y dijo que “el secreto para que Argentina salga adelante es que alguien invierta, alguien produzca y alguien dé trabajo”.

“No hay un país de los empresarios y otro de los trabajadores. Hay un solo país que se llama Argentina que si crece, crecemos todos”, agregó Fernández.

Con respecto al Plan de Reactivación e Inclusión Financiera para Pymes, el mandatario consideró que “son las pymes las que dan el 80 por ciento del trabajo en Argentina” y por eso “prestarle atención a la pequeña y mediana empresa es prestarle atención a la sociedad argentina”.

Objetivos y características

En Desarrollo Productivo indicaron que con las cuatro líneas puestas en marcha este miércoles buscan cumplimentar varios objetivos. Uno de ellos es lograr la inclusión financiera de las micro y pequeñas empresas y las cooperativas con dificultades para el acceso al crédito bancario a través de créditos directos, para los cuales se desarrolló la línea de inclusión financiera, de créditos directos vía el Fondep y por 15 millones de pesos en total a una tasa del 18% y un plazo de siete años.

La línea Pymes, por $ 70 millones, a cinco años de plazo y 25%, apuntará a financiar proyectos de inversión a mediano y largo plazo que involucren la generación de puestos de trabajo. El subsidio de tasas será mayor si la pyme exporta y si es liderada por una mujer.

La tercera línea incluye a pymes y grandes empresas, apunta a financiar proyectos estratégicos y será vehiculizada por la banca pública. Tiene un total de $ 250 millones por empresa, lo que muestra la magnitud de los proyectos a financiar. La tasa será de un 22% anual y a siete años de plazo.

La cuarta línea, conocida como de desarrollo federal, estará en manos de las provincias, las que dispondrán de $ 400 millones cada una para aplicar. Las autoridades provinciales también elegirán las entidades bancarias a través de las cuales se ejecutará. Apunta a la adquisición de bienes de capital nacionales y para construcción y ampliación de instalaciones. Los proyectos recibirán créditos de hasta $ 20 millones cada uno con un plazo de cinco años y a una tasa del 22%.