La CTA Autónoma de la provincia de Río Negro realizó este viernes protestas con bloqueos en forma simultánea en sucursales de la cadena de supermercados La Anónima de diez localidades de la provincia, en el marco del lanzamiento de una campaña de «protesta y boicot» a esta empresa.

La medida es una respuesta a los dichos que Braun formuló el martes pasado en el foro de la Asociación Empresaria Argentina (AEA), donde ante la pregunta de qué hacía su empresa ante el problema de la inflación contestó que «remarcaba los precios todos los días».

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La central obrera informó en un comunicado que realizó «bloqueos esta mañana en sucursales de la cadena de supermercados La Anónima en distintos puntos de la provincia», como «rechazo a la perversa práctica de remarcación diaria precios que su dueño, Federico Braun, confesó que ejercía para que sus millonarias ganancias no se vean afectadas».

En ese sentido, se consignó que «la acción comenzó simultáneamente a las 10 en distintas localidades, bloqueando los ingresos» y se reportó que de ese modo dio inicio a la campaña de boicot «No Compramos los Miércoles de Junio».

Los organizadores de la protesta indicaron que «se buscará informar a la gente sobre las formas en las que uno de los principales formadores de precios del país actúa deteriorando las economías familiares».

La campaña se iniciará la semana próxima bajo el lema: «No Compramos los Miércoles de Junio en los supermercados de Braun».

«Después de esta confesión pública, imaginamos que el Gobierno no necesita nada más para ponerle límites a semejante voracidad empresarial», sostuvo el secretario general de la CTAA, Rodolfo Aguiar.

Bajo el nombre de «No Compramos los Miércoles de Junio, la campaña informativa buscará difundir las prácticas inescrupulosas que la empresa realiza afectando gravemente a la economía doméstica», remarcó el dirigente gremial.

De esta forma, militantes de la central sindical repartirán volantes informativos en las entradas de distintas sucursales de la Anónima de toda la provincia, a partir de las 10 de la mañana, de los días miércoles de la próxima semana.

Por el momento, la acción se realizará en las ciudades de: El Bolsón, Cipolletti, Allen, General Roca, Villa Regina, San Antonio Oeste y Viedma, aunque no se descarta ampliar a otras localidades.

«Durante esos días no se deberá comprar alimentos, electrodomésticos, artículos de limpieza, prendas de vestir ni ningún otro producto comercializado en las sucursales de La Anónima», remarcó el sindicalista.

Anunciaron además que para el inicio de la campaña, podrían sumarse otras organizaciones y movimientos sociales con los que ya se entablaron conversaciones para coordinar las actividades.

«Remarcan triplicando los porcentajes de inflación. A partir de ahora, nadie puede negar que son ellos los formadores de precios en el país. Mientras que el pueblo está cada vez más pobre, ellos no paran de multiplicar sus ganancias», explicó Aguiar.

La Anónima es la segunda cadena de supermercados de capital nacional más grande de la Argentina y se manifestó defensor de la «absoluta libertad de precios».

Durante el foro de la AEA y al participar de un panel con otros empresarios como Paolo Rocca (Techint), Martín Migoya (Globant) y Carlos Miguens (Grupo Miguens), Braun fue consultado sobre qué hace La Anónima con la inflación.

Ante esa pregunta, el empresario contestó en tono jocoso y acompañado de la risa de los asistentes: «Remarca precios todos los días, para ser sinceros».

La Anónima cuenta con 163 sucursales en el país, de las cuales 30 están en Río Negro, 10 centros de distribución, dos frigoríficos y una base de transferencias.

«A pesar de las dificultades económicas que la pandemia de Covid-19 provocó en muchas personas, la empresa salió bien parada de esa situación a tal punto que incrementó sus ganancias un 142% durante el último año, pasando de registrar ingresos de $1.296 millones a $3.131 en un período de tan solo nueve meses», destacaron voceros de la CTA-A.

«A pesar de los números altamente beneficiosos para ellos, en ningún momento dejaron de aumentar los precios de sus productos teniendo un fuerte impacto en la inflación. En lo que va del año -denunciaron-, los precios aumentaron un 23,1% pero el rubro de alimentos subió 28%. Algo similar sucede con el porcentaje interanual, siendo que el promedio general creció un 58% y la comida un 62,1%».