A principios de semana, el gobierno nacional relanzó el programa Ahora 12, esta vez con más productos y más plazo para la compra de bienes de consumo durables, como heladeras y cocinas. El programa forma parte de la apuesta de la administración de Alberto Fernández por impulsar el consumo durante la campaña electoral. Pero ese objetivo podría convertirse, justamente, en un corsé.

El consumo de bienes durables viene en ascenso. El Indec señaló que las ventas de electrodomésticos del primer trimestre de este año duplicaron las del mismo período de 2020, cuando la pandemia recién arrancaba. La tendencia se mantendría en el resto del año. Según un análisis del BBVA, el consumo privado subirá este año 4,5% respecto del nivel de 2020.

Pero ese empuje enfrenta varios dilemas, los más importantes la presencia del Covid-19 y el nivel de ingresos de la población, a los que hay que agregar el sobreendeudamiento con la tarjeta de crédito (ver página 5) y la capacidad financiera del Estado para bancar la diferencia de tasas de interés. No obstante, en las diversas industrias que son impactadas por el Ahora 12 existe una cierta expectativa.

Para Nicolás Pertierra, economista jefe de Centro de Estudios Scalabrini Ortiz (Ceso) el lanzamiento de esta versión del Ahora 12 muestra un cambio de actitud del gobierno. “Se muestran un poco más ofensivos en comparación con una política mucho más defensiva que se venía teniendo respecto al consumo, más asociada al contexto de la pandemia, es decir, amortiguar, sostener y tratar de reemplazar la caída de ingresos”, indica.

En este caso, Pertierra observa que es “una política más dirigida a incentivar el consumo de aquel que tiene algún margen, digamos que de ingreso medio para arriba, ese es el destino”.

Respecto de los límites que presenta el plan, el economista observa que “está claro que estos programas mucho no pueden hacer en un marco de caída del salario, como sucedió entre 2018 y 2020. No sirven para dar vuelta el escenario pero sí le agregan algo de dinamismo en algunos meses puntuales y son estos meses para aprovechar, porque si el salario pierde contra la inflación, no hay mucho para hacer”. En ese sentido, subraya que “la clave está en que en los próximos meses se vea esa recuperación salarial. En lo que va del año hay casi un empate técnico que se va a terminar resolviendo en los meses próximos. La clave es que allí haya una mejora de los ingresos reales y algo, tibiamente, del empleo, porque solo con el programa Ahora 12 no alcanza como para explicar una reactivación”.

Damián Di Pace, director de la consultora Focus Market, observa que “mientras el argentino medio encuentra refugio en el stockeo para evitar la evolución futura de precios, el gobierno intenta aceitar y acelerar ese proceso oxigenando el bolsillo de los argentinos con el Ahora 30 y Ahora 24”.

El experto en consumo indica que “el fundamento más importante es que los bienes durables financiados en promedio tuvieron un aumento del 70% interanual con un tipo de cambio oficial retrasado frente a la evolución de la inflación. Esto deja una oportunidad de financiarse a una tasa del 29%, por debajo de la inflación, adelantar la compra de un bien durable, que en el caso de devaluación del peso frente al dólar en la pos elección llevará a un incremento considerable de ese precio, y además, terminar de pagar el bien en enero 2024”. Pero advierte: “La restricción viene del lado del ingreso y el límite de la tarjeta de crédito. Las familias argentinas ya vienen endeudadas».

Expectativas

Pedro Brandi, presidente del Grupo Construya, organización que agrupa a las fábricas de materiales para la construcción, observa que el Ahora 12 relanzado “generará más ventas, sin dudas, básicamente porque constituye un refugio de valor para defender los ingresos. Dejar los excedentes financieros a salvo de la inflación y aprovechar una oportunidad como esta siempre es un buen negocio, de manera que la gente lo toma”.

El Grupo Construya ya participó de anteriores versiones del Ahora 12. “Claramente producen un impacto y generan una reactivación pequeña porque normalmente estos planes son acotados por la cantidad de dinero que tienen para ofrecer”, señala Brandi, quien estima que la nueva edición tendrá un impacto parejo entre las empresas que integran el sector.

Daniel Dimare, director de Marketing del fabricante de juguetes Rasti, observa que el plan puede ayudar a las ventas de juguetes de alto valor. El sector está incluido con planes de entre hasta 18 cuotas para juguetes y juegos de mesa de fabricación nacional.

Juan Manuel Freddi, gerente de la fábrica Rondi, que ayer recibió la visita de la secretaria de Comercio Interior, Paula Español, destaca que “el Ahora 12 a nosotros nos ayuda un montón, facilita las ventas de nuestros productos, y es algo que nos apoya y nos sirve muchísimo a la hora de comercializarlos en las jugueterías”.

La industria liviana de transformación nucleada en la Asociación de Industriales Metalúrgicos (Adimra) es de las más impactadas por el programa por la gran cantidad de sectores involucrados, desde los que producen heladeras y cocinas hasta los de equipamiento médico, pasando por los electrónicos y los de bicicletas.

Francisco Arno, analista económico de Adimra, observa que “dado que el mayor plazo de financiación, que es el de 30 meses, está exclusivamente previsto para lo que es ‘línea blanca’ estimo que el mayor impacto se dará en heladeras y equipos de frio. Sin embargo, la continuidad del programa es una buena noticia para fomentar la producción de bienes fabricados localmente”.

El economista apunta que “desde Adimra estamos a favor de programas que generen incentivos para la demanda de bienes hechos en el país porque esto estimula la producción y generación de empleo”. El sector se encuentra en un momento clave: en el primer semestre de 2021 el promedio de uso de la capacidad instalada de la industria metalúrgica se ubicó en el 52,5%, según un relevamiento de la asociación. “En términos generales, hay capacidad instalada para aumentar la producción y abastecer incrementos en la demanda. Si este programa logra incidir sobre la demanda, efectivamente este impulso se trasladará aguas arriba en la cadena productiva generando nuevos pedidos a los fabricantes”, reflexiona.

Pero para que la rueda se mueva, Arno observa que hace falta financiamiento. Ese tema tiene dos aristas. De un lado, quién carga con la diferencia de tasas de interés entre las de mercado y las de Ahora 12, del 29% anual; del otro, el eterno reclamo de las pymes industriales para que sus créditos tengan una menor carga de intereses. Respecto del primer punto, en el Banco Central admiten que hay medidas técnicas puestas en vigor para facilitar a los bancos la reducción de intereses a los comercios, un esquema que se aplicó también en 2015. El problema es que la vigencia del esquema está atada a los problemas más generales de la política monetaria.

Respecto del segundo punto, Arno opina que “el financiamiento cumple un papel central para impulsar la demanda, del mismo modo, por ejemplo, que el acceso a insumos a precios competitivos”. El economista agrega que el financiamiento pyme viene mostrando en términos reales “un mejor desempeño que el crédito total al sector privado no financiero”.

Pandemia, economía y circulación de gente

El gobierno flexibilizó las normas de distanciamiento social vinculadas con la pandemia como parte del objetivo de movilizar más la economía. Ello a pesar de la amenaza de la variante delta. Ayer, la secretaria de Comercio Interior, Paula Español, dijo en ocasión de una visita a una fábrica de juguetes: “Estamos empezando a abrir las actividades tras la campaña de vacunación, se está reactivando la economía”.

Para los espacios cerrados, se determinó:

-La práctica de deportes, eventos sociales, culturales, recreativos y religiosos; y las actividades realizadas en cines, teatros, clubes, locales gastronómicos, centros culturales, gimnasios, casinos y bingos, con un aforo del 70%.

En espacios abiertos:

-La realización de excursiones y actividades turísticas de acuerdo a los protocolos y normativa vigente que se efectúen exclusivamente en transportes que permitan mantener ventilación exterior adecuada de manera constante y cruzada.

-Eventos masivos, entendidos como todo acto, reunión o acontecimiento de carácter eventual, cuyo objeto sea artístico, musical, festivo o deportivo, capaz de producir una concentración de hasta 1000 asistentes.