El Gobierno no tiene «ninguna duda» de que logrará el cumplimiento de las metas acordadas con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para la segunda revisión, luego de haberlo hecho «muy bien» en la primera «a pesar de todos los agoreros».

Así lo aseguró hoy la portavoz de la Presidencial, Gabriela Cerruti, quien remarcó la importancia de haber convenido con el organismo multilateral de crédito un acuerdo con metas fiscales, monetarias y de acumulación de reservas «sin que signifique que se detengan las metas de crecimiento, de gasto social y de inversión de capital».

En su habitual conferencia de prensa semanal en Casa Rosada, al ser consultada sobre la opinión de diferentes consultoras acerca de un eventual incumplimiento de las metas en el segundo trimestre, Cerruti puntualizó que «la primera se está cumpliendo muy bien a pesar de todos los agoreros» y sostuvo que en el Gobierno no tienen «ninguna duda» de que «pasará lo mismo con la segunda revisión».

«Todo está marchando como el Gobierno había planteado», manifestó, al tiempo que llamó a defender el «crecimiento hacia una modelo social equitativo, inclusivo y democrático».

Al respecto, Cerruti advirtió que, «en solo cuatro años de neoliberalismo, se puede perder todo lo que se construyó en muchos años» y recordó que «desde 2003 a 2015 el salario real creció 25%», pero que en la gestión de Mauricio Macri, de 2015 a 2019, «perdió 20 puntos».

En otro orden, la funcionaria reiteró que la inflación «se está desacelerando» desde el «el pico de marzo», cuando llegó al 6,7% y reafirmó que en el Gobierno «hay una expectativa al respecto».

El 19 de mayo último, el vocero del FMI, Gerry Rice, había considerado que existía «un buen progreso» con la Argentina durante la primera revisión del acuerdo y había confirmado también que las metas prioritarias del entendimiento no sufrirían modificaciones.

En esa oportunidad, desde Washington DC, Rice había explicado además que continuaban las reuniones virtuales del staff del Fondo con los equipos técnicos del Ministerio de Economía y del Banco Central.

«Los equipos están evaluando el impacto de la guerra en Ucrania en las perspectivas económicas de Argentina y están trabajando para priorizar las políticas según sea necesario para garantizar el cumplimiento de los objetivos y metas del programa», dijo Rice, quien caracterizó el estado de las discusiones sobre la primera revisión como «un buen progreso».