Si bien todavía se está negociando parte de la letra fina del nuevo acuerdo por el gas que firmarán oficialmente el próximo jueves, ya está claro que la Argentina le pagará a Bolivia más caro el gas que el vecino le envíe por encima de los 7,5 millones de metros cúbicos diarios (m3/d) que manda en la actualidad.

La Argentina paga por ese gas U$S 7,47 por millón de BTU (MBTU, una unidad de medida empleada en el comercio del fluido). Se estima que el valor del gas extra podría rondar los U$S 9 o U$S 10 el MBTU. Se calcula que el volumen de gas excedente que podría enviar Bolivia estaría en torno de los 7 millones de m3/d, con lo que casi duplicaría sus envíos actuales.

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La urgencia de la administración de Alberto Fernández por llegar a un acuerdo con el gobierno de Luis Arce se explica en que la alternativa al gas boliviano que no llegue a la Argentina será pagada a valores mucho mayores. Por ejemplo, la misma unidad de medida en el caso del gas importado por barco (conocido como GNL o LNG) cuesta U$S 50 o U$S 60 según el lugar de origen.

La guerra de Europa llevó los precios del gas licuado por las nubes ya que las sanciones que van acumulando los países de la Unión Europea, además del Reino Unido, Estados Unidos, Japón y Australia, contra Rusia trastocaron el mercado gasífero. Al buscar fuentes alternativas de abastecimiento, Europa ha tensionado los precios ya que la oferta es finita.

Líos de embajadores

En la última semana trascendió desde fuentes oficiales que el ministro de Economía, Martín Guzmán, y el embajador de la Argentina en Brasil, Daniel Scioli, habían sido los protagonistas de una carambola energética: Brasil estaría dispuesto a entregarle a Argentina gas boliviano. Incluso, Daniel Scioli dio detalles en una charla en la mañana de este martes con Radio Con Vos, en la que dijo que ello era posible porque Brasil no precisa tanto gas porque tiene llenos sus reservorios de agua y podrá generar mucha electricidad a partir de sus centrales hidroeléctricas.

Sin embargo, el embajador nacional en Bolivia, Ariel Basteiro, desmintió la especie de Scioli y afirmó que en el acuerdo entre Argentina y Bolivia, “Brasil no tiene nada que ver”. Basteiro señaló: “Es un acuerdo bilateral, no interviene Brasil, no tiene nada que ver. No tiene que dar ninguna aprobación de ningún tipo. Esa fue una discusión que se dio en un momento pero que nunca avanzó. En algún momento era una posibilidad, posteriormente Bolivia solucionó el tema de los volúmenes con Argentina sin necesidad de hablar con Brasil”.

Basteiro agregó que “así Bolivia demuestra que prioriza su relación con la Argentina, que es un socio natural”, en una declaración que pareció dirigida a debatir esa calidad en el caso de la relación entre La Paz y Brasilia. El embajador agregó que el acuerdo por el gas es acompañado por una serie de convenios complementarios, incluidos proyectos para desarrollar litio y electricidad.

Según el embajador, la Argentina ahorrará más de U$S 300 millones al adquirir el gas excedente boliviano y no las alternativas más caras.